Nov. 27, 2015

Damas y caballeros, con ustedes... Esos personajes pequeños de la Iglesia Argentina

Por Fabian Kussman

 

El Departamento de Justicia y Paz, que depende de la Vicaría de Solidaridad de la Diócesis de Quilmes, manifestó su “estupor” sobre el editorial “No más venganza” publicado en el periódico La Nación.

El Comunicado

 

Departamento de Justicia y Paz dependiente de la Vicaría de Solidaridad de la Diócesis de Quilmes.

 

Con estupor, al día siguiente de una nueva elección nacional, leemos en el diario “La Nación” su editorial titulada “No más venganza”. En ella se enuncia despectivamente el trabajo de estos últimos años de vida democrática, donde se ha crecido en la política de derechos humanos hasta hacerla política de Estado, como “mentiras de los años 70”.

Decir que el trabajo de organismos de derechos humanos y de los gobiernos que desde el regreso de la democracia con los juicios a las juntas y a partir de 2003 hasta la fecha desarrollaron en pos de los esclarecimientos de delitos de lesa humanidad fue tan sólo una “bandera de contenido emocional”, es una mentira y una bajeza.

Cuestionar la pena de la cárcel común a los genocidas y hablar de “persecución” cuando se intenta hacer justicia con el debido proceso y las garantías constitucionales a los cómplices civiles del poder judicial de la última dictadura, nos alarma.

Hablar de “venganza” ante la seria política de derechos humanos que pudimos reconquistar en nuestra vida democrática, nos retrotrae a la “teoría de los dos demonios”. Nos suena a ruegos de “indultos” y “punto final”. Hemos avanzado como sociedad argentina en estos temas para querer volver atrás. El mundo entero admira nuestros avances en los juicios y condenas de los genocidas. Son un orgullo nuestras Madres y Abuelas. 118 nietos recuperados hablan a las claras de justicia, de derechos humanos reconquistados y no de venganza.

Llama tristemente la atención que el matutino “La Nación” proponga esta arenga editorial.

 

Contracomunicado

 

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

 

Una vez más, los personajes oscuros y pequeños saltan al ruedo y causa 'estupor' que estos nos sonrían con mueca de burla desde lugares cercanos a una pira bautismal. Honestamente, no para mí.

Nadie puede dudar -al menos quienes tengan nociones legales- que los juicios a las juntas se llevaron a cabo con normas jurídicas. Entes internacionales catalogaron el mismo como cristalino y superior en su desarrollo al famoso tribunal de Nuremberg. Por interpretación se dictará en el futuro si fue constitucional o no.

 

 "Cuestionar la pena de la cárcel común a los genocidas y hablar de “persecución” cuando se intenta hacer justicia con el debido proceso y las garantías constitucionales a los cómplices civiles del poder judicial de la última dictadura, nos alarma" reza el comunicado. Quiero ser diplomático y no me queda otra alternativa que etiquetarlos de ignorantes. No menciono aquí -bajo ningún concepto- el llamarles cómplices de un sanguinario, mercenario y corrupto gobierno liderado por la familia Kirchner y sus secuaces. Estos personajes oscuros ligados a la Iglesia Argentina parecieran desconocer como arrestan, bajo que cargos inculpan y en qué condiciones sentencian a estos ex uniformados a quienes apuntan como genocidas. Mote por el cual ya condicionan a la opinión popular, potencian a un mandatario populista y alientan a jueces y fiscales a cometer aberraciones legales.

Aparte de esta perdonable ignorancia, los pequeños personajes abrazan una vez más la impecabilidad de los Derechos Humanos. Aquellos que pertenecen a todos y no solo a quien la conveniencia indica.

Este desconocimiento excusable tal vez les sorprenda. La misma sensación podrían sentir al enterarse del estado de las cárceles argentinas. En establecimientos en donde doce personas son muchas, conviven dieciocho o diecinueve penitentes. En celda habilitadas para un pecador, duermen tres. Para evitar suspicacias -bajo el Cristianismo- todos nacen en pecado.

Estas diminutas mentes tal vez sean disculpadas con algunos "Padres Nuestros" y un par de "Ave Marías" si no poseen conocimiento sobre el Derecho a la Vida. Más de trescientos ex uniformados han muerto en la cárcel y no por medio de la Justicia Divina. Han perecido debido al mal accionar de los jueces terrenales que los abandonan ante problemas de salud.

Los Derechos Humanos que supimos conseguir se esfuman sin estupor cuando se trata de la integridad personal de un ex miembro de Fuerzas de Seguridad. Tratos inhumanos? Solo basta con examinar la manera que Diego Portillo, el doctor Ciachietta y tantos otros dieron el último adiós.

Comparto la opinión de este umbrío grupo al discutir la Igualdad y no discriminación por razón de EDAD y derechos de los mayores. Tenemos puntos de encuentro con la prisión domiciliaria a personas mayores de setenta años. Tal vez la ignorancia los atrapa y nos distanciamos cuando se menciona que esto no se cumple en competencia con prisioneros políticos, a menos que se incluya a un narco traficante de sesenta y cinco años en esta esencia.  

Estos campeones y simpatizantes de los útilmente modificados Derechos Humanos parecen olvidar que entre estos figura -ahora en letras diminutas- el derecho de Igualdad ante la Justicia. Mientras terroristas se recuestan en el sillón de Rivadavia, los apuntados genocidas -aún genocidas antes de probarlo, cosa que no pasa- no tienen oportunidad de defenderse y hasta de expresarse en un juicio.

