Es acaso posible que uno se escriba a si mismo? Creo que sí. Es casi un acto de reflexión sobre mi propia vida. Lo que me ha tocado vivir, con suerte y con mala suerte. Por sobre todas las cosas le doy gracias a Dios por todo lo que me ha dado.

 

Han habido ilusiones no cumplidas, sueños postergados, desafíos no atendidos y recuerdos imborrables. Ámbito propicio para una reflexión profunda de mi vida. Paréntesis de una vida plena, de lucha transitada con alegría, siempre con la frente alta y el espíritu renovado cada día. Destino no anunciado, marcado por amaneceres placenteros y ausencias entrañables de seres queridos , aunque aún siguen vivos en mi memoria cada día.

 

Gracias a mis padres queridos, a mi mujer y a mis hijos, a mis hijos políticos,a mis nietos, a mis hermanos y a muchos amigos entrañables y queridos de larga data, encontré amor y comprensión en los momentos difíciles de mi vida.

 

Ya casi cumpliendo sesenta y ocho años, ya sin mi viejo querido a mi lado físicamente, aunque sé que desde el cielo me está acompañando, sigo día a día renovando mi compromiso con ese "legado moral", con los valores inculcados desde niño por un padre y una madre que siempre amaron a su familia y tantos sacrificios hicieron por todos nosotros.

 

Por cierto que he cometido errores, no lo dudo, y pido perdón a Dios por todo ello. No puedo engañar a mi conciencia, ni decirle a Dios otra cosa. El lee el corazón de cada uno de nosotros. Lee la verdad de nuestra propia conciencia. A mis semejantes podría engañar, pero no a Dios. Allí el Señor, donde tu ves todo, olvida mis errores, olvida mis pecados y sabe que creo en ti y que aspiro algún día estar con vos a tu lado y junto a mi viejo querido que nunca olvido.