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Hector Hugh Munro, simplemente conocido por su nombre de pluma “Saki”, decía en una de sus tantas narraciones que “Ese lugar producía más historias de las que podía consumir” Esto se puede aplicar con mucho acierto a la quebrantada República Argentina. Una maratón de noticias sepulta a otra con una velocidad imposible de alcanzar. Las informaciones de ayer son estrictamente eso: Crónicas viejas. Reseñas que son reemplazadas mientras se viaja de la cama a la oficina. Reportes a punto de ser relegados una vez discutidos en una mesa de café. Son olvidos y esas omisiones traen consecuencias. Se dejan de lado y gente sufre, gente muere. Se destierra de la memoria a los niños Qom y estos fallecen desnutridos. Se desdibuja la imagen de aquella mujer abusada por su esposo y esta expira. Se pierde de vista la desventura de nuestros compatriotas y estos ven sus vidas comprometidas.

Comprometido es el momento en la vida de Claudio Kussman. Un policía honrado que cae en desgracia mediante una extraña parodia que beneficia a aquellos que lucran con desgracias ajenas. Jueces que cuidan su puesto, fiscales que ascienden, personas que obtienen dinero. Los verdaderos desdichados son los que ya no están y las familias de los que ya no están en este mundo. Los que sufrieron y las familias de los sufrieron. Los que sufren y las familias de los que sufren. Para gente de cierta generación hay una lista de eventos que no sucedieron. Son tal vez aquellos que han adoptado a Ernesto Guevara como un romántico rebelde cuyo rostro esta colgado en una percha sin saber realmente que hizo, quien fue. Los libros de historia son escritos de manera tendenciosa y cuentan de la tragedia Argentina y que esta comenzó en el año 1976. Tal vez por pereza, tal vez por interés, se elige desconocer que comandos terroristas actuaron en tiempos de democracia. El debate nacional perpetúa al gobierno De facto como único responsable salteando párrafos enteros. Estos capítulos hablan de una orden de una presidente y una decena de políticos firmando los decretos de exterminio. Estos enunciados dejados de lado hablan de políticos golpeando las puertas de los cuarteles.

Claudio Kussman es, en breve, un ser humano que ha sido olvidado. Gracias a una manipulación que en su mayor parte suena ridícula, Kussman esta preso. Acusado sin pruebas, con testimonios falsos, con conclusiones hasta risueñas de parte de unos no muy brillantes fiscales. En otras palabras, una catarata de inculpaciones irracionales.

Algunas de estas imputaciones logran una mueca en el posible lector. De la lectura de un acta policial de felicitaciones por la labor de Kussman de asistencia a la comunidad y proteger a esta de malvivientes, los fiscales interpretan que su actividad era claramente la lucha antisubversiva. A manera de analogía, una mujer amaba la lectura pero odiaba leer. Kussman es inculpado de crímenes contra la humanidad mientras trabajaba en el Comando Radioeléctrico de Bahía Blanca pero curiosamente nunca perteneció a esa unidad, dato que esta registrado en su Hoja de Servicios. Para que esta historia sea aun más tragicómica, esta Hoja de Servicios fue presentada como evidencia por la propia fiscalía. Burla, indiferencia, incompetencia? Haga su apuesta, un premio se llevará. Un artículo periodístico predice lo que una víctima/testigo va a decir una semana después en un juicio oral. Periodismo de anticipación o un reportero con habilidades paranormales? Una deposición de una víctima/testigo menciona al oficial Bluma como quien lo arresta.

En el reporte del fiscal el nombre mencionado es Kussman. Prestidigitación o distracción? Una víctima es secuestrada por hombres encapuchados, sus ojos son vendados pero esta víctima logra comunicar los nombres de sus captores. Eran estos actores de reparto en una película de Mel Brooks? Se llamaban por sus nombres o es solo un caso de brizomancia de un fiscal? La misma víctima, fallecida en el año 2006, víctima de una enfermedad terminal, nunca menciona a sus apresadores una vez en libertad y en plena democracia. La compañera de celda de esta víctima durante un largo tiempo, nunca recibe esta información? La madre de esta víctima luego de visitarla, se aloja en un hotel y escribe una nota donde informa a su nieta sobre el conocimiento de los nombres de los captores nunca testifica este pequeño detalle ante los jueces. Olvido, perdón, manipulación?

No toma mucho tiempo encontrar las siniestras ramificaciones de una causa inventada. Hay solo dos posibilidades a seguir. Uno bien puede deducir que los fiscales no se tomaron su tiempo para fabricar estas pruebas tan contundentes ante sus ojos, tan ilógicas ante quien realmente las lee o simplemente  presagiaron que en el medio de un caos nadie se tomaría el precioso tiempo de examinarlas.  “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera” aun recita Alexander Pope a través de sus escritos. Gabriel García Márquez –siempre sacamos a García Márquez del estante lleno de polvo cuando lo necesitamos- declama “La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido”

En una Argentina tan extraña, ante una mínima sospecha, un culpable no hubiera huido de este convulsionado país? Kussman no lo hizo. Es inocente y durante años se puso a disposición de la justicia para aclarar malentendidos. Hoy, ilegalmente encarcelado, batalla contra una causa infectada de pruebas inexistentes, declaraciones obviamente fabricadas, relatos varias veces falsificados de fiscales que –otra vez- o ni siquiera leyeron sus propias presentaciones o contando con el olvido y la inundación de escándalos que afronta el argentino medio dan por descontado sus ideas como aceptables, pasables, suficientes para engañar a aquel que no desea pensar.

