AUNQUE ME MORTIFIQUE Y ME AGOTE MUCHO, SIGO INTACTO MENTALMENTE Y AVIDECES DE SEGUIR LIANDO HASTA LLEGAR A LOS 120 AÑOS.

 

ES UNA EXCEPCIONAL COYUNTURA, DE LLEGAR A USTED EN DÍA DE NAVIDAD Y UNA SEMANA MÁS, A DAR UNA VUELTA DE PÁGINA AL ALMANAQUE.

 

IMPROVISO ÉSTE MENSAJE...

 

¡ADECUADA DIGNIDAD!

 

Y…

 

 

“Feliz Navidad”

 

 

 

Si algo le pudiese regalar por Navidad, me deleitaría

concederle mucha, muchísima dignidad. Con la

dignidad viene la buena autoestima, el amor, la paz,

y la felicidad…

“Aumentemos nuestra dignidad, feliz Navidad”

En estas datas de Navidad, y en especial según nos acercamos a fin de año, tendemos a reflexionar sobre aquellas vicisitudes que no funcionaron, aquello que no ha sido como queríamos, lo que no logramos alcanzar…

¿Y cómo debiéramos hacer para optimizar nuestro año que viene?

¿Qué le faltó a su vida?

¿Qué no fue idónea de dar?

¿Qué se resistió a conferir de sí mismo?

¿Vivió con alegría, o fue un año en el que se sumergió en el victimismo o resentimiento?

La vida es mucho más que llegar a un destino, es el recorrido el que le da sentido a éste viaje. Es ese trayecto el que nos va transformando en personas que antes no fuimos. Las experiencias –agradables o desagradables – son las que infieren un sentido a quienes son una emocionalidad, que le permita ser enérgica, independiente, valiosa, emprendedora, o todo lo contrario.

¿Cuáles son sus anhelos para esta Navidad?

Ya  en Navidad, mis avideces para Usted y la humanidad sin distinciones es lidiar por la *DIGNIDAD*. Sí, no digo AMOR ni PAZ, porque ninguna de las dos sería posible sin dignidad. No puede existir amor sin dignidad, porque entonces el amor está al servicio de una necesidad o carencia, o se prestaría a confusiones y situaciones que luego sobrepasan cualquier límite humano.

“Me aferro a esperanza de *Dignidad* para Navidad”

La *sobriedad* es una palabra muy pronunciada y muy poco vivida, o maltratada…

Y…

¿Qué es la dignidad?

Si indagamos en el diccionario de la RAE, dignidad…

“Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que la humillen ni degraden”

Por cuanto, el respetabilidad es aprender a sentirnos receptores, merecedores de los mejores colores de la vida, de las bendiciones de cada uno de nuestro Dios, de las potencialidades del universo y por sobre todo respeto personal.

La dignidad como valor nos enaltece y eleva nuestro estado de conciencia, a tal punto que podemos reconocer en los demás a nosotras mismas.

Si se ama, amaré al prójimo, si se cuida cuidará del otro, si es coherente con vuestra ideas será análoga con los demás. Si es justo consigo mismo, lo será con los que le incumba.

La dignidad nos vuelve maduros emocionales y por lo tanto nos salva de tanto odio y violencia cotidiana.

¿Se imagina lo que puede lograr con modestia/dignidad?

¿Cuántas veces la ha perdido por creencias limitantes o por temores?

Es dignidad…

“Aprender a poner límites. Saber decir NO. Ir por sus sueños más profundos. Defender sus ideales. Equivocarse y aprender de eso. Cambiar de ideas. Amar sin demandar permiso. Elegir cómo sentirte frente a las situaciones de su vida”

Entre otras cosas…

¿Qué más añadiría Usted, Don Fabian?

Son mis educados deseos a Usted y familias todas, personales y directivos y compañeros del prestigioso Diario Prisionero en Argentina.

 

Dr. Hugo José Naranjo

*Elogios de la seriedad*

H.N./e.d.l.s.

-El Pulso del Columnista, fan de los contenidos con convicción irrebatible-

-Y escritor de cartas y narraciones de sueños –

“Pasión-Paciencia-Perseverancia”

“Él nunca pudo tener una vida familiar, una pareja, no le concernía hacer mucho contacto con otras personas y era bastante reservado para sí mismo”

“Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de crisis moral”

“Doctorado honoris causa y Máster - MBA Nacional e International.

“Executive en Dirección de Proyectos y Empresas”

-Soy Nadie -

Por Hugo José Naranjo