Parece un detalle menor, pero las pequeñas mentes cristianas de Justicia y Paz no recuerdan el derecho a la Igualdad en la Enseñanza. Mientras asesinos confesos se reciben de abogados, los ex uniformados no acceden por prohibición a un curso de corte y confección.

Justicia y Paz, o debo decir justicia y paz, no padece la ausencia del Derecho a la libertad de opinión y de expresión (que incluye el derecho a comunicar o recibir informaciones) Y es bueno que así sea, pero los Presos Políticos y los Presos Ilegalmente arrestados no corren con esa suerte. Solicitudes de elementos de prueba, declaraciones, testimonios y requerimientos en cantidad descansan en los cajones de jueces terráqueos. Interminables peticiones a juzgados se transforman en plegarias no respondidas.

Aquellos acusados que tienen comunión con el gobierno Kirchnerista y aceptan ordenes de la señora Hebe de Bonafini -pese a la sombra de sospecha- gozan con total justicia y paz de su Derecho a la Libertad. Aquellos sin lazos espirituales y con menos cargos en su contra verán desfilar ese derecho tras las rejas.

El  Derecho a ser juzgado por un tribunal independiente e imparcial les tomará por sorpresa si les hablo de jueces militantes, que prestan obediencia debida o sus vidas se complicarán.

No les llamo ignorantes como ofensa, ya que todos somos ignorantes en varios aspectos de la vida, de ciencias, de historias. No es una falta de deberá ser eximida en un confesionario. Solo pienso que sería interesante que entre los Derechos del Hombre se señala y se subraya el Derecho a ser juzgado en un tiempo razonable - sin dilaciones indebidas. En estos torcidos derechos humanos que la gente indecente proclama doce años (Sí, doce años!) es un tiempo razonable. O el ignorante soy yo?

Los tecnicismos legales no me incumben, pero sí de Derecho a las garantías necesarias para la defensa / derecho de defensa se trata, con tribunales del vencedor y leyes retroactivas, entramos en un bache de interpretación. Si antes un exabrupto se perdonaba con cinco minutos de oración, es justo hoy ser exonerado tras la donación de una caja de vino?

Justicia y Paz decreta que el Derecho a la presunción de inocencia es respetado desde el año 2003 cuando Presos Políticos han debido aguardar a jueces casi veinte días para ser atendidos cuando la Constitución proclama "dentro de las 24 horas de su arresto" o cuando un imputado debe hacerse de paciencia y recibir luego de cinco meses una cédula de Prisión Preventiva decretando su continuidad en una celda ya que un testigo "No identifica ni describe a quién lo arresto, pero se infiere que es el acusado" sin más especificaciones que una suposición de un secretario judicial que actuaba como juez. Justicia y Paz (Perdón, justicia y paz) demuestra un grave estado de ignorancia al afirmar que se intenta hacer justicia con el debido proceso y garantías constitucionales. Como podrán observar, la "justicia" argentina viola la Constitución. Para despejar dudas, sean escépticos, no acepten palabras sin elementos de prueba. Pero para los que lo ignoran, en estos tiempos de internet, es sumamente fácil comprobar esto. Documentos oficiales están en estas mismas páginas, no en el archivo secreto del Vaticano.

No quiero aburrir. El Principio de legalidad e irretroactividad de las leyes penales se pueden encontrar en los artículos 7, 9, 11, 15, 49 y otros del Cuadro de normas y mecanismos para la Protección de los Derechos Humanos. Paz y Justicia ignora esto. O no lo quiere leer.

El Derecho de los detenidos y presos a ser conducidos sin demora ante un juez  u otro funcionario autorizado por la ley para ejercer funciones judiciales -espero- haya quedado fuera de esta discusión. (La ley dice 24 horas. La realidad cruda nos palmea la espalda y nos abofetea durante veinte días)

Derecho de los detenidos y presos a recurrir ante un tribunal a fin de que éste decida a la brevedad posible sobre la legalidad de su prisión y ordene su libertad si la prisión fuera ilegal.(Procedimiento de Habeas Corpus) Este es un proceso de 24 horas que -en algunos casos- parecieran transformarse en cinco días. Para utilizar mejores palabras: Se transforman en cinco días.

Podría continuar hasta el hartazgo informando sobre derechos humanos a los campeones de los derechos humanos de un torneo que se armaron a conveniencia.

Sorprende no solo la ignorancia del Departamento de justicia y paz dependiente de la Vicaría de la Solidaridad de la diócesis de Quilmes, sino la utilización del mismo sistema de falacias de El Relato. El mundo entero no nos admira y hace tiempo ha dejado de ser un orgullo ciertas Madres, para muestra bastan declaraciones acerca de setiembre 11.  

Este ente, curiosamente llamado justicia y paz, decreta que todos somos genocidas con la sola excepción de su propio grupo contradictorio. Los miembros de la Iglesia tienen todas las excusas. "Es un milagro" cuando un evento maravilloso ocurre. "Dios trabaja en formas misteriosas" cuando nos afecta una tragedia. Este hipócrita movimiento que tiene siempre preparada una piedra en una mano para ejecutar al prójimo, tiene la Biblia en la otra para escudar sus métodos.  Si todos vamos a enfrentar la Justicia Divina, para que preocuparnos con perseguir delincuentes en la tierra? Cosas de la Iglesia...

 

Fabian Kussman

PrisioneroEnArgentina.com