Estimado señor Edi Zunino,

 

Ante todo le diré que le agradezco la oportunidad que le diera a mi esposa de expresarse en la ciudad de Pinamar durante la presentación de su libro Cerrar la Grieta. Hoy, este llegó a mis manos y sin haberlo leído aún, le diré que lo felicito por el mismo desde los antiguos códices hasta los electrónicos de hoy estos siempre ayudaron y ayudarán al hombre a superarse a sí mismo a través de los tiempos. Su amable dedicatoria motiva estas breves líneas. Yo quisiera pero en nada puedo estar encumbrado en sus sinceros deseos. Primero, ya que sé que no debería estar donde estoy desde hace más de cuatrocientos días. Segundo, porque dando la cara durante todo ese tiempo -con mi familia- hemos expuesto todo a la vista de todos. Así recurrimos, con más de mil doscientas cartas, a distintas autoridades políticas, legislativas, judiciales, medios periodísticos y miembros de la Iglesia (A modo de ejemplo, le diré que 67 fueron solo al Papa Francisco, cien o más a los obispos de Argentina) La respuesta en todos los casos fue CERO, lo cual me exime de tener atisbo alguno de fe en nuestros dirigentes, totalmente desinteresados en corregir "errores" o saber de injusticias. Ellos escapan a la verdad. Si puedo tener fe en todos aquellos que nos siguen y alientan a través de nuestra página web en una lucha tan desigual. Por otra parte entenderá que yo o los miembros de mi familia, no pertenecemos a ninguno de los lados de esa grieta. Sino que estamos en el fondo de la misma. De allí, es que si superamos este difícil trance queremos abandonar legal y definitivamente el país, para tratar de olvidar lo que no teníamos que haber vivido. De no ser así,  y siendo espectador del deterioro y la soledad que siente mi esposa día a día por esta situación tan anómala que tenemos que enfrentar espero que mi aliento me acompañe  y alcance para algún día poder pedir explicaciones a quienes actuaron en forma tan injustificable. Esto me ubica así, fuera  de la tan necesaria unidad que requiere este país. Y digo este porque no es nuestro, siento que solo es el lugar de mi prisión. Yo cumplí a lo largo de los años con mi misión de ser policía (a la que no llegué por necesidad o por ser un desocupado). Así postergué a mi familia y me impuse restricciones y disciplinas desde las más mínimas como podría ser el perfeccionamiento de mi léxico, aprender algo nuevo día a día, y de esta manera poder servir y proteger en la forma más digna a terceros. Lo hice siendo siempre reflexivo, no impulsivo para poder contrarrestar el ser nada más que un ser humano falible. Yo estuve siempre alejado de todo tipo de ideología, gran provocadora de la grieta que nos devora, cosa que hoy observo que no todos pueden decir lo mismo.

Deseándole el mejor de los éxitos a través de la vida, le hago llegar juntamente con mi familia mis cálidos saludos a usted y a sus seres queridos.

 

Claudio Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

Carta Abierta a Edi Zunino

Enero 31, 2016

"He dado la cara durante todo ese tiempo -con mi familia- hemos expuesto todo a la vista de todos"

"Nada de fe en nuestros dirigentes, totalmente desinteresados en corregir errores o saber de injusticias"