Que bien que aprendieron la lección abolicionista los nuevos “clientes” del sistema penal, o mejor dicho, del “aparato represivo”, para ser bien progres…

 

“El criminal es, en realidad, una víctima de la sociedad capitalista y opresora que lo dejó sin oportunidades, que lo excluyó y, de esa manera, lo empujó hacia el delito…”

 

Esta es una de las frases prefiridas de los adoradores de Eugenio Raúl Zaffaroni y sus adláteres…

 

Ahora, los torpes delincuentes repletos de billetes en sus casas, autos, bolsillos o bolsones, no dudan en autopresentarse como “víctimas” del aparato judicial y de los medios de comunicación. Ellos no son criminales, son “perseguidos”…

 

Argentina, país generoso… Donde los árboles orinan a los perros.

El mundo al revés

Por 

Marcelo Carlos Romero

Fiscal del Ministerio Público

 Miembro de Usina de Justicia