Febrero 29, 2016

Así se muere en prisión

Parte II

 

Juramento Hipocrático

 

Segmento de la nota dirigida a la señora Jefe del Cuerpo Médico de la Unidad 31, Cárcel de Ezeiza

                          Dos hechos puntuales, plenamente documentados, hacen que me sienta obligado a pesar de mi desventaja por ser un prisionero, a hacer algunas reflexiones sobre  su accionar como jefa del cuerpo médico y por supuesto también sobre mi persona. Desconozco y tampoco me interesa  si es militante de alguna agrupación política o simplemente está disconforme  con la tarea que le asignaron al ponerla a cargo del cuidado nuestra salud. Le diré que cuando la conocí en junio de 2015, me llamó la atención su actitud poco cordial que no disimulaba el fastidio que sentía, cuando le solicitara una copia de mi historia clínica. Si debo reconocer que su trato cambió en forma coincidente con el resultado eleccionario y hoy es una persona que hasta sonríe cuando uno la consulta.  Pese a ello los tiempos de espera por un requerimiento médico son interminables como ya lo señalara al comienzo de esta nota.        

                   A mas de que los traslados, como bien sabe son  un calvario, en donde uno es transportado en ilegales “perreras” por interminables horas, sometido a temperaturas extremas. Recordará que yo me negué y presenté un recurso de “habeas corpus” luego de estar 19 horas (equivalente a un viaje de ida y vuelta Buenos Aires-Miami)  en 2 intentos fallidos para la TAC por errores administrativos de su área. 

                     Usted en estos casos de superposiciones de turnos y traslados inhumanos me ha respondido que nada puede hacer,  o que no es su responsabilidad. Le parece que aceptar este cruel sistema que afecta directamente a nuestra salud y es parte de un sistemático plan de exterminio, dada nuestra edad, no es su responsabilidad? Mas allá de lo legal, que podría llegar a ser  discutible, no existe la responsabilidad moral, que es atributo de los seres humanos?                                                                                                                                                                                                                                    Desconozco cual será tanto el futuro suyo como así también el de quienes fuimos traídos a este lugar tan indigno. Le puedo asegurar que alguno de los prisioneros, están acá por hechos insignificantes en comparación a lo que he visto durante mi permanencia en esta.  Con el agravante que al momento de los mismos ellos, sin jerarquía  alguna recién habían  ingresado a una institución, (Fusco-Delgado) lo cual no es su caso. 

                             En lo personal le diré que mi objetivo en la vida es lograr aclarar mi situación penal e irme legalmente y en forma definitiva de Argentina, para poder olvidar lo que no tendría que haber sucedido. De no ser así, viviré en el país, dedicado a pedir explicaciones a los miembros prevaricadores de la “justicia“, que ilegalmente me encerraron en este antro, sin derecho a defensa alguna.

                       También  me prestaré, a ser testigo sobre los horrores que vi para con prisioneros como CHIACHIETA (f), MASTRANDREA, BERNAUS o BOSSIE, a quienes pese a su muy deplorable estado de salud,  se los recibió y alojó en el pabellón 19. Allí nosotros, fuimos los que  los atendimos, ayudamos a higienizar, comer    y también  contuvimos. Como policía he visto muchas crueldades humanas, realmente imperdonables. Créame que estas se hermanan con ellas. Ha existido una saña y una cobardía excelsa, ya que se aplicó a seres totalmente indefensos por ser ancianos imposibilitados.  En la misma forma que rechazo rotundamente la acción e imagen de un policía golpeando a alguien caído, hago lo propio con estos casos. 

                  Dra. Vales tenga en cuenta su  juramento   hipocrático, y lo mas importante: tiene una de las mejores profesiones que puedan existir, como es la de ayudar a mitigar el dolor  y salvar vidas. Disfrútela,  tareas como la suya, bien ejercida,  es patrimonio solo de los  elegidos.  

Atentamente

 

CLAUDIO KUSSMAN

PrisioneroEnArgentina.com

Pabellón  19