Se cumple un nuevo aniversario del ataque a la Unidad de Azul. Nadie mejor para recordar algo relacionado a este triste evento que la hija de Jorge Roberto Ibarzabal, aquel simple coronel, aquel simple héroe. Silvia Ibarzábal se detiene en los pequeños momentos. En los detalles sencillos, pero esos que penetran profundamente y dejan huellas.

"Te cuento que cuando  mataron a mi Padre, le encontraron entre su ropa un dibujo de un Cristo arrodillado sosteniendo una cruz y un verso para cada uno de los hijos". -deja saber Silvia- "Es muy bonito y nos marca el rumbo a seguir en nuestra vida". -comentando acerca del destinado a su hermano.

"Con la primera letra de cada estrofa forma su nombre: Robertito".

"Esta figura gramatical se llama acróstico. En la foto que vemos (Roberto) está abrazado a quien era en ese momento el Comandante en Jefe del Ejército, Grl Leandro Anaya".

Azúl, como el tiempo... como el camino encontrado

A mi querido hijo Robertito 

Carcel del Pueblo. Julio de 1.974

 

Roberto es el nombre que tu madre
Eligió para ti hijo querido.
Roberto es el nombre de tu padre
Que se fue cuando tu estabas dormido..

Ora pienso yo en mi suerte,
Ora pienso en tu destino
Yo ya estoy más cerca de la muerte
Pero tú recién inicias el camino.


Bueno es entonces que comprendas
Que tu niñez tal vez ha terminado
Y a raíz de esta circunstancia tan tremenda
El camino del hombre has iniciado.


Esto duele y provoca mi martirio
Hiere el alma como el rayo a la tormenta
Que por causas que quizás tu no comprendas
Has dejado tan pronto de ser niño.


Ruego entonces que tus pasos se encaminen
Por la senda del honor y la decencia
Y le pido a Dios que te ilumine
Para que puedas resolver sin mi presencia.


Todo tiene su final en este mundo
Incluída la injusticia, la opresión y el desatino
Lo importante es tener Fé en lo mas profundo
En que habrá de cambiar nuestro destino.


Intenta hijo querido conducirte
Como el hombre que yo quise que fueras
Y no olvides que tu madre necesita
Que la ayudes, la acompañes y la quieras.


Tienes toda la vida por delante
Sed decente, sed honrado y sed humano
Y recuerda que jamás podrás saber
Las cartas que Dios tiene en sus manos


Oro a diario para volver a verte,
Pido a Dios la dicha de abrazarte,
No resisto el dolor de este castigo
Que me priva de ti por no tenerte

 

Papi