9 de Diciembre

 Día Internacional Contra la CORRUPCIÓN

"¡Rompe la cadena de la corrupción!”

 

OPINIÓN

 

            Tratando de luchar contra este flagelo, la Asamblea General de Naciones Unidas instituyó el Día Internacional contra la Corrupción, que se ha venido celebrando cada año desde el 2003. Además, el 31 de octubre de 2003, la Asamblea General aprobó la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción, que entró en vigor en diciembre de 2005.  La finalidad o propósito del día internacional es "crear conciencia contra esta lacra (la corrupción) y difundir el valioso papel de la Convención a la hora de luchar contra ella y prevenirla", según información oficial de la Organización. Cada año, el día toca un tema en específico; el tema para este 2015 es "¡Rompe la cadena de la corrupción!”. La campaña internacional conjunta para 2015, menciona la ONU, se centra en "cómo la corrupción socava la democracia y el estado de derecho, lleva a violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, erosiona la calidad de vida y permite que prosperen el crimen organizado, el terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana. Además, pone de evidencia que actuar contra la corrupción es fundamental para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que tienen por fin erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos". Sabemos que  el sentido  literal de Corrupción es la podredumbre, la descomposición de los cuerpos, especialmente de los orgánicos. Cuando Colón emprendió el camino de las Indias, venía en busca de las especias, porque eran muy apreciadas ya que reducen o postergan la corrupción de los alimentos, tarea en la que modernamente fueron sustituidas por las heladeras y la industria frigorífica. Todo es factible de corromperse. Pero en término políticos reservamos la corrupción y las corruptelas para aplicarlas a las conductas de quienes, usando poderes del Estado, se benefician personalmente en desmedro de los intereses generales, con perjuicio de la sociedad o del mismo Estado. Una conducta corrupta es la que, con mala fe, no procura el bien general sino el propio o el de allegados o benefactores. Y alarma al pueblo argentino ver la enorme corrupción generalizada y que queda impune debido a falta de pruebas fehacientes o de investigaciones acertadas. Ahora ha aparecido la tendencia a generalizar este concepto figurado de corrupción. Se pretende confundir políticas acertadas o equivocadas con conductas corruptas u honestas. Se dice que un gobierno que elimina la participación del Estado en la vida económica combate la corrupción, pues disminuye las ocasiones del pecado. Como la corrupción estaría en todo -inclusive- en los errores de buena fe – se pretende desviar la vista y no ver cuales son las conductas aberradas que escandalizan a la gente. Inclusive se proyecta crear organismos estatales que tendrían por fin "combatir" – con procedimientos burocráticos por supuesto – todas las corrupciones habidas y por haber. Y ese no es el caso. Se debe buscar la imposición de un castigo a los corruptos, a los verdaderos corruptos. Lograr algo en este sentido constituiría un triunfo muy deseado por la gente de bien, y hay que esmerarse en encontrar el modo. Y además, pueden crearse oficinas que se dediquen a "combatir" todo tipo de errores a los que se califique de corrupciones. Pero no mezclemos los tantos: a lo que apuntamos, lo que está en la mira de la ciudadanía honesta y preocupada, es la corrupción de ciertos funcionarios. No nos dejemos engañar.

 

DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN

jorgeloboaragon@hotmail.com

jorgeloboaragon@gmail.com