EL Tango

Más Reflexiones en mis tiempos de prohibición por denunciar a las mafias.

 

Ya lo dije en anteriores publicaciones. Que puede considerarse que por habérseme restringido mi actividad en Facebook por denunciar a las mafias, y a sus tentáculos que son muchos, me quedare indiferente y placido esperando que la red social me levante la ridícula y grotesca prohibición. Preocúpense porque seguiré con mis garabatos mal escritos pero que me llenan la vida en mis ratos de óseos. Hoy se me ocurre escribir sobre el tango. Desde hace tiempo sobrinos y parientes se reúnen periódicamente asegurando que el bailar tango es como una nueva filosofía de vida con beneficios insospechados. Que para nada es trivial, intrascendente o fútil. Por supuesto. Sí; ya sé! mi querido lector. No tengo idea de tango y menos de bailar si apenas me sostengo con un bastón. Es verdad. De tangos usted sabe mucho más que yo. Pero no es que esté pensando en silbarle uno, o bailar, sino sólo recordarle cosas de antes. Como: ¿de dónde viene su nombre? Cada cual es dueño de tener su teoría, pero ninguna es muy satisfactoria que digamos. Hay quienes dicen que así se llama porque en latín tango significa toco (del verbo "tangere", tocar); otros recuerdan que la palabra primero se conoció en Méjico y en Cuba, pero que su origen podría ser africano, del idioma de los esclavos. No ha de faltar el gallego que pretenda un origen español, pues el flamenco tiene tangos y tanguillos; pero la verdad sería que estos proceden del tango argentino. Parece haber acuerdo en que la música es una variedad de la habanera, avivado un poco su compás de 2 x 4. Pero es curiosa una teoría que lo supone francés: según las memorias de Flechier, en el siglo XVIII, con la base de la “goignade”, tomando la soltura de la “bourrée”, surgió en la Auvernia una danza (que fue prohibida) "que se complace en tomar las figuras más indecorosas, tanto que puede decirse que es la danza de la gente libertina. Los danzantes se aproximan uno al otro, se tocan, se abrazan de un modo tan descarado que no cabe duda que se trata de una imitación de las danzas de las bacantes o descocadas". ¿Que usted no lo nota indecoroso? Mejor no lo digamos, porque alguien que nos oyera podría atribuirlo a no tener en claro qué es el decoro. Ni lo sigamos tampoco a este memorioso Flechier, pues si le hacemos caso en que el tango viene de las bacantes o libertinas griegas, con un pasito más nos llegaríamos a Adán y Eva. Pero viniendo al tango argentino que es lo que nos importa podemos ver que tuvo la suerte de triunfar, popularizarse y difundirse justo en el momento oportuno, cuando se habían inventado el grafófono, la victrola y luego la radio, que lo llevaron a todo el mundo. Su música encarnaría en la melodiosa voz de zorzal de un Carlitos Gardel, que no se limitó a cantarlo sino que afianzó su triunfo aportando su bien porteña pinta de galán. Para la conjunción de música, danza, voz armoniosa y pinta gardeliana se precisó inventar el cine sonoro. Siete películas filmó Carlitos con libros de Le Pera en el extranjero. Y la primera película sonora que se realizó en el país, estrenada el 27 de abril de 1933, se llamó "Tango", con libreto de Carlos de la Púa y participación de Azucena Maizani, Libertad Lemarque, Tita Merello, Mercedes Simone, Juan de Dios Filiberto, Pedro Maffia, Osvaldo Fresedo, Juan D'Arienzo y otros que ya no tengo espacio para poner pero que Osvaldo Pugliese uno de los grandes representantes del tango milonguero, popular. Lo recordaría “como si fuera hoy”. En nuestros días también nos enteramos con María Kodama quien fue su alumna y asistente antes de convertirse en su segunda esposa, que a nuestro Borges también le gustaba el tango originario, relacionado con la milonga, que tiene poca letra y mucha música, que viene de los suburbios, de la mala vida”. Y podemos observar al presente con lo manifestado por su amada compañera que hasta Carlos Gardel, el tango de la guardia vieja, la milonga, los gauchos, pero también Homero o Mark Twain discurren por el genio de Jorge Luis Borges en un documento inédito que ahora ve la luz. Pero al igual que yo con un bastón pareciera que nunca bailó un tango. Y termino mi garabato con CAMBALACHE que es la imagen vívida y cruda de lo que nos sucede en la actualidad:

 

El mundo fue y será una porquería ya lo sé

En el quinientos seis y en el dos mil también

Que siempre ha habido chorros maquiavelos y estafaos

contentos y amargaos valores y duble

Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldad insolente ya no hay quien lo niegue

Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseados

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor

Ignorante sabio o chorro generoso o estafador

Todo es igual nada es mejor lo mismo un burro que un gran profesor

No hay aplazaos ni escalafón los inmorales nos han igualao

Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición da lo mismo que sea cura colchonero rey de bastos caradura o polizón

Que falta de respeto que atropellaba la razón cualquiera es un señor cualquiera es un ladrón

Mezclao con Stavisky va Don Bosco y "La Mignon" Don Chicho y Napoleón Carnera y San Martín

Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida

Y herida por un sable sin remaches ves llorar la Biblia contra un bandoneón

Siglo veinte cambalache problemático y febril el que no llora no mama y el que no roba es un gil

Dale que va dale nomas que allá en el horno nos vamo a encontrar

No pienses más sentate a un lao que a nadie importa si naciste honrao

Es lo mismo el que trabaja noche y día como un buey que el que vive de los otros que el que mata que el que cura o está fuera de la ley.

 

DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN.