Nueva política salarial para las Fuerzas Armadas

Vamos caminando, Sancho... pero así no llegamos!

Artículo de Rosendo Fraga y la opinión de Carlos Españadero

Nueva política salarial para las Fuerzas Armadas

Por Rosendo Fraga

Fueron muchos los problemas que enfrentó la nueva conducción del Ministerio de Defensa, heredados de la gestión anterior. Desde la falta de pago de los contratos para permitir la puesta en marcha de la campaña antártica anual, hasta la carencia de aviación de combate - clave para el control aéreo de la frontera- que se suma a la demora en la radarización. A ello se agrega la falta del rompehielos en reparación desde hace ya ocho años, la crítica situación de la Fábrica Militar de Aviones (FADEA) y los gastos no justificados en la Administración de Fabricaciones Militares. La falta de mantenimiento y renovación de equipos es general en las tres Fuerzas.


Pero mirando el largo plazo, los dos problemas más relevantes tienen que ver con el personal: una política militar sentada en la visión de las Fuerzas Armadas como los protagonistas del último gobierno militar y una estructura de salarios y retiros, anarquizada, cuyos desviaciones no empezaron en 2003.
En el primero de estos dos problemas, la respuesta ha sido concreta: hoy hay medio centenar de militares detenidos por los juicios que superando los 70 años, han pasado a estar en su domicilio de acuerdo a lo que establece la ley.

 

Pero fue el desfile militar del Bicentenario de la Independencia realizado el 10 de julio en la Ciudad de Buenos Aires, del que participaron 4000 hombres de las Fuerzas Armadas y 3000 veteranos de Malvinas, junto con el Festival de Bandas Militares realizado en el Campo de Polo el mismo día, con la participación de 11 bandas extranjeras y 8 argentinas, el conjunto de hechos que mostrar que no hay una grieta entre las Fuerzas Armadas y la sociedad.


Respecto al segundo - que afecta a la totalidad del personal ya sea en actividad o en retiro- se ha puesto en marcha una solución de largo plazo, que ha comenzado a ejecutarse.


Se inició - como lo anticipó el Presidente en su discurso el día del Ejercito- por aplicar a las Fuerzas Armadas, el mismo aumento que el resto del sector publico, derivado de la paritaria con la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN).


Este incremento implica 7% en junio, 10% en julio y 14% en agosto. Ello lleva el salario de un Coronel en actividad con 35 años de servicio para dicho mes, a $ 31.614.


Pero a esta cifra se llega aplicando una serie de suplementos sobre el salario, que el personal retirado no cobra. Un oficial de la misma jerarquía, cobra más de un tercio menos. Esto ha generado juicios, por un monto de aproximadamente $ 2500 millones.


Esta política salarial, en el pasado tuvo dos razones. Una económica, dado que los suplementos no pagan el aporte para financiar el retiro y ello reduce la erogación del estado. La otra, político-militar: generar una situación diferente entre el personal en actividad y retirado, para romper la solidaridad intergeneracional.


Para solucionar esta brecha salarial, el gobierno nacional se ha propuesto un blanqueo gradual. El año pasado, un oficial retirado cobró el 64% de uno en actividad y este año pasará a cobrar el 67% y en 2017 73%. Para el año siguiente, el retirado cobrará 79% del que está en actividad y este blanqueo culmina en 2019, el último de los cuatro años de este período presidencial, cuando un retirado cobrará el 88% de lo que cobra un oficial en actividad de la misma jerarquía.


Esto no sólo influye sobre el personal retirado, sino también sobre el que está en actividad, quien más tarde o más temprano, será un retirado.


El otro aspecto de la cuestión salarial militar a solucionar, es la brecha entre las Fuerzas Armadas y la de Seguridad (Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Policía Aeronáutica Nacional), que ganan entre 40 y 50% más.


