TRIBUTO A MI ESPOSA

 

Y A LA DE TODOS, SIN EXCEPCIÓN, LOS QUE COMPARTIMOS ESTA Y OTRAS PRISIÓNES A LO LARGO Y ANCHO DE ESTE PAÍS.

Una compañera de vida.

ASALTO Y DOS DISPAROS INTIMIDATORIOS

Una soleada tarde,  estando con mi esposa, en Martínez, Provincia de Buenos Aires,  en  circunstancias en que  ascendía  al auto me abordó y  trabé en lucha con un  “arrebatador” que intentó quitarme el reloj. En ese momento su acompañante, desde atrás me golpeó en la sien izquierda, poniéndome al borde de la pérdida del conocimiento y casi caer al suelo. Ante los gritos de mi esposa comenzaron a escapar. Mi arma, se deslizó de la pistolera, debajo del saco y cayó a la acera ante lo cual volvieron  con intención de hacerse con la misma. En estas circunstancias María dejó de ser María, la chica delgada, de pelito corto para transformarse en una leona. Les ganó de mano y arrodillada, tomando la pistola efectuó 2 disparos intimidatorios sobres sus cabezas. Los delincuentes corrieron, yo tuve tiempo para reponerme, recuperé el arma y también pude correrlos y efectuarle varios disparos más mientras huían en un automóvil que los esperaba con 2 cómplices a la vuelta de la esquina. Finalmente lograron escapar.

Personalidades en común
Una amiga

NUEVAMENTE DELINCUENTES Y DISPAROS

En Olivos, 3 días después, luego de trámites bancarios, en circunstancias en que María ponía en marcha el auto, con una maza le rompieron la ventanilla  con intento de robo. Otros cómplices intentaban “levantar” otro automóvil estacionado delante del que conduciría mi esposa. Fue percibido por el propietario, quien desde unos 40 metros comenzó a efectuarles disparos con un arma de puño, que los puso en fuga. Ella quedó en medio de los disparos y con cortes de vidrio en su rostro. Así, por varios días compartimos huellas de lesiones leves en nuestros rostros. Recordándolo, pese a lo dramático, sonrío y  pienso: nuestros amigos seguramente especularon con  una “seria desavenencia conyugal?” no creo que hayan aceptado  2 hechos delictuosos dentro de las 72 horas  . En esa época todavía, era casi un imposible.

 

 

Siempre presente

CENAS A LAS 4 DE LA MADRUGADA

A lo largo de tantos años de transitar juntos la vida, como todos, tuvimos grandes alegrías y también algunas tristezas, vivimos en diferentes casas ya que yo en mis traslados alquilaba vivienda a pocas cuadras de mi destino. Así  a mi regreso diario o no,  en horarios irregulares,  cenábamos a las 04.00 de la mañana como así podíamos almorzar a las 17 horas. Nuestras costumbres,  fueron  bastantes locas, peros siempre las compartimos unidos y con optimismo. Ello  me ayudó a mantener equilibrados mi espíritu y mis emociones. También a fortalecerme  tanto en los éxitos como también en los fracasos, o cuando las cosas no salían como  quería. Mucho más cuando yo había estado frente a hechos horrorosos.

NUEVA VECINA DE LA PRISIÓN

Hoy con mi “nuevo traslado” a esta prisión, pero ya en el ocaso de nuestras vidas, mi querida esposa vuelve a buscar una vez más  locación para alquilar cerca. No de una dependencia a mi cargo sino en las proximidades  de estos muros y  rejas que nos asfixian y separan. Mientras tanto  sumándose a mi grito de la verdad también da la cara y vuelve a transformarse en leona.                                   

LÁGRIMAS

Como ya contara, en estos últimos 3 años visité 2 prisiones (una de ellas la que estoy alojado)  asistiendo a ex policías, imputados por delitos de Lesa Humanidad,  que conocí y merecen mi respeto. Al retirarme pude ver un común denominador en sus esposas y en la de los miembros de otras fuerzas. Todas  son el sostén de sus cónyuges prisioneros, todas ocultan al máximo su dolor y tristeza ante ellos y todas al finalizar las visitas semanales, se retiran mientras se les escapa más de una incontenible lágrima. Hoy con impotencia sé que mi esposa   suma su tristeza a ellas y le pido perdón por estos malos momentos que le toca vivir preocupándose por mí.  Ellas sobrellevan la mayor carga de la lucha, también en estas inéditas circunstancias, seamos culpables de algo o no. 

 

EN ARGENTINA ESTAS MUJERES, NUESTROS HIJOS Y NIETOS, ESTÁN AMENAZADAS POR EL VICE MINISTRO DE DEFENSA ALFREDO FORTI, CON LA COMPLACENCIA JUDICIAL Y LOS DEMAS  PODERES DE LA NACIÓN.