Doctor Francisco Bénard,

Fabian mucho me ha comentado de usted y de las gestiones que viene realizando a favor mío, conociéndome solo a través de la página PrisioneroEnArgentina.com

En este momento solo puedo expresarle mi agradecimiento con un muchas gracias. En un futuro, espero poder hacerlo en forma personal y estrechar su mano.

De más está decir que esta increíble y desagradable vivencia por la que paso hoy, nunca la hubiera imaginado. Luego de mi retiro voluntario, pasé 22 años creyéndome una buena persona. Sentía que había cumplido con mi deber a favor de la sociedad y de la vida. Estaba en un placentero y anónimo reposo, hasta que esta “justicia” vino a decirme que yo era todo lo contrario a lo que había creído y aún creía. Así tuve que regresar a la lucha esta vez no por terceros, sino por mí. Y volví a llenar de zozobra a mi familia, igual que cuando ejercía la profesión de policía.

Lamentablemente, estas circunstancias tan injustas, han sembrado en mí sentimientos de odio y no perdón, como nunca había experimentado. Solo apaciguan los mismos el acercamiento de personas como usted y otros que de forma desinteresada y noble, se han presentado a decir “Aquí estamos…”

Realmente, como siempre digo, la vida es un misterio desde el primer hasta el último instante. En mi labor, me ha tocado ser testigo de ello. Una gran cantidad de momentos son desagradables, dolorosos y uno está en contacto con seres oscuros. Luego, aunque en menos oportunidades, se reconoce a quien representa como lo mejor que pueda dar el ser humano y llega el esplendor. Esos momentos y los vividos con la familia son los inolvidables. Hay que aprovecharlos y sentir cada instante de los mismos, ya que son irrepetibles.

En mi nombre y en el de mi familia, le hacemos llegar nuestros máximos afectos a usted y a sus seres queridos.

 

Claudio Kussman

Enero 14, 2016

PrisioneroEnArgentina.com