Se respira la misma historia y pareciera que no aprendemos de los errores, de los resultados, de las consecuencias que nos afectan trasegando una y otra vez el despótico mensaje que presentan los usurpadores de la verdad. “La historia la escriben los vencedores” mencionaba George Orwell en su maravilloso libro 1984. Pero la sufren todos.

Nos olvidamos de pensar, de razonar, de impartir justicia para satisfacer nuestros puntos de vista, nuestra conveniencia, nuestros ascensos al poder, nuestra carrera hacia el dinero fácil. Negamos a los inocentes, postergamos los derechos de las personas, descuidamos quienes padecen injusticias, aquellos que son los nuevos David, esgrimiendo verdades ante un Goliath no solo poderoso, pero un Goliath que se ufana de ese poder, indiferente de quien ejercita el pensamiento.

Por Fabian Kussman

Por Fabian

Kussman

La Astucia del Político Argentino

El tema de los Presos Políticos y Presos Ilegales es urticante para periodistas y para miembros del espectro político. No vende para los primeros y es causante de pérdida de votos  para los segundos. Solo el Pueblo  tiene agallas para sacar a la luz semejantes conversaciones. De este fragmento de la ciudadanía, una gran porción no posee o desconoce la información.

Otra parte sabe de su poco peso o impotencia para clamar por justicias. Una última fracción, pertenecen a la Argentina Quebrada, los que han vendido el alma al mejor postor.

En una entrevista al Honorable Senador Adolfo Rodríguez Saa, un periodista de MegaBaires intentó ponerle contra las cuerdas arremetiendo con preguntas sobre los Presos Políticos. El Senador esbozó un análisis y catalogó como “grave” ese panorama, como “grave” es lo que se vive con el tema del desaparecido fiscal Nisman. Hacia allí fue el discurso y el 90 por ciento del reportaje. No hubo tiempo ni posibilidad de enderezar la línea de cuestionamiento. Nisman es la respuesta al problema de Presos Políticos y –asumo- para cualquier tema espinoso, hoy por hoy. Es trágico, vergonzoso y repudiable lo que pasó con el malogrado fiscal. Es trágico, vergonzoso, repudiable y solucionable, el tema de los Presos Políticos y Prisioneros Ilegales. Entre estos últimos vemos al Comisario Mayor (R) Claudio Alejandro Kussman. Una incógnita, la causa contra este hombre.

Este hombre, cuya integridad no le permite aceptar un arresto domiciliario como consuelo o treta para acallarlo, tiene como una de sus preocupaciones exponer la verdad antes que la muerte o la inestabilidad física o mental le alcance. La siguiente es más privada y habla de su hidalguía al saber que la ley no esta siendo ejecutada. Habla de sus deseos acerca de su familia. De no envolverla en este mundo paralelo que le toca vivir. Habla de no arrastrar a su familia en este laberinto/caso bizarro en el cual se le acusa de haber sido Oficial de Policía. Y estaría ya viviendo solo este delito de haber sido Oficial de Policía, pero la injusticia da vigor y ni su familia o amigos se quiebran, pese a uno o dos Alfredo Forti intentando amedrentar al mejor estilo Joseph McCarthy o KGB. Forti, ante ciertas preguntas de una reportera, amplió su abanico de amenazas no solo sobre imputados –culpables o inocentes- de crímenes contra la humanidad, sino contra familiares, amigos y conocidos de estos. La contra pregunta de la cronista no apareció. Una vez más, cobijándose tras el escudo de intocable, el político mostró su astucia.

Forti, un hombre quebrado por sus vivencias o simplemente siniestro? No es la intención juzgar, seria llegar al nivel de bajeza semejante. El interrogante es que sucedería si alguien amenazara a familiares de un asesino como Firmenich o de una luchadora como Graciela Fernández Meijide. Estaríamos sentenciando con razón a ese individuo como inmoral y elemento indeseable. Esta reacción no se produce cuando se trata de un ex uniformado.

El gobierno debería preguntar: Quien es este hombre y por qué esta diseminando  amenazas a mis ciudadanos? Lamentablemente, el periodismo cómplice no ataca y el gobierno sabe la respuesta. Es parte del plan. Es parte del Relato.  

María Jones es la hija de un preso político, entre otros, le envió una misiva a Mauricio Macri preguntándole por su posición ante la situación de su padre diabético, hipertenso, mayor de 70 años a quien no le otorgan prisión domiciliaria. El ingeniero Macri, que por descarte parece el candidato con mayores posibilidades para arribar a la presidencia, responde: “Soy totalmente optimista” entre un derrotero de expresiones sobre el futuro de los argentinos. Tal vez fue un descuido de quien contesta su correspondencia u otro aviso de la astucia de dirigente?

En el Caso Kussman se llevan enviadas cartas a 257 diputados, 72 senadores, más de 100 periodistas, 117 miembros de la Iglesia, no para tomar partido, simplemente para conocer la situación que este Prisionero Ilegal atraviesa. En palabras de David Lebón: Cuanto tiempo más llevará…?