La Re-Fabricación de la Memoria

Por

Fabian Kussman

Marzo 22, 2015.

Jean Piaget, el sicólogo constructivista suizo, revivía el intento de secuestro del que fuera víctima a muy temprana edad. Rememoraba como su niñera había intentado defenderlo de sus captores, hasta incluso ser herida. Recordaba al policía interviniente y hasta el blanco bastón que este portaba. Sus reminiscencias eran nítidas y muchos pequeños detalles se perpetuaron en su memoria. Años más tarde, su niñera despertó una mañana con un ataque de conciencia y confesó a los padres de Piaget que el mencionado secuestro nunca había ocurrido. La niñera había desatendido a la criatura por unos instantes. Había creado esta historia para ocultar su descuido.

En 1994, durante un debate sobre los terribles hechos sucedidos durante el holocausto judío en un programa de televisión estadounidense conducido por el popular Phil Donahue, una mujer sobreviviente de Auschwitz declaraba afirmativamente sobre la fabricación de jabones con restos de seres humanos asesinados por los Nazis. Manifestaba haber dormido a metros del crematorio. dada su edad y su traumática experiencia, sentí empatía por la mujer. Quería creerle. Pero estaba equivocada.

La opinión popular Argentina tiene una justa debilidad por los familiares de desaparecidos y sobrevivientes de torturas durante el último gobierno de facto. Fue terrible. Es terrible. Hubo otros. Hubo torturados durante el gobierno de Perón (Félix Luna, por ejemplo) Hubo desaparecidos durante el mandato de Perón (Ana Guzzetti, por ejemplo) y hay torturados y asesinados ahora, en pleno régimen del gobierno Kirchner. Entre estos, los ex uniformados, pero ante ellos no observamos la misma sensibilidad. La opinión popular, un grueso de esta, los ve con otros ojos. El periodismo los llama fascistas y represores -aunque dudo que conozcan el significado de estas palabras- y el gobierno ya los ha sentenciado sean culpables o no. Se encuentren pruebas contra ellos, o no. Es por ello que es importante que estos casos no se traten con la liviandad que impera en una corte Argentina. La culpabilidad se debe pagar, pero los procesos deben ser justos, imparciales. Es la diferencia entre justicia y aberración. Entre la vida y la muerte, si se me permite.

Durante los juicios de la ESMA, se escucharon algunas declaraciones inquietantes por lo trágicas y desgarradoras. Otras asombrosas, por lo insólito y por sus orígenes. Allí, en una corte de la Nación, en un edificio que debería ser un templo de probidad, pundonor y cordura, en la Casa de la Ley,  la fiscal Ad

Hoc María Soyza Reilly intenta una pregunta para una testigo: "Sabemos de su corta edad al momento de los hechos, pero le vamos a pedir si puede evocar sus recuerdos propios y cuáles son sus recuerdos que fue construyendo a lo largo de los años" La testigo en danza tenía cuatro años al momento de la monstruosa desaparición de sus padres. Su hermana Laura, 11 meses. Esta manifiesta: "La base de mis testimonios más allá del CELS y la parte documental que existió, se basa en testimonios de sobrevivientes...con los cuales tengo relación y vínculo" En su testimonio habla de una imagen de un vehículo rojo que su padre manejaba. "Yo tengo una imagen totalmente fantasiosa de esa camioneta, de haberla visto con una caja de madera...construcción imaginaria..." establece Laura Villaflor en un descargo que mas que propio pareciera ser información de segunda mano.

Con mucho respeto, mi favorito es el testimonio de Angel Strazzeri, sobreviviente de la Escuela de Mecánica de la Armada, en ese Tribunal Oral Federal Número 5: "Toda la información que tenemos es información que uno recibe de los compañeros, de los medios periodísticos, entonces a partir de estas informaciones uno se hace los elementos de juicio para después opinar, que no lo puede hacer con certeza..."