Por un acta interministerial firmada a fines de junio, se buscará la equiparación entre Fuerzas Armadas y de Seguridad, en un plazo de dos años, lo que implica un aumento particular para las primeras. En el caso de la Policía Metropolitana, los salarios son el doble o más que en las Fuerzas Armadas, razón por la cual en los primeros meses del año, medio millar de sus integrantes fueron reclutados para la fuerzas policial porteña. La primera parte de esta equiparación ya debería ser incluida en el proyecto de presupuesto que se define en agosto. Ello se sumará al aumento de la paritaria nacional estatal que se definirá cada mes de junio.


A estas iniciativas, se le suma el problema de la jerarquización. Durante el kirchnerismo, los aumentos salariales de las Fuerzas Armadas fueron produciendo una desjerarquización, buscando mejorar la situación de los nivele subalternos y no hacerlo de la misma forma con los superiores. Es así como en 2015, el salario máximo de las Fuerzas Armadas (Teniente General, Almirante y Brigadier Mayor), era 3,19 a uno respecto al más bajo, que es el del soldado voluntario y equivalente en las otras Fuerzas.

 
Este achatamiento no se da en el resto del estado, donde el máximo salario del área, es entre más de seis veces el más bajo. Buscando jerarquizar la estructura salarial militar, este año la relación será de 4,27 a uno, en 2017 llegará a 4,59, en 2018 será de 4,90 y en 2019, el último año del actual período llegará a 5,31, acercándose a los niveles de jerarquización vigentes en el resto del estado.


Se ha puesto en marcha así una política salarial en el área de defensa, que combinando el blanqueo de los suplementos que cobra el personal en actividad y no los retirados, la equiparación con los salarios de las Fuerzas de Seguridad y una jerarquización, que establezca una relación más razonable entre el salario máximo y el mínimo, es una iniciativa consistente para resolver un problema crítico que afecta las Fuerzas Armadas desde hace tiempo.

 

Rosendo Fraga es uno de los analistas políticos más importantes del países, periodista, historiador y especialista en temas militares. Abogado, egresado de la Universidad Católica Argentina. Miembro Consejero del Consejo Argentino de las Relaciones Internacionales.Es miembro de número del Instituto de Historia Militar de la Escuela Superior de Guerra. Además es director del centro de estudios Unión para la Nueva Mayoría.

Vamos caminando, Sancho... pero asi no llegamos!

Por Carlos Españadero

Cualquier conducta política requiere capacidad técnica para elaborar estrategias. Y es imposible hacerlo si se carece de información. Un equipo gobernante no puede decir que se postuló voluntaria-mente a ocupar cargos de conducción de la nación, y aducir cuando lo eligen ..."que van ver que hacen" porque no sabían como era el "paquete" que recibían.

 

Para reunir información hoy, no se requiere "espionaje". La bibliografía que inunda las librerias e internet dan más que suficiente. Lo complementan el periodismo y por supuesto la profesionalidad de los en ese momento son postulantes a gobernar.

 

No es deseable equipos gobernantes "voluntaristas"[1]. No tengo dudas de la buena voluntad de la actual conducción política. Pero el "kitchnerismo" les ha dejado todos los caminos minados que ellos tuvieron la obligación de conocer. Y por lo tanto es de suponer, que el equipo gobernante tiene que haber preparado sus estrategias antes de ofrecer sus servicios a la ciudadanía.

                                                                      

Y esto requiere como en toda actividad humana, haber hecho inteligencia (conocimiento previo a los hechos de las conductas de los otros y de la situación que encontrarán) y haber prepardo las estrategias a aplicar.

 

Quienes proyectan ocupar entonces cargo públicos, a través de la elección popular, no pueden sostener que no conocian el problema y que a partir que sean elegidos y cobren sus sueldos van a enterarse que van a hacer.

 

En 1964, el servicio de informaciones del Ejército, "me premió" con un viaje a un país vecino, dado que había había hecho trabajos de inteligencia que consideraba aceptables. No eran trabajos para pelear. Eran para coexistir, conviviendo. Estuve 8 dias. Mi espionaje fue comprar libros de autores de ese país y de otros que hablaban del mismo. Gasté más del 70% del dinero que me dieron, digamos a precio de hoy $ 5.000. Cuando volví a mi pais, al pasar la frontera extranjera, el control de la  misma se sorprendió al encontrar tanta bibliografía. Esta era pública y expresé que me gustaba estudiar su país. Esto reemplazó a más de un centenar de "espias", que nunca podría haber tenido. Hasta me proporcionó información que se calificaba de "reservada". 

