Baby Etchecopar, lo dice sin tapujos.

¿Qué tan de acuerdo está usted?

Clint Eastwood patea la puerta y su Magnum .357 comienza a vomitar balas contra los malhechores. Son feos, son despiadados, malhablados y tienen esa actitud de “Vos sos el malo porque no me dejas delinquir”

Solo uno sobrevive, duda entre tomar un arma y aprovechar sus posibilidades mientras el Eastwood policía arquea sus cejas y lo mira de entrecerrando sus ojos. Allí, usted quiere que las tripas del delincuente redecoren la habitación y nuestro héroe salga caminando a terminar su desayuno.

Sin las exageraciones de Hollywood, esto ha pasado y pasa en Argentina. La gente baja los pulgares ante los delincuentes cuan emperador romano entregaba a los gladiadores a sus fieras. El único gran problema de nuestros policías son los seudo defensores de los Derechos Humanos que garantizan estas facultades a malvivientes.

“Tirale, tirale” -grita la sociedad, la misma que luego le volverá la espalda a sus protectores.

Argentina, realidad

Estados Unidos, broma

Etchecopar habla y desnuda sobre la desaparición del respeto por parte de la sociedad hacia las instituciones, graficado a traves de una foto (Ver al ciudadano orinando a la policía) Es -además- una muestra de la demolición del orden que debe existir llevada a cabo por los mismos funcionarios gubernamentales.

A modo de ejemplo de lo que sucede en otras latitudes, el video Humor y diversión para todos muestra que la rección del uniformado es similar a la Argentina del pasado, cuando imperaban las buenas costumbres y el obligado respeto a terceros.

 

Exposición Indecente

 

Las leyes sobre exhibicionismo o exposición indecente en la mayoría de los estados de -precisamente- Estados Unidos de América hacen que sea un crimen el mostrar a propósito los genitales en público, o sea, hacer que otras personas se alarmen o se sientan ofendidos. El exhibicionismo está a menudo ligado al placer sexual de un delincuente o la intención de atraer una respuesta sexual de un tercero.

En California, por ejemplo, para ser condenado por exhibicionismo, la acusación debe probar una intención de excitación sexual, o el propósito de insulto u ofensa sexual. La ley de California en sentido amplio indica que es un delito que para exponer sus genitales intencionalmente a otra persona, sean motivados por el deseo de satisfacer sexualmente a sí mismo, ofender o insultar a la otra persona.

La exposición de los propios genitales significa exactamente eso: mostrar sus genitales desnudos. Si se muestra un pecho femenino desnudo no se considera exposición de  genitales (madres que amamantan, de esta manera, no enfrentan cargos de exposición indecente).

Dicho esto, un cargo de exhibicionismo puede alcanzar el nivel de un asalto sexual si se produce algún contacto físico.

¿Orinar en la vía pública?

Entonces, ¿qué hay acerca de orinar en público? Si uno se para orinar detrás de un contenedor, por ejemplo, fuera de la vista directa al público (es decir, especialmente por la noche), esa persona probablemente tendría un buen argumento de que el acto no se realizó con el propósito de excitación, gratificación u ofender a otra, sino que fue presa de una emergencia. Si lo hiciera en una acera, a la vista de todos, con negocios abiertos para saciar su incontinencia, no tendría excusa e inevitablemente sería arrestado.  

Sentencias por exhibicionismo

En la mayoría de los casos, la primera condena de exhibicionismo traerá una pena por delitos menores como unos pocos meses en la cárcel del condado y una multa. Una segunda ofensa es probable que aumente a un delito grave y puede conducir a una sentencia de prisión estatal. Pero tal vez lo peor de todo, en la mayoría estados la convicción por exhibicionismo se somete a un pena de por vida a permanecer en un registro como un delincuente sexual.

 

PrisioneroEnArgentina.com

Julio 03, 2016