No tengo intención de dudar que estas personas sufrieron y aún sufren la sombra de sus vivencias, pero sus palabras pueden sentenciar inocentes. Una equivocación en esta reconstrucción de la memoria puede costar una vida. Pareciera no importar ya que los jueces no se inmutan ante estas curiosidades y actúan como si hubieran recibido un memorándum o cierta "educación" de círculos superiores con anterioridad.

El juez suplente Pablo Bertuzzi le consulta a un testigo acerca de datos y nombres -considerando estar haciendo el declarante un importante esfuerzo de memoria: "Usted nombró a personas detenidas antes que usted, pero le pido un esfuerzo. Cómo se entera de esto?" El declarante, Lisandro Cubas responde: "De algunos me recuerdo en el momento de los hechos y lo otro tiene que ver con 35 años de ejercicio de la memoria, lectura, lectura de otros juicios, testimonios de testigos..."

Un desvío en estas imágenes fantasiosas puede llevar a que un inocente -cuyo apellido suena "fonéticamente similar" a otro uniformado continué en prisión sin poder declarar ante un juez u otro reciba una pena mayor por denunciar como otro recluso llegaba al fin de sus días a la manera de Víctor, el personaje del segmento "La Pereza" en la película "7even" que tanto nos horrorizó en la pantalla, pero no en la vida real, es mi parecer.

Hay otra cara del horror. Hay gente que lo ha sufrido. Testigos como la señora María Lujan Bertella, quien -siento- ha sido defraudada por ambas partes. Una ciudadana abandonada.

"El Poder no viene desde la gente, no viene desde un puño armado. Viene desde la mentira" Vivimos décadas de nuestras vidas escuchando promesas que más tarde se transforman en mentiras. Se reescribe la historia en base a una nueva mentira y tenemos la esperanza de que las futuras generaciones harán lo correcto sin tener en cuenta que una vez, nosotros fuimos futuras generaciones.  Treinta mil desaparecidos fue una mentira. Es espeluznante que una persona deje de existir, mil personas, siete mil personas. Entones, para qué mentir? Porque el poder de la Propaganda es inmenso y descansa en cuanto más grande es la mentira, más gente la creerá.       

Prisioneros Ilegales y Prisioneros Políticos en la Argentina

Por

Fabian Kussman

Marzo 11, 2015.

La metodología utilizada por los jueces argentinos en su accionar en querellas contra acusados de crímenes de Lesa Humanidad confirma la farsa que el gobierno de la señora Cristina Fernández  de Kirchner lleva adelante. Estas maniobras de la presidente –dignas de Stalin- situadas en un cosmos envuelto en un alto grado de distopía, inducen a estos magistrados a cometer actos que rasguñan el ridículo tal vez por ideología, tal vez por miedo a represalias tales como perder sus puestos en cuestión de horas y pasar a ser enemigos-golpistas tratando de desestabilizar a la democracia (Argumento fundamental de la demagogia). En estas obras teatrales escritas por mediocres dramaturgos, los jueces dictan sentencias bajo órdenes del gobierno. Es esta una grave situación. Imperante es actuar bajo la ley, independiente esta de lo que quiera el totalitarismo reinante. Preocupante es la respuesta de las organizaciones de Derechos Humanos –locales e internacionales- quienes no ven o no quieren ver los arrestos ilegales, detenidos sin saber sus causas, sin pruebas en su contra, considerándoles culpables, dejando de existir por falta de atención médica, demorando ser auditados por el juez o fiscal. Esta respuesta es nula. Los abusos de gobiernos De Iure en los albores de los setentas y sus decretos de aniquilamiento ya están estratégicamente fuera de la memoria participativa siendo reemplazados por la exclusiva responsabilidad de los excesos del gobierno De Facto durante los años setenta y principios de los ochenta. Este terrible funcionamiento es copiado por el modelo tiránico de conducción orquestado por el malogrado Néstor Kirchner y prolongado por su heredera. Las mercedes de personas que padecieron torturas o desarraigo son altas, como son altas las tentaciones de aquellos que pretenden ser víctimas del gobierno De Facto. Estos últimos utilizan la oratoria del relato mafioso de Cristina Fernández de Kirchner, toman ventaja de la obediencia civil o de un pueblo no informado y subiéndose al tren de la obsecuencia de aquellos que viven de quienes pagan los impuestos para sacar alguna renta. Esta renta es dinero, que lo mitiga todo. El debate es válido en el terreno de las responsabilidades y estas pesan sobre gobernantes democráticos, grupos terroristas y mandatarios de facto. Los primeros parecen estar bajo el escudo de haber actuado en tiempos de democracia pese al despliegue de bravuconadas, grupos paramilitares, edictos firmados –que son un hecho, semántica dudosamente discutible- secuestros y muertes bajo sus hombros. Los terroristas, y no olvidar que fueron también “golpistas”, porque son reivindicados por pelear por sus ideales sin importar los incontables inocentes caídos, secuestros y ajusticiamientos con tribunales caseros pretendiendo actuar en nombre de la voluntad del pueblo. Por último, el desastroso gobierno militar cuya historia ha sido contada Ad Nauseam, modificada a conveniencia, reinventada pero siempre sentenciada. Como lo es todo ciudadano que haya portado un uniforme, cualquiera haya sido su actuación, es sentenciado por el gobierno corrupto y lo que es peor, por la opinión popular que digiere la propaganda oficial sin masticarla.  Es esto justicia? Nos sitúa esto como seres inteligentes?