 

Para gobernar mi país, "muchachos", hay que leer mucho, y manejar la información profesionalmente.

 

Ruego a mis lectores que recuerden esto al leer este muy buen escrito de Rosendo Fraga. Pero también tengan en cuenta que implicitamente, se refiere a"quienes" se supone tienen una estrategia clara, convincente y lejos de todo "voluntarismo político".

 

Porque entender el tema de los "presos políticos" tiene vertientes muy profundas de orden pollítico y muchas de orden moral, encuadradas en un tiempo muy limitado. Recordar que de la muerte no se vuelve.

 

Y como la política es un juego de "acciones y respuestas", no se puede ignorar, que lo que hereraron es producto de una estrategia de venganza diseñada por el "kitchnerismo" con la excusa de los "DERECHOS HUMANOS" sobre una parte de la población argentina, que sobrevivía 30 años después de la tragedia terrorista vivida. Y para peor, diciendo que operaba contra "represores" lo hizo contra la totalidad de las organizaciones gubernamentales que tuvieron la responsabilidad de luchar contra el terrorismo, es decir contra muchos,que en su lenguaje "no eran represores". Y ensució sin piedad la majestad de la justicia, dado que transformó a la justicia Federal en "el gatillo fácil ejecutor"

 

Y todo esto, no era un "secreto" que necesitaba a James Bond, para ser conocido. A la vez, no se puede ignorar las dos cuestiones que marca el artículo y que he subrayado.

 

Pero para ser breve, solo trataré el tema de los presos políticos (pp).

                                                                      

Todos los problemas concretos que tiene el ministerio de Defensa, me imagino ya eran conocidos, estudiados, y por supuesto con las consecuentes estrategias. La política es "pragmática" y no se satisface con personas llenas de títulos. Es necesario personas que sepan hacer cosas acorde a sus títulos.

 

Y si bien todos las funciones son capacitadoras, esperamos que los que ocupan cargos y dignidades por otra parte voluntarias,  tienen que estar capacitados en el hacer, y capaciten; aunque a la vez sigan capacitándose.

 

Un dato que no puede pasar desapercibido, es la pública ilegalidad de los juicios a los pp. Y no es muy favorable que en nombre del Derecho violemos la ley. Y menos cuando con ello violamos los derechos humanos. Y peor cuando vemos que van muriendo en esa condición. 

 

Dice el artículo que mas de 50 pp han pasado a cumplir su ilegal condena a prisión domiciliaria. En nuestras cuentas, ni siquiera llega a esta cifra. Y recordando como al pasar, hay actuaciones que produjo el comisario Jorge Muñoz, que el ministro de justicia a través de sus equipos, responde  más como Poncio Pilatos que como un funcionario de un área tan delicada.

 

Hoy descubrimos que existe un Poder Judicial e ignoramos que la Justicia Federal para producir los PP ha prevaricato impunemente. Tampoco sabemos que el Presidente de la Corte de Justicia, responsable de la incitación a la prevaricación, con toda independencia va a reparar lo irreparable, ayudado en sus esfuerzos por la Procuradora General de la Nación que con una garra apropiada para "gatillos fáciles" mantiene a los PP en su lamentable situación camino a su extinción.  Los tiempos cambian. Los modales también. No se necesita "vuelos de la muerte" para lograr eficientes e inteligentes resultados.

 

Pero así como vamos podemos seguir la afirmación de Don Quijote, VAMOS CAMINANDO SANCHO... ¡PERO ASÍ NO LLEGAMOS!

 

[1]     Voluntarista: en política, es un político que promete objetivos y finalidades a alcanzar, pero no sabe cómo alcanzarlo. Luego es una expresión que supone logrará por el solo hecho de desearlo. Es decir “a pura voluntad”

 

CARLOS ESPAÑADERO es un militar retirado, actualmente, un condenado ilegalmente a prisión perpetua de un crimen que no cometió.