Señor Presidente de la Unión Industrial Argentina:

 

Tengo que decir que esto ciento por ciento de acuerdo con la propuesta de Héctor Recalde. Con fecha 26 de Marzo del año 2015,  en esta misma página publicamos La Declaración que no Fue. En ella rezan tres subtítulos. Uno dice Sobre Lame-botas y Aplaudidores, en cuyo contenido decimos que:

 

"Hoy se juzgan hechos de los años 70, y dada la distancia en el tiempo, y el gran cambio, quiero mencionar algunos aspectos que en una investigación sana DE LA VERDAD se deberían tener en cuenta.  Por supuesto, sé que hoy no se hace y dudo que se vaya a hacer.

De cualquier forma, al respecto diré que muchos de los “aplaudidores” de hoy son los mismos “colaboradores” del pasado. Mucha de esa misma gente lamia botas por un lado y hacían donaciones para la causa de los “jóvenes idealistas” por otro, comprando así cierta tranquilidad para ellos y sus familias. Posiblemente si adquiero seguridad sobre mi memoria, oportunamente  dé una lista de empresarios, profesionales, alguna persona que con el tiempo se hizo político, abogados, etc. que hacían gala de su relación e influencia con las autoridades militares de la época. En algunos casos llegando incluso hasta el abuso y la prepotencia. Por los pedidos de alguno de ellos o de las autoridades militares locales, pasaron a retiro a más de un JR de la época en esa ciudad, simplemente por “no gustarle la cara”. Bahía Blanca por su demografía, (182.000 HABITANTES) la concentración  de diferentes fuerzas, un diario poderoso, una CGT fuerte, diferentes agrupaciones de “jóvenes maravillosos”, etc. en los 70 era la caldera del diablo.  Como destino era difícil y por ello siempre nombraron JR de Buenos Aires u otras ciudades, quienes se destacaban por su conducta y por tener en algunos casos cintura política"

 

Otro subtítulo destaca: Videla 60% y Galtieri 90% de Popularidad.

Aqui se menciona:

 

"De este período puedo mencionar también la alta consideración social a las fuerzas armadas, resumido en el 60 % de popularidad que gozaba Videla, superado por Galtieri que llegó al 90 %. Siempre tengo presente las imágenes de un desfile militar sobre la avda. Além en donde Macera pasaba de capote,  sería invierno, de pie en un Jeep. La gente se volvía loca aplaudiéndolo y prodigándole vivas (principalmente las mujeres) yo entre el público escuchaba los comentarios elogiosos. Era un calco no armado, de lo que se ve hoy en los actos políticos. Muchos de los  que hoy felicitan o callan por la detención de militares o sus padres, en esa época con total desparpajo  felicitaban y alentaban  a los militares a “matar sin piedad a los enemigos de la patria”. Esto no me lo contaron. Lo veía y escuchaba. Hoy los veo aplaudir la celebración del día del montonero y no lo puedo creer. Es una pena que no hubieran existido en esa época las tecnologías de la información y la comunicación de hoy, ya que hubiera quedado plasmada la hipocresía “del relato.” Seguramente  muchos demócratas, entre comillas,  hoy estarían en mi lugar. Hago votos para que los militares detenidos colaboren, den nombres y así seguramente entre algunos miles de dirigentes, empresarios, sindicalistas, usureros ( ya saben por quién lo digo no?), abogados, funcionarios y políticos, ocupen el espacio que le corresponde en la cárcel. Me resultaría muy interesante verlo y sería un aporte positivo para la verdad histórica de nuestro país. Sé que esto es solo una utopía o acaso en países más serios, las grandes empresas que lucraron con el holocausto judío fueron sancionadas? Mirando el hoy, la hipocresía dominante  y “los grandes logros” del modelo, de la verdad y la justicia,  tengo la absoluta seguridad de que entre todos estamos construyendo muy rápidamente los cimientos de una sociedad que convive y convivirá  inmersa en la anomia, en el  dolor y la sangre producto del narco estado que se está conformando y de lo cual son los principales responsables nuestras autoridades y dirigentes de todos los ámbitos, a no ser que se crea que lo que nos ocurre es por una milagrosa generación espontánea"

 

El tercer subtítulo señala: Gerontes Vencidos, en cuyo contenido podemos leer:

 

"He estado varias horas mirando videos “del juicio” en Colón 80 y resultan realmente impactantes. Se destaca un hombre joven y activo (Abel Córdoba) el verdadero dueño del lugar. Un montón de “gerontes” de miradas desinteresadas y vacías, que parecen no tener ni idea de lo que está pasando, se los ve cansados y que se quieren volver a su pabellón en la cárcel. Estos ancianos en libertad no se preocuparon por sus camaradas presos. Cuando fueron detenidos pasaron a quejarse por la falta de preocupación de los que siguen libres. Así se da una y otra vez  lo enunciado por ese profético último verso atribuido a Bertolt Brecht que dice: “Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde”. Aparte de la prisión, solo los une sus rezos y la espera de “un milagro” que los vuelva a la libertad y su familia. Todavía creen que llevan el grado militar del pasado, muchos casi seguro ni se dan cuenta que todos somos nada más que sub reos. Digo sub ya que ni siquiera nos alcanzan  las normas legales de los presos comunes. En tal sentido no existe el mínimo pudor. Muy pocos se dan cuenta de que ya estamos todos muertos y que hay todo un sistema que funciona a la perfección en tal sentido. En el juicio algún medio “un poquito” tendencioso  les toma numerosas fotos, principalmente en el momento que miran hacia abajo, ya que al ser publicadas dan sensación de culpabilidad y vergüenza. Descalifican y casi se burlan. También serán “camisas pardas”? Los otros medios, los que en el pasado “lamieron botas” hoy no están. Guardan silencio. No reproducen el grito de algún preso injustamente detenido. Son ciegos, sordos y mudos. En el mejor de los casos muy de tanto en tanto alguno manifiesta alguna tibia opinión al respecto o una carta del lector. Se puede ver unos jueces que ni se esfuerzan por demostrar algo de interés, haciendo muy de vez en cuando alguna pregunta carente de importancia, sobre los hechos que se investigan. Inclusive llegan a actuar y dictaminar como peritos calígrafos cuando algún testigo de la fiscalía, no reconoce su firma en algún acta.  Los defensores salvo honrosas excepciones, consienten al “fiscalis” en todo. Este presenta testigos que no saben ni el nombre de los imputados, ni quien los detuvo, donde estuvieron detenidos, ni detalle alguno del hecho. Sí, expresan lógico dolor por alguna víctima o por haber sido víctima y nada más"

 

Mientras los detenidos, con pruebas o sin ellas, culpables o no, eran ex uniformados, hipócritamente nada le importó pese a su relación y amistad en el pasado con ellos. Hoy, cuando van por ustedes... se escandalizan?

Así se da una vez más lo enunciado por ese profético poema de Bertold Brecht, en cuyas últimas estrofas dice: "Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde"

Yo, le digo: Si, señores. Si esto no se revierte en los próximos días, y si se sigue actuando ilegalmente, ya es demasiado tarde para ustedes también.

 

Claudio Kussman

La Unión Industrial y  delitos de Lesa Humanidad                                                                                                                                                                        Octubre 4, 2015