Amo a esta presidente o amo a este gobierno, porque me otorgó una subvención, ya que me entregó este terreno, ya que estoy excepto de pagar los servicios públicos; es fanatismo o es una retribución al soborno? Cuando los aplausos bajan en cada discurso político oficial, la sensación que invade el ambiente es de naufragio. Con el voto, lo que hacemos es firmar un contrato tácito con el nominado para, una vez en funciones, haga las cosas bien. No tenemos que agradecer ni aplaudir, ni vitorear a alguien porque hace su trabajo. Esta recibiendo un pago de sus empleadores para llevar adelante a un país de la mejor manera. Esta utilizando nuestro dinero para construir, mejorar o reformar nuestras pertenecías. Esta utilizando nuestras contribuciones para impartir justicia social. Esta usando nuestra confianza para diseñar nuestro futuro. Por qué expresar nuestro fanatismo o condescendencia? Por no pensar? Por estar al borde de conseguir un beneficio personal? Por miedo? Esta confianza se ha quebrado con cada paso en falso de la primera mandataria. Tampoco existe el terreno para debatir esto. “Miente, miente, miente que algo quedará. Cuanto más grande sea la mentira, más gente la creerá” decía Joseph Goebbels. Máxima segunda del manual del charlatán. Ejemplos suficientes como la amistad-enemistad de Néstor Kirchner con Menem. La participación de los Kirchner durante el gobierno militar en pos de los Derechos Humanos (Basta ver y escuchar el testimonio del doctor Aguilar Torres quien los llama simplemente  “Cobradores y ejecutantes de hipotecas”  Los Derechos Humanos? Esa era una hipoteca para ejecutar más adelante. Y lo hizo. Maga causas en las cuales un sospechado principal interactúa con quien lustraba las botas en un cuartel ya que todo uniformado o en las palabras de Alfredo Forti, hasta amigos y familiares de militares son responsables de encubrimiento. “Algo habrán hecho” se decía entonces. “Algo habrán hecho” queda instaurado en democracia.

El plan Kirchner fue eficaz en leer la idiosincrasia del argentino medio, el desinterés, la indiferencia y el olvido.  "Cuando se inicia y desencadena una guerra lo que importa no es tener la razón, sino conseguir la victoria" gritaba Hitler tiempo atrás. Este postulado es adoptado en tiempos corrientes. Es oportuno rescatar el pronunciamiento de Diana Conti, expresándose admiradora de uno de los mayores genocidas conocidos, Joseph Stalin. O la señora presidente, Cristina Fernández de Kirchner cuyo líder espiritual pareciera ser Mao Tse-Tung quien causó la muerte de más de 70 millones de individuos. Curiosos mentores de quienes levantan las banderas de los derechos humanos.

