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CARTA ABIERTA

SEÑORA HEBE DE BONAFINI

Septiembre 22, 2015

Mi nombre es CLAUDIO KUSSMAN, tengo 70 años de edad, soy Comisario Mayor (R) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y desde el 28/11/2014, estoy alojado en la Unidad 31 del Servicio Penitenciario Federal con asiento en Ezeiza, imputado de los mal llamados o si usted prefiere bien llamados,  Delitos de Lesa Humanidad. Ello gracias al armado falaz de una causa, en la ciudad de Bahía Blanca, torpe engaño debidamente documentado en esta misma página.  Todos estas referencias me ponen en clara desventaja frente a usted ya que hacen  que no me escuche ni le interese hacerlo.  A pesar de ello,  diré que con esta actitud  se parece y tiene el mismo comportamiento que los medios de difusión,  los miembros de la Iglesia,  los políticos, los candidatos presidenciales y los legisladores sean del color que sea.  A la mayoría de ellos  usted los considera sus enemigos, como así también del actual gobierno. A todos   les he escrito en reiteradas oportunidades, sin obtener respuesta alguna. No disimulan su hipocresía, “olvidando” u ocultando, su camaleónico pasado.

 

JUDAS

 

Me impulsan escribirle la presente, dos motivos primordiales:

 

Uno - Decirle que por lo menos en mi caso y en algunos otros, la están engañando, o usted  simula que lo hacen, como así   familiares de victimas, o de presuntas víctimas. Presentan, un “autor”  por otro u otros, que seguramente estarán gozando de  libertad y hasta cargos en el gobierno como en el caso deL General ® MARTÍN BALZA. Por eso yo no me voy a callar y así seguiré hasta mi último aliento. La próxima vez que miembros de la “justicia” la saluden y besen, pregúntese si quien tiene enfrente no es simplemente un  Judas oportunista. Piense de lo que pueden ser capaces, cuando hoy si bien a favor de su lucha encarnizada, violaron juntamente con muchos legisladores, cuanto principio constitucional se les puso por delante. Lo puedo entender en usted como víctima, no en ellos como parte de los poderes del estado.

 

YO LA INVITO

 

Dos - Quiero reiterarle las invitaciones que los días Junio 23 y 24 del corriente año 2015, le hiciera mi hijo Fabián, desde la ciudad de Orlando, Florida, EEUU (país al que tanto odia) para que  hable en la radio “PRISIONERO EN ARGENTINA”  o escriba a esta misma página. En ambos sitios, puede hacerlo sin límite de tiempo alguno, sobre el tema que quiera y todas las veces que quiera. Se la respetará y todo saldrá tal cual usted se exprese.  Sé que en los 70, no la dejaban hacerlo, pero tiene que reconocer que, hoy pasa exactamente lo mismo  pero a la inversa. Ni aún pagando, diarios como “La Nueva” de VICENTE MASSOT o “Clarín” de la familia NOBLE, sin escrúpulo alguno, me censuran. La gran diferencia está dada por el avance de la tecnología en las comunicaciones. Estas hoy rompen mordazas, e igual puedo poner en conocimiento de muchos miles de personas los martirios y las muertes de orden político que se están llevando a cabo en el país, por medio de la “justicia” prevaricadora imperante. 

 

RESPETO SU FUERZA Y SU VALENTÍA

 

Yo por mi parte tengo que reconocer y respetar la fuerza y la valentía que a través de los años le ha puesto a su causa,  por más que no concuerde con sus métodos actuales. Menos cuando terminó defendiendo a un MILANI, un BOUDOU y a algunos otros impresentables como ellos. No me expediré sobre manejos de fondos, ya bastante lo hicieron los medios, imparciales o no. De cualquier forma, prefiero lo suyo y no el silencio de los temerosos, a quienes realmente desprecio. Estos entre otras muchas particularidades, son incapaces de defender o proteger tan siquiera a su familia y mucho menos tener algún ideal. Solo son obsecuentes al poderoso de turno, a quien por último traicionan, cuando les llega su ocaso. Destaco que el mismo siempre llega, es una ley que rige la misma vida.

 

NO AL PERDÓN

 

También concuerdo con usted, cuando dice que no tiene que haber perdón. Yo no lo necesito, solo utópicamente pido y exijo justicia. Asimismo yo no puedo perdonar, ni hay nada que me inspire a hacerlo, con quienes me  privaron de la libertad ilegalmente y afectaron la estabilidad de mi familia. Para ello emplearon falazmente términos como: justicia, ley, derechos, defensa,  democracia, lesa humanidad, etc.  

Concordemos que es  muy fácil hablar de perdón, cuando  no se es la víctima, no?

Dada su edad y la mía lamento que ambos, junto con otros muchos, vamos a dejar en mayor o menor medida la semilla  para que en un futuro cercano vuelvan los enfrentamientos entre Argentinos, potenciados esta vez por el narcotráfico. Posiblemente sea su objetivo, no el mío. Me resisto a creer que tanto dolor y tantos muertos de ambos lados en los años 70, no nos hallan dejado enseñanza alguna, para no volver a cometer nuevamente el mismo error.  Si reconozco que en este misterio que es la vida, hay hechos y acontecimientos dramáticos, que, son   inevitables y en los cuales en la mayoría de los casos, nos toca ser actores voluntarios o involuntarios. Allí, lamentablemente, también estamos juntos usted y yo.

 

Atentamente

 

Claudio Kussman

Comisario Mayor (R)

Policía de la Provincia de Buenos Aires

 

www.PrisioneroEnArgentina.com

 

 

 

 

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