EL ARTE DE LA BUENA CONVIVENCIA

 

No solo la civilización trajo el mundo, artes, leyes y códigos para “vivir

con”. La necesidad de ejercer límites a la conducta, es un arte – actividad libre y 

creadora – dio lugar  al sometimiento del hombre psicológicamente de naturaleza

propicia al desorden y el mal uso de un bien tan preciado como es la Libertad. Al 

tener que aceptar al otro y reconocer la falta, el error y el delito. Dentro de construcciones,

reguladoras de su conducta.

Las ciencias humanas y políticas sociales, en el proceso milenario fundamentalmente de

uso del poder y los bienes materiales y su necesaria distribución. Dieron lugar a

confrontaciones étnicas y  sociales, en todo el mundo. Pero en sentido pragmático, se

fue interpretando el concepto global de la Convivencia, con el aditamento de armónica y

tendiente a reunir los esfuerzos, para el logro del Bien Común.

Siguiendo los ítems. De la civilización , vemos que el hombre comprende la existencia

de la Moral y la codifica en términos de Pública y Privada.

En el sentido bíblico, con la aparición de los medios registrales y de información, los hombres se nuclearon y reconocieron por valor o debilidad, subordinándose a un Ser Superior.

Así, se reconocen las primeras Leyes que Dios, dispone para su cumplimiento a los hombres. Esas, leyes o Mandamientos involucran con precisión. Principios elementales y metafísicos  de cumplimiento, conducta y  voluntad entre humanos y su relación con la naturaleza,  las sabias reglas y fundamentalmente con su deidad.

Así las cosas, en los 10 mandamientos. Esta comprendida, todas las bases racionales y filosóficas de la Ciencia y el arte del  Derecho Político, Administrativo, Civil y Penal. Que conforman luego los romanos y Griegos y  otras culturas. Pero el objeto, siempre es la Convivencia. Y para ello según las escrituras, pre –y post cristianas , queda como numen a acordar la legalidad y la legitimidad de los actos, para vivos y muertos.

La base fundamental del principio de legalidad, esta inscripta en numerosos documentos, de cultos o profanos, pero de similar búsqueda de la Convivencia y el bien Común.

Dios, el Dios de los Cristianos, se presenta en todo el quantum de la Palabra, Biblia. Esgrimiendo las bases fundacionales por medio del Amor y la Recta Razón. Es el Plan Divino, en el que encontramos que la búsqueda de la VERDAD, luego será motivo de búsqueda filosófica.

De su gestión pedagógica, da a los hombres su obra del Derecho Natural, que los Romanos  toman como uno de los fundamentos del  nacimiento, desde Hamurabí a nuestros días, con la regulación y limites de las leyes del hombre. Imperfectas pero totalizadores de medios de una vida , mas allá de las formas tribales de convivencia.

Así los glosadores, Romanos y su influencia, greco-germánica, fueron llegando a la reunión de Códigos, en los que abundaba las Costumbres – y aparece el Derecho no escrito o Consuetudinario.

Ulpiano un eminente, glosador y compilador de Leyes y materias dispersas, junto a otros sabios conocedores de la naturaleza del hombre. En engendra el concepto de Justicia. Cuyo fin involucra  la correcta valoración de la distribución en todos los ámbitos de los resultados y estudios humanos.

Con convencimiento o simple necesidad. El hombre sociológicamente, interpreta el rol grupal y la necesidad de líderes o conductores, según prime la Razón o la Emotividad.

La razón fundada por la inteligencia y ejercida por la voluntad, se transforman en necesidad de Seguridad Jurídica.

Los pueblos no dejan de lado el concepto del empleo de Poder, estudiado por el Derecho Político. Concept ampliamente visto en los libros de la Biblia. Dios no omitió nada pero  el hombre en su vanidad y rebeldía, fundo nuevas formas y dogmas, de pleno contenido de su debilidad. Así también nace la Sociología, como medio de estudio y perfección terrena.

Decimos entonces. Que las civilizaciones, se vieron en la necesidad de encontrar, medios, tribales, grupales o sociales y para ello la corriente Finalista del Derecho, Se involucra en todo el contexto. Bajo  diferentes deidades, pero con conceptos y necesidades próximas. Por ejemplo en los sistemas de gobierno o de la valoración de la vida. Claramente, pueden  analizarse los estilos de  convivencia. Americano- europeos u occidentales y los  orientales.

En la Argentina, sin involucrar a otros países, fruto de la colonización y la conquista. El concepto de Convivencia, al menos tomada desde las fuentes de la búsqueda de identidad. Debemos reconocer que fue y sigue siendo caótico.

Las instituciones, siempre fueron llevadas a su encumbramiento con verborragia, e indisciplina legal. Hubo muchos hombres que con pasión, e intelecto se manifestaron y por medios psicosociales confrontativos. La imaginería  se limitó a buscar autonomías o continuismo prebendario. Y  aunque siempre hablaron del Bien Común , nunca los hicieron a la luz de la Recta Razón, Fundamento del Derecho Natural y del Plan Divino.

Es una de las conclusiones, referidas , a los Actos Jurídicos y Administrativos. Y por ello nunca se llegó a la Res- publicae.

El  hombre reemplazó el buen decir de Dios. Sin someterse al buen uso del Libre Albedrio y el  Orden Natural. Y es por ello que nuestro país. Todavía no gestionó ni la Identidad ni la Verdad, con el verdadero compromiso. No supimos acordar a las Promesas la  seriedad patriarcal. Sin embargo Dios es justo y sigue alimentando esperanzas de la vuelta al “redil”.

 

Dr. Carlos del Señor Hidalgo

Abogado – Preso  Político

Por Carlos del Señor

Hidalgo Garzón