La tradición de intolerancia del presente gobierno puede ser aunada a una sola frase: “Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento, la prueba judicial es innecesaria. Estos procedimientos son un detalle burgués arcaico. ¡Esta es una revolución! Y un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro.” Su autor, Ernesto Guevara Lynch, pareciera regir la fórmula de los procedimientos de los jueces contra los presos políticos argentinos. La prueba es innecesaria.

Entre los pobladores que aprovechan la tajada y los que siguen sin ejercitar el músculo cerebral hay un sector perteneciente a un partido político que cree que el otro, miembro de una ideología distante esta equivocado. Es naturaleza humana. Pero no debería haber discrepancia ante la ley y el acatamiento de esta. Los prisioneros políticos hoy, en la república Argentina han sido despojados de sus Derechos Humanos. El título de Prisionero Político no debe dañar  los elementos aceptados del derecho y los derechos humanos, incluida la regla de igualdad ante la ley y ante los tribunales. La violación de la jurisprudencia nacional y tratados internacionales es un hecho. El estado terrorista en el cual agoniza la nación actual también lo es.

Argentina Redux

Hector Hugh Munro, simplemente conocido por su nombre de pluma “Saki”, decía en una de sus tantas narraciones que “Ese lugar producía más historias de las que podía consumir” Esto se puede aplicar con mucho acierto a la quebrantada República Argentina. Una maratón de noticias sepulta a otra con una velocidad imposible de alcanzar. Las informaciones de ayer son estrictamente eso: Crónicas viejas. Reseñas que son reemplazadas mientras se viaja de la cama a la oficina. Reportes a punto de ser relegados una vez discutidos en una mesa de café. Son olvidos y esas omisiones traen consecuencias. Se dejan de lado y gente sufre, gente muere. Se destierra de la memoria a los niños Qom y estos fallecen desnutridos. Se desdibuja la imagen de aquella mujer abusada por su esposo y esta expira. Se pierde de vista la desventura de nuestros compatriotas y estos ven sus vidas comprometidas.

Comprometida es el momento en la vida de Claudio Kussman. Un policía honrado que cae en desgracia mediante una extraña parodia que beneficia a aquellos que lucran con desgracias ajenas. Jueces que cuidan su puesto, fiscales que ascienden, personas que obtienen dinero. Los verdaderos desdichados son los que ya no están y las familias de los que ya no están en este mundo. Los que sufrieron y las familias de los sufrieron. Los que sufren y las familias de los que sufren. Para gente de cierta generación hay una lista de eventos que no sucedieron. Son tal vez aquellos que han adoptado a Ernesto Guevara como un romántico rebelde cuyo rostro esta colgado en una percha sin saber realmente que hizo, quien fue. Los libros de historia son escritos de manera tendenciosa y cuentan de la tragedia Argentina y que esta comenzó en el año 1976. Tal vez por pereza, tal vez por interés, se elige desconocer que comandos terroristas actuaron en tiempos de democracia. El debate nacional perpetúa al gobierno De facto como único responsable salteando párrafos enteros. Estos capítulos hablan de una orden de una presidente y una decena de políticos firmando los decretos de exterminio. Estos enunciados dejados de lado hablan de políticos golpeando las puertas de los cuarteles.

Claudio Kussman es, en breve, un ser humano que ha sido olvidado. Gracias a una manipulación que en su mayor parte suena ridícula, Kussman esta preso. Acusado sin pruebas, con testimonios falsos, con conclusiones hasta risueñas de parte de unos no muy brillantes fiscales. En otras palabras, una catarata de inculpaciones irracionales.

