Novienbre 06, 2015

 

CARTA ABIERTA

A UN “juez” SUBROGANTE PREVARICADOR

 

 

Señor Juez,

Hoy rememorando a los Jueces que traté como policía en actividad, si bien hombres imperfectos como todos los somos, los recuerdo con cierto afecto. A ellos y a sus “debilidades reservadas”, visibles   solo a los que nos movíamos “entre bambalinas”.

 

Así puedo recordar al que tuve que cargar y llevar totalmente ebrio, en horas de la madrugada a su casa, donde su esposa me lo recibió  con gran enojo (llegó a Camarista). Al que en caso de urgencia tenia que ir a buscar a “su nido de amor”, el que compartía con su amante del mismo sexo (en esa época la homosexualidad no se veía con buenos ojos. También llegó a Camarista). El que me pedía un patrullero para ir de Quilmes a su casa en San Isidro, desplazando al acompañante del chofer al asiento trasero y así en el asiento delantero, el hacia funcionar la sirena todo el camino con gran entusiasmo. Demás está decir que luego  de que quemara un par de ellas, le mandaba un patrullero con divisor de rejas y orden de que solo se le permitiera viajar en  el asiento trasero. No solo salvé elementos que deben utilizarse en las emergencias, sino que no me pidió mas un patrullero. (tiempo después tuvo que renunciar a su cargo).  También estaba aquél al que regularmente  había que “conseguirle” 4 cubiertas nuevas para su vehículo, tarjetas de cortesía de hoteles alojamiento, etc. etc. O aquel que por ser miembro de una barra brava, telefónicamente me pedía permiso para llegar a un partido de fútbol en jurisdicción de la UR Quilmes, “con los muchachos”.  En sí, todas son anécdotas menores. Otras las callaré, siempre prefiero referirme a las acciones de terceros,  que percibí con mis sentidos.

                                                                                         

Así hoy puedo decir de Usted que:

 

VALIENTE, IRRESPONSABLE, LOCO O INEXPERTO?

                                                                                                                                                                                               

Viéndolo actuar tan ilegalmente, estampando su firma en escritos y resoluciones que son vergonzosas a simple lectura, reiteradamente me pregunto: si es muy valiente, o es un total irresponsable, si lo ganó la locura o no tiene experiencia de vida. De tenerla debería  saber  que a futuro deberá responder por sus actos ilegales de hoy, en que goza de pleno poder.

                                                                                                

Cuando ese momento llegue, dirá que es un perseguido político? Que es inocente?. Que no se dio cuenta que el testigo de la fiscalía mentía? Que no sabia que la “juventud maravillosa” también mataba y torturaba a mas y mejor?. Realmente su accionar me supera y concluyo que no lo puedo entender. Por ser apolítico, tengo que “inferir” que usted actúa de esta forma porque esta imbuido de ideas revolucionarias radicalizadas? Si  es así lo entiendo. Si es por obsecuencia, ambición personal y dinero no, ya que el precio que tendrá que pagar por su accionar de hoy, será muy caro.

 

ASESINO

                                                                                                          

Usted, señor “juez” en estos años, prevaricando, ha llevado cobardemente a ancianos, culpables de cometer delitos o no,  a la muerte, con pleno conocimiento y conciencia de ello. El haberlo hecho desde la distancia y de su cómodo despacho, donde subalternos le dan la razón, aún cuando no la tenga, no lo exime de responsabilidad, aunque hoy no lo crea. SUS MANOS ESTÁN MANCHADAS DE SANGRE, COMO QUIZÁS LAS ESTUVIERON LA DE OTROS JUECES QUE ACTUARON O DEJARON DE HACERLO EN LOS AÑOS 70.

Yo,  de sobrevivir, en 2 casos, seré testigo, ya que para ello me he ofrecido a familiares de los prisioneros-victimas.

 

TORTURADOR

 

También lo seré sobre el sometimiento a tortura de la cual somos objeto, mediante traslados inhumanos, en vehículos ilegales (perreras), servicios de salud impropios, etc.

En estos casos destaco los sometimientos de este tipo, a personas octogenarias en muy mal estado físico y sobre las que usted recibe permanentes informes médicos sobre lo inapropiado de este lugar para alojarlos. Todo es de su entera responsabilidad, si bien imagino, que su cobardía lo llevará a futuro, querer justificarse, responsabilizando al personal del servicio penitenciario.

 

MIRANDO A LOS OJOS

                                                                                                           

Imagino que cuando le llegue el momento de rendir cuentas, habrá junto a usted una mujer, que como la mía hoy, verterá lágrimas de dolor soledad  y preocupación. Estas circunstancias dramáticas serán iguales, pero la gran diferencia es que  con la mía, nos podemos mirar a los ojos, lo cual usted estará inhibido de hacer. 

 

Claudio Kussman

Comisario Mayor (R)

Policía de la Provincia de Buenos Aires

 

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