Octubre 28, 2015

Censura Previa

 

Las escuelas de periodismo tienen como norma fundamental enseñar tres principios básicos: “decir la verdad, ser claros, ser instructivos”. Tres principios que a primera vista se los puede ver como elementales y muy valiosos. Así tiene que ser. El periodismo está para eso, para decir la verdad, para decirla de tal manera que se la entienda y, de paso, para aportar datos. Es dable recalcar  el concepto que identifica al periodismo con la parte de la inteligencia de un pueblo consagrada al examen de los hechos, al juicio de sus hombres y crítica de sus actos, a todo lo vinculado con la dirección de sus destinos y de su espíritu.

Este año 2015 el periodismo argentino  mereció una especial congratulación por el vigor con que ha sabido condenar el ataque de sus colaboradores, y a la libertad de prensa. En especial al periodismo independiente. Por eso llama poderosamente la atención que mis publicaciones y opiniones bajo el título “Amenazas e incitación a la violencia – Agrupación Quebracho” haya sido bloqueado por una red social de la envergadura de Facebook sin ningún argumento válido. Facebook  ha sido la red social más utilizada para difundir y compartir mis ideas y opiniones y con la cual nunca tuve problemas  en la difusión de mis escritos. Es vital en una democracia y sistema republicano y federal la necesidad de ponernos en comunicación y las ansias de establecer contactos con los ciudadanos desperdigados en distintos  y lejanos países y regiones. La prensa y sus publicaciones han sido y serán los grandes impulsores que  dan  a la única forma de establecer vínculos entre los seres humanos. Don Francisco Silvela, académico español del siglo XIX magistralmente afirmó: “Dondequiera que un pueblo ha tenido conciencia de su fuerza, medios para realizarla y desenvolverla, conciencia, por lo tanto, de su personalidad, dominio de sí mismo, bajo todas las formas de gobierno y bajo todas las edades de la historia. Cuando esto acontece, un pueblo tiene siempre su periódico, sus opiniones, sus publicaciones. En  ese sentido  el pueblo consagra siempre una parte considerable de su inteligencia, de su vida, al examen de los hechos diarios que forman su existencia misma, al conocimiento y al juicio de sus hombres y crítica de sus actos, a la noción, en fin, de todo lo que es su vida, de lo que es la dirección de sus destinos y de su espíritu, y esto y no otra cosa es el periodismo, antes y después de la invención de la imprenta”. Notable interpretación que, a pesar del tiempo transcurrido,  tiene que seguir teniendo vigencia. Y es de recalcar el concepto que identifica al periodismo con la parte de la inteligencia de un pueblo consagrada al examen de los hechos, al juicio de sus hombres y crítica de sus actos, a todo lo vinculado con la dirección de sus destinos y de su espíritu. Me siento afligido y fastidiado como hombre de derecho que publica sus ideas a través de la prensa esta mordaza y bloqueo a mi publicación. No obstante la seguiré compartiendo a través de las distintas redes sociales, esperando que lo de Facebook haya sido un error o equivocación involuntaria. Invocó a San Francisco de Sales, declarado celestial patrono de los periodistas  por Su Santidad Pío XI en 1923, para que me ayude a no bajar los brazos y seguir adelante.

Por el doctor

Jorge Bernabé Lobo Aragón