Algunas de estas imputaciones logran una mueca en el posible lector. De la lectura de un acta policial de felicitaciones por la labor de Kussman de asistencia a la comunidad y proteger a esta de malvivientes, los fiscales interpretan que su actividad era claramente la lucha antisubversiva. A manera de analogía, una mujer amaba la lectura pero odiaba leer. Kussman es inculpado de crímenes contra la humanidad mientras trabajaba en el Comando Radioeléctrico de Bahía Blanca pero curiosamente nunca perteneció a esa unidad, dato que esta registrado en su Hoja de Servicios. Para que esta historia sea aun más tragicómica, esta Hoja de Servicios fue presentada como evidencia por la propia fiscalía. Burla, indiferencia, incompetencia? Haga su apuesta, un premio se llevará. Un artículo periodístico predice lo que una víctima/testigo va a decir una semana después en un juicio oral. Periodismo de anticipación o un reportero con habilidades paranormales? Una deposición de una víctima/testigo menciona al oficial Bluma como quien lo arresta.

Por

Fabian Kussman

En el reporte del fiscal el nombre mencionado es Kussman. Prestidigitación o distracción? Una víctima es secuestrada por hombres encapuchados, sus ojos son vendados pero esta víctima logra comunicar los nombres de sus captores. Eran estos actores de reparto en una película de Mel Brooks? Se llamaban por sus nombres o es solo un caso de brizomancia de un fiscal? La misma víctima, fallecida en el año 2006, víctima de una enfermedad terminal, nunca menciona a sus apresadores una vez en libertad y en plena democracia. La compañera de celda de esta víctima durante un largo tiempo, nunca recibe esta información? La madre de esta víctima luego de visitarla, se aloja en un hotel y escribe una nota donde informa a su nieta sobre el conocimiento de los nombres de los captores nunca testifica este pequeño detalle ante los jueces. Olvido, perdón, manipulación?

No toma mucho tiempo encontrar las siniestras ramificaciones de una causa inventada. Hay solo dos posibilidades a seguir. Uno bien puede deducir que los fiscales no se tomaron su tiempo para fabricar estas pruebas tan contundentes ante sus ojos, tan ilógicas ante quien realmente las lee o simplemente  presagiaron que en el medio de un caos nadie se tomaría el tiempo de examinarlas.  “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera” aun recita Alexander Pope a través de sus escritos. Gabriel García Márquez –siempre sacamos a García Márquez del estante lleno de polvo cuando lo necesitamos- declama “La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido”

En una Argentina tan extraña, ante una mínima sospecha, un culpable no hubiera huido de este convulsionado país? Kussman no lo hizo. Es inocente y durante años se puso a disposición de la justicia para aclarar malentendidos. Hoy, ilegalmente encarcelado, batalla contra una causa infectada de pruebas inexistentes, declaraciones obviamente fabricadas, relatos varias veces falsificados de fiscales que –otra vez- o ni siquiera leyeron sus propias presentaciones o contando con el olvido y la inundación de escándalos que afronta el argentino medio dan por descontado sus ideas como aceptables, pasables, suficientes para engañar a aquel que no desea pensar.

Se respira la misma historia y pareciera que no aprendemos de los errores, de los resultados, de las consecuencias que nos afectan trasegando una y otra vez el despótico mensaje que presentan los usurpadores de la verdad. “La historia la escriben los vencedores” mencionaba George Orwell en su maravilloso libro 1984. Pero la sufren todos.

Nos olvidamos de pensar, de razonar, de impartir justicia para satisfacer nuestros puntos de vista, nuestra conveniencia, nuestros ascensos al poder, nuestra carrera hacia el dinero fácil. Negamos a los inocentes, postergamos los derechos de las personas, descuidamos quienes padecen injusticias, aquellos que son los nuevos David, esgrimiendo verdades ante un Goliath no solo poderoso, pero un Goliath que se ufana de ese poder, indiferente de quien ejercita el pensamiento.

Febrero 27, 2015