Cumplí ya 8 años como prisionero político o perseguido por la Fe. Fe en la Constitución, en el cumplimiento de órdenes superiores y por estar ideológicamente enfrentado al terrorismo (que es el propio Satanás), así lo expresó nuestro Obispo Emérito al proclamar a San HÉCTOR VALDIVIELSO SÁEZ (primer santo argentino), como nuestro patrono.

 

Nuestro País se encuentra en un clima negativo de tensiones que no aseguran la paz social. Hay hipocresía, fuimos discriminados jurídicamente alterando el derecho (Argentino y mundial) aplicando la retroactividad de la ley penal. Se anularon indultos al punto que los estragos y asesinatos masivos causados por los terroristas son actos no condenables y se fabricó la visión casera de los llamados delitos de lesa humanidad, excluyendo al terrorismo, negando a los militares toda exculpación por el juramento de obediencia debida sin el cual sería imposible actuar y comandar una guerra.

 

El gobierno constitucional en 1975 ordenó a las FFAA "aniquilar a la guerrilla" firmando esa orden sus máximos dirigentes pertenecientes al mismo partido que hoy nos gobierna y apaña a los subversivos, los destaca como personalidades, los acoge en el gobierno y hasta les paga abundantes indemnizaciones. A la vez nos mantiene detenidos. Somos detenidos, procesados y condenados en un ejercicio de venganza disfrazada de justicia.

 Ningún País repudió a su Ejército por lo que le exigieron sus gobiernos. Ni Francia por lo de Argelia, ni Alemania por las matanzas en Rusia, ni Rusia por las masacres de Polonia y Berlín, ni EEUU por Hiroshima. Se pierden energías en la banalidad de las venganzas y en la ilusión de muchos derrotados persistentes que quieren transformar a nuestras FFAA en milicias organizadas con ideas muertas y enterradas. Urge aunarnos en la conquista del futuro inmediato, no se puede engañar a todos todo el tiempo y no se puede humillar a nadie tanto tiempo (ABEL POSSE).

 

La Argentina va en jet hacia la catástrofe, con FFAA diezmadas con el objeto enconado que ya no tiene que ver con "castigo a los represores", sino en su demolición total. No se trata de olvidar, sino de renunciar a la venganza, en un País que llega a la indefensión nacional para castigar a unas FFAA por hechos sucedidos hace casi cuatro décadas.

 

No quieren ni justicia ni reconciliación, solo venganza y miedo, miedo a la verdad, a que se sepa que muchos de los desaparecidos reaparecieron para cobrar jugosas indemnizaciones olvidándose de quienes lo defendieron. Es el miedo de muchos jueces, querellantes y fiscales a que se acabe el negocio de juzgar y condenar a los militares, es el miedo de muchos ciudadanos comunes que aplaudieron el golpe como si fuera la llegada del Mesías, de aquellos que decían "por algo será" y pedían degüello para los terroristas y hoy tienen miedo que se los recuerde, es el miedo contagioso e infame que se convierte en moneda de extorsión para jueces, periodistas, políticos, empresarios y ni hablar de los lacayos uniformados que por mantener una ilusión de poder olvidan a sus camaradas hoy presos injustamente. Es el mismo miedo que alimenta la persecución

 

El pasado es mirado con un ojo tuerto donde las FFAA recibimos el repudio sentados en el banquillo de los acusados y los terroristas están en el gobierno y son considerados héroes. Hasta hemos escuchado que el fallecido dijo: "Todos somos hijos de Hebe" ... sobran las palabras. ¿Cómo dejar afuera a los que en nombre de la libertad, asesinaron a mansalva? Pareciera que nuestro País hoy prefiere chapotear en un eterno barrizal.

 

El Estatuto de Roma fue quién tipificó los delitos de lesa humanidad estableciendo que estos pueden ser cometidos tanto por agentes del Estado como por organizaciones. Me pregunto: ¿Eran el ERP, MONTONEROS v otros grupos armados organizaciones, o no? Nuestro País K con su justicia prevaricadora e influenciable lo niega inescrupulosamente.

