¿CUANDO MIRAS A UN VIEJITO, QUÉ VES?

*Tan duro como la vida*

 

Hoy mi entrada es muy diferente porque la saco de un caso real que me ha conmovido el alma y me hizo sollozar…

Tras morir este hombre en la residencia, las enfermeras encuentran algo que cambia sus vidas…

“Miles de ancianos esperan a diario la visita o llamada de sus familiares en las residencias”

Y a menudo sus corazoncitos cansados de latir sufren una gran decepción al final de sus vidas…

“Cuando un hombre al que las enfermeras únicamente ven como a un enfadado sin motivo, muere, éstas se disponen a limpiar su cuarto. Allí encuentran algo que les arrancará lágrimas de amarga emoción”

Entre las pertenencias del paciente, recuerdos de toda una vida, encuentran ésta elegía…

¿Qué veis vosotras, enfermeras?

¿Qué veis?

¿Qué pensáis cuando me veis?

Un viejo de mal humor, no muy listo. Con hábitos extraños y mirada distante. Al que la comida le cae por la comisura de los labios y nunca responde.

Al que le decís en alto…

¡Al menos podría intentarlo!

Que parece no darse cuenta de las cosas que hacéis.

Y que siempre pierde algo…

¿Un calcetín o un zapato?

Que, oponiendo resistencia o sin oponerla, os deja hacer.

Que ocupa sus largos días con el baño o la comida…

¿Es eso lo que pensáis?

¿Es eso lo que veis?

Pues entonces abrid los ojos, enfermeras, vosotras no me veis…

“Os diré quién soy, ahora que estoy sentado haciendo lo que me decís y comiendo cuando me exigís”

Soy un niño de 10 años, con padre y madre, hermanos y hermanas, que se quieren.

Un chico de 16 con alas en los pies, que sueña con encontrar pronto el amor.

Un novio con 20, al que el corazón le brinca. Que recuerda los votos que prometió cumplir.

Que con 25 ya tiene sus propios niños. A los que ha de guiar y dar un seguro hogar.

Un hombre con 30, cuyos hijos crecen rápido. Unidos los unos a los otros con lazos que han de durar.

Con 40, mis jóvenes hijos han crecido y se han ido. No obstante mi señora esposa está conmigo para ver que no entristezco.

Con 50 vuelven a jugar bebés en mi regazo.

Volvemos a conocer a niños, mi amor y yo.

Días oscuros sobre mí, mi mujer ha muerto.

Miro al futuro y me estremezco.

Mis hijos tienen sus propios hijos.

Y pienso en los años y en el amor que conocí…

“Yo soy ahora un viejo”

La naturaleza es terrible. Me río de mi edad como un torpe. Mi cuerpo se viene abajo. Gracia y fuerza se despiden.

Ahora solo queda una piedra, donde latía un corazón…

“Y en esta vieja carcasa aún vive un hombre joven”

Y mi maltrecho corazón se hincha. Me acuerdo de las alegrías, me acuerdo de las expiaciones…

“Y vivo y me amo, todos los días”

Cavilo en los años, tan pocos y que se fueron tan rápido.

Acepto el hecho de que nada puede quedar.

Así que abrid los ojos.

Abridlos y mirad.

Nada de viejo fastidiado.

Mirad más de cerca…

¡Vedme a MÍ!

No asumas que el viejito de tu lado ya no ve nada…

“Él vive y siente como tú”

En cada uno de nosotros late un corazón que se mantiene joven aunque el cuerpo se estropee…

“No esperes a que se vayan, para hacer algo”

"Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita"

 

Dr. HUGO JOSÉ NARANJO.-

 

-HUGO JOSÉ NARANJO-

“Doctorado honoris causa, Máster y MBA Nacional e International”

“Executive en Dirección de Proyectos y Empresas”

*El filósofo enamorado de la vida*

“He sido un hombre que busca y aún lo sigo siendo, ahora no indago en las estrellas ni en los libros, sino en las enseñanzas de mi sangre"

“Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de crisis moral”

http://www.radiolacumbre.com

http://www.prisioneroenargentina.com/#!hugo-jos-naranjo/cjnn

*Prohibido cortar y pegar en la web, los ensayos, narraciones, y cartas, usando la pertenencia de mis bibliografías, según la ley 11.723, régimen legal de la propiedad intelectual, y decretos modificatorios*