Ahora vienen por  ti

Por Claudio Kussman

SI

 

Cuando fui perdiendo la fe cristiana, me aferré al contenido de un poema que me había impactado cuando apenas tenía 19 años de edad, y uno como oficial de policía.  El “SI” de RUDYARD KIPLING. Este hermoso poema-resumen de lo que debe ser el comportamiento de una persona de bien, me ayudó en mucho a sortear los problemas cotidianos.                                                                                               

En un abrir y cerrar de ojos pasaron los años, y toda una vida. Ya en el ocaso de la misma y debido a los acontecimientos dramáticos que nos tocan vivir, acoplé a modo de reproche, "SOBRE LOS INDIFERENTES" de Martin Niemüller, equivocadamente atribuido a Bertolt Brecht. De este breve y muy realista poema,  sobresale el último verso que nos dice: “Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde”.

Brecht

Niemuller

INDIFERENTE

 

Durante la “década ganada” a mí y a otros muchos, nos imputaron y detuvieron ilegalmente, sometiéndonos a toda clase de tropelías judiciales. La llevaron adelante miembros del poder judicial, que se desempeñaron y lo siguen haciendo,  como dignos grupos de tareas de los terroristas que asolaron el territorio Argentino en la sangrienta década de los 70. Ellos siguieron a pie juntillas el relato de un solo demonio, y detuvieron y condenaron al barrer y a como dé lugar, a unos. A los otros, verdaderos y reales asesinos de hombres, mujeres y niños, los favorecieron en cuanto juicio resarcitorio existiera. Parafraseando el poema aludido, lógicamente como tú no eras uniformado  no te importó. Pasó el tiempo y estos mismos funcionarios judiciales, u otros como ellos, hoy son los que juzgan y deciden cuando en soledad te defiendes y proteges a tu familia del ataque de otros delincuentes.  Esta vez de los denominados comunes. Mientras que  las instituciones encargadas de reprimirlos si bien numerosas y equipadas, carecen de autoridad y espíritu y principalmente funcionan para la constatación del delito.

GATILLO FACIL

 

Posiblemente en el pasado te hiciste eco de latiguillos como: “Policía de gatillo fácil”, o “Maldita Policía” ¿lo recuerdas? Lamentablemente ahora el  gatillo fácil y mucho más, como ser los narcóticos,  lo tienen los delincuentes, quienes  de siempre, son los verdaderos malditos. ¿Estás de acuerdo? Sin prisa y sin pausa, se invirtieron los roles y así hoy un comerciante carnicero llora frente a las cámaras de TV y dice que se arrepiente, de haber dado muerte a su depredador. En iguales condiciones, otro, profesional médico compungido nos repite: “siento mucha vergüenza",  “me duele muchísimo esa vida que se perdió”. Mientras del otro lado de la pantalla, los familiares de los delincuentes, así se sienten víctimas soliviantadas y alentadas a la venganza, ante tanto arrepentimiento y tanto dolor por el delincuente abatido, que arriesgó y perdió.  En una sociedad realmente democrática y civilizada estos delincuentes,  nada más murieron en su ley.

POLICIAS DE MENTIRA

 

Simultáneamente y tapados por estas noticias que venden mediáticamente, van muriendo policía tras policía. Su sangre está desmerecida desde los mismos despachos del poder. Así verdaderos responsables del dolor de tantos deudos,  como el casi electo presidente Scioli, que entre abrazos y spot proselitistas, mandó a la calle miles de hombres y mujeres con un uniforme y un arma de mentira, al no saber hacer uso de estos. Él no rinde cuentas y aquí no pasó nada. Nada no, sin pudor ni pesar alguno, sigue reincidiendo como político.  De largo tiempo  los errores cometidos en seguridad,  desde el mismo estado, son garrafales. Los   malos gastos en este rubro,   son inconmensurables. Pese a lo cual se incurren una y otra vez  en ellos.

INDEMNIZANDO A LA FAMILIA DE DELINCUENTES

 

La persistente defensa que desde los poderes del estado y organismos de DDHH, se hace de todo aquel que delinque, no se toca. Así se llegó a indemnizar a los familiares de los delincuentes abatidos, “por el dolor que provocó la muerte”. Por el contrario a los policías ante la más mínima insinuación de contrariedad  del delincuente, se lo investigó y estigmatizó, hasta llegarse en algunas ocasiones a su detención. Esto no fue nada nuevo, se volvió a repetir lo que ya se había hecho con los terroristas del pasado, y con los que los combatieron. Ante todas estas injusticias tú seguiste indiferente. Ahora  y quizás por mucho tiempo, juntamente con tus seres queridos deberán vivir sometidos al miedo e intranquilidad. También tras las rejas como estoy yo.  Lo real es que “ahora vienen por ti” lo cual no me alegra, realmente lo lamento.

“El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia: esa es la esencia de la inhumanidad”.

George Bernard Shaw (1856-1950)

 

 

PrisioneroEnArgentina.com

Setiembre 17, 2016

«Primero se llevaron a los judíos, 
pero como yo no era judío, no me importó. 
Después se llevaron a los comunistas, 
pero como yo no era comunista, tampoco me importó. 
Luego se llevaron a los obreros, 
pero como yo no era obrero, tampoco me importó. 
Más tarde se llevaron a los intelectuales, 
pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. 
Después siguieron con los curas, 
pero como yo no era cura, tampoco me importó. 
Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde.» 

Martin Niemüller