 

Fuimos las FFAA, Policiales y de Seguridad quienes arriesgamos nuestras vidas combatiendo contra las organizaciones terroristas armadas, cumpliendo órdenes emanadas del gobierno constitucional.

 

Terminemos con la hipocresía. Se debe reconocer que fueron los terroristas subversivos quienes atacaron en el marco de una guerra revolucionaria, iniciada y elegida por ellos, y que hoy se están manejando impunemente, con un halo de legalidad y esto tarde o temprano terminará afectándonos a todos.

 

Nuestra democracia se está convirtiendo en la fachada virtual de un estado tiránico virtual oculto.

 Es necesario reclamar que los jueces ajusten sus fallos a derecho, que respeten la declaración de derechos y garantías de nuestra Constitución Nacional, que terminen de crear jurisprudencia para luego citarla como fuente de derecho con el fin de servir de herramienta al designio del poder político de turno.

 

Los hoy presos políticos nos sentimos desprotegidos por nuestras Instituciones que nada hacen y aceptan en silencio que a sus hombres nos enrostren delitos inexistentes en el momento de los hechos no respetando el principio de igualdad ante la ley, el principio de inocencia, la cosa juzgada, la irretroactividad ni las prescripciones, todos ellos principios básicos del derecho.

 os magistrados aceptan a testigos comprometidos autodefinidos como testigos de cargo, ignorando la falsedad de sus testimonios y las denuncias orquestadas a más de 34 años de los hechos, como si se tratase de terceros ajenos, sin intereses políticos o económicos, justificando la lucha armada o percibiendo parte de los 1700 millones de dólares de indemnizaciones que ya llevan cobrados.

 

Reconozco que estos 5 años se me están haciendo pesados, pero me auto impuse seguir mirando hacia arriba. La tristeza mira hacia atrás, la preocupación mira alrededor, la depresión mira hacia abajo, pero la fe mira siempre hacia arriba.

 

Esto me recuerda algo que leí en un folleto ("Venid a mí") que dice así: Si pones un buitre en un cajón de 2x2 completamente abierto en la parte superior, pese a su habilidad para volar no saldrá de allí, la razón es que el buitre comienza su vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros, sin ese espacio no intentará volar y quedará prisionero de por vida en esa cárcel sin techo.

 

El murciélago que vuela por todos lados durante la noche, no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo, en esa celda abierta arriba todo lo que puede hacer es arrastrarse indefenso pero no volará.

 

La abeja al ser depositada en un recipiente abierto permanecerá allí hasta morir, nunca ve la posibilidad de escapar que existe arriba y persiste en encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo.

 Nosotros en muchas formas somos como el buitre, el murciélago y la abeja. Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones sin darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba y El nos dará esperanza. Esa es la gran expectativa que abrigamos todos los creyentes. Cuando tenemos una esperanza, algo que movilice nuestro corazón, podemos tolerar la adversidad del presente. Si no espero nada todo se me hace más pesado y desolador y precisamente, en este momento difícil, viendo tanta injusticia debo creer en la esperanza y me doy cuenta cuales son las cosas valiosas de verdad en la vida y cuáles son los verdaderos amigos.

 

Para poder vivir y sacar fruto de estos momentos necesito esperanza. Una esperanza qua vaya más allá de decir "ya va a pasar". Debo incrementar mi esperanza en Dios. Este sin dudas, es el camino. Pedirle al Señor que me sostenga en la esperanza, porque el dolor vivido desde la fe es enriquecedor. Lo que cura el hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptarlo, madurar en el y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo. El nos acompaña hasta el fin.

 

Recuerdo aquí la última estrofa de la marcha de los Presos Políticos que escribió el profesor BARBERA que dice:

 

 "Y SI CRISTO NACIÓ CON SU MUERTE Y EN LA LUCHA DEBEMOS MORIR, PREFERIBLE LA CRUZ DEL CALVARIO QUE SIN PATRIA Y SIN DIOS VIVIR"

 

 Eduardo R. Cabanillas

 General de División (R)

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