U31 - ARAM - EZEIZA - 0715: 14 ENERO 2015   

AL SEÑOR

COMANDANTE EN JEFE DE LAS FUERZAS ARMADAS ARGENTINAS Y PRESIDENTE DE LA NACIÓN

ING. D. MAURICIO MACRI S/D

 

Mi Comandante:

 

Respetuosamente, me presento en su Puesto de Comando, como cualquier soldado, ante su Comandante en Jefe. Tal como la Constitución Nacional, lo ha investido.

                                

                           Soy el Mayor (RO) Carlos del Señor Hidalgo Garzón - de Infantería, Paracaidista, Comando y Oficial de Inteligencia Estratégica del Ejército Argentino - Veterano y Herido en Combate en la Guerra de Malvinas -Pasado a Retiro Obligatorio, por Inútil de todo Servicio, atento las heridas en combate. Y abogado criminólogo.

                          

                           Posteriormente graduado de Procurador y Abogado - Catedrático y profesional. Bajo el Juramento de ser fiel a mi condición de Auxiliar de la Justicia, en un Estado de Derecho Justo. En el marco de una República de iure. Bajo la Recta Razón, la disciplina y el Honor.

 

   Yo cumplí con mis juramentos a la Patria, a la Bandera y a su pueblo, como corresponde y del cual provengo. No hice nada extraordinario. Mi vocación me llevó a integrar los que Platón define en la República, como nuestra misión, clara y sucintamente..."los guerreros son la clase más preciada del estado...".

 

El soldado, tal como me presento ante MI COMANDANTE EN JEFE, es instrumento del Poder Político. Le competen al decir de Clausewitz, entrenarse en el arte de la guerra, atento "ésta es la continuación de la política por otros medios”.

 

Ello implica teórica y prácticamente, dedicar sus tiempos estrictamente al cumplimiento de la consolidación del carácter y sus reflejos, imbricados en los más altos objetivos estratégicos, que dimanan del Poder Político. Sin inmiscuirse en la Política.

 

Ello implica teórica y prácticamente, dedicar sus tiempos estrictamente al cumplimiento de la consolidación del carácter y sus reflejos, imbricados en los más altos objetivos estratégicos, que dimanan del Poder Político. Sin inmiscuirse en la Política.

Eso no implica, sumisión (o sevicia) al despotismo o decisiones de una tiranía, ya que en la medida que se escalan las jerarquías es mayor la capacidad de Revisión de las órdenes, fundamentalmente - ese es el riesgo necesario de los Generales.

 

Cosa que desde hace mucho tiempo, no ocurre, pues o no han estudiado, no han leído o comprendido, por acción, comisión u omisión la esencia del MANDO y la Devoción por sus subordinados.

 

 

Decía un viejo y sabio Reglamento RV 150-1 "Don de Mando" . Para MANDAR, hay que querer ai subalterno..".

 

Gracias a Dios. En la Paz y en la Guerra. Fue mi guía ante más de seiscientos hombres, bajo el fuego británico. Por Dios, Mi Comandante en Jefe, no sean estas palabras, teorías de justificación en vanidades. Son los sentimientos de un soldado que está a sus órdenes, siempre en cumplimiento del Juramento a la Bandera y su Pueblo.

 

El soldado no se queja, sufre, pero Dios lo acompaña. El conocimiento del alma del soldado; intuyo que forma parte de sus dones. Y solicito respetuosamente, accione en consecuencia, bajo el peso de sus juramentos, quizás más precisamente en el contexto Republicano de la Justicia.

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Los soldados de las FFAA - FFSS - FFPP - y Civiles , que purgamos injustamente en las mazmorras en cumplimiento del malévolo Plan Diseñado y que obra en pocas palabras, "enciérrenlos, que se pudran hasta que mueran..(sic)".

 

Es a todas luces el genocidio de lesa humanidad de un contexto político, basado en el odio, el resentimiento y la venganza. Un tanto ideológico pero preponderantemente crematístico. Así el poder asesino y sus Jueces Prevaricadores. Emigraron de la Verdad para entregar sus almas al vicio terrenal.

 

Ya son más de 330, con más de los que estamos, en camino al patíbulo. Sin que los niveles jerárquicos y supuestos camaradas, ejerzan ni el derecho de revisión de las órdenes -aberrantes- , de estos HOMICIDIOS, planificados en el más alto nivel y acompañados por hombres con palmas y soles, de naturaleza innoble y pretendidamente amigos del poder.

Podría sentirse agraviada, alguna instancia jerárquica, por este "per saltum" y mi dialogo franco, honesto y honorable, del soldado con su Comodante en Jefe.

Pero es lo que yo practiqué al recorrer las posiciones y exponerme al fuego enemigo. Pero hoy puedo saber cómo fue y que sintió cada una de las almas de mis soldados directamente oídos, antes y después de la vida y de la muerte.

 

Reitero a usted, mi "subordinación y valor para defender la Patria".

La Prisión, no duele cuando estamos en la Gracia de Dios. Y terrenamente con la plena confianza en el liderazgo, del Comandante. Que no manda desde atrás. Sino que pone su pecho y "no empuja"..."arrastra".

 

Reitero a usted, mi "subordinación y valor para defender la Patria".

La Prisión, no duele cuando estamos en la Gracia de Dios. Y terrenamente con la plena confianza en el liderazgo, del Comandante. Que no manda desde atrás. Sino que pone su pecho y "no empuja"..."arrastra".

 

Por haber ejercido comando en combate, sé cuanta presión hay, del enemigo y de la propia tropa. Con ansiedad, miedo, angustia antes y después de la batalla.

 

No estoy ejerciendo magisterio alguno. Tampoco, aun siendo un jurista me extiendo en lo que usted, ya sabe y su conciencia en la "soledad del mando" le dictarán.

 

Yo creo, en la Majestad de la Justicia, y a mis casi 72 años, con muchas dolencias psico-físicas, y en el contenido de los Objetivos Estratégicos, enunciados en sus primeras palabras al Pueblo de la Nación Argentina, en el restablecimiento de la República y el Estado de Derecho Justo. - Dios Sea con usted -

 

Siempre, las guerras perdidas, se les atribuyen como las desgracias a los combatientes, vivos y muertos, y los triunfos a los Generales y Comandantes. "En síntesis, los triunfos tienen muchos padres, y las derrotas son huérfanas"

 

En mi hermosa y corta carrera. Creo haber Cumplido con mis deberes. Y por supuesto, si esta carta es leída por usted y no por un irrelevante amanuense. Encontrará, que sin entrar en artilugios judíeos, que usted ya dispone en claro.

Como letrado y soldado. Pido solamente, rápida y valientemente, la limpieza de las máculas de la Justicia y restablezca - La MAJESTAD DE LA JUSTICIA. Pues con solo volver a La Constitución Nacional y al Corpus ludice, nuestra s causas caen técnica y humanamente por nulidad insalvable. Y los soldados, podremos volver a nuestros hogares, gravemente dañados por la maldad, el resentimiento el odio y el dinero.

Hace muchos siglos, la humanidad, conoció El Derecho, La Política y La Democracia. Pero no siempre la Majestad de la Justicia fue del Soberano....

 

"constat et perpetuas voluntas suum quique tribuendi" Que es la Justicia.

 

 

 

Carlos del Señor

Hidalgo Garzón