El último día

9 de diciembre del año 2015

Hoy amaneció como cualquier otro día en este maldito mundo paralelo donde me encerraron. Así contabilizo 378 días de detención ilegal con los últimos 74 sin la asistencia de abogado defensor oficial alguno. Esto, pese a ciertos reclamos realizados al juzgado del doctor Alejo Ramos Padilla, a más de un Habeas Corpus presentado ante los Tribunales Federal de Lomas de Zamora, oficio que envió ese juzgado al de Bahía Blanca, tres correos electrónicos a la Defensoría Oficial de esta última ciudad y llamados telefónicos varios. Todo un record de la 'justicia de los Derechos Humanos, no es así?

 

Miente el Juzgado, miente la Defensoría Oficial o mienten los dos?

Luego de entregar a la Guardia de esta prisión cuatro notas más de reclamos, a las 9:35 horas AM, me comuniqué telefónicamente con el Juzgado a cuya disposición me encuentro. Fui atendido por la empleada contratada Susana Arrechea (la misma que me indagó en diciembre del año 2014) y me informó que la doctora Matalone (Secretaria) ya no se encuentra en funciones en dicho Juzgado. Me transmitió que yo tenía abogado defensor asignado y que esto me había sido comunicado tiempo atrás mediante un reporte a la prisión donde me encuentro (?) debiendo canalizar todo pedido a través de él. A las 9:50 AM, logré establecer contacto telefónico con la Defensoría Oficial Federal de Bahía Blanca, atendido en esta oportunidad por la empleada Natalia Compagnucci, que luego de informarse me transmitió que para recibir el beneficio de un defensor oficial, se tenía que presentar mi ex abogado defensor particular, el doctor Mauricio Gutiérrez, a revocar su representación en evidente contradicción con lo dicho tiempo atrás por la empleada Milagros Robles, de esa misma Defensoría y lo manifestado 15 minutos atrás por la señora Arrechea. Este requerimiento -totalmente fuera de lugar- No corresponde. Yo lo había designado al doctor Gutiérrez y yo lo había revocado con fecha 28 de setiembre del corriente año 2015, como se los hiciera saber al Juzgado y a la Defensoría Oficial reiteradamente.

 

Jueces y fiscales bahíenses delincuentes y asesinos

A esta altura, hice lo que nunca había realizado a lo largo de mi vida: Perdí el control y elevando mi voz, le dije que ellos eran cómplices de delincuentes y asesinos como el juez Ramos Padilla y Ulpiano Martínez. Manifesté que también lo eran los fiscales y la justicia bahiense que solo llevaban adelante una farsa entre unos y otros.

 

Me arrepiento

La señora Campagnucci escuchó y solo atinó a decir que esto no era así en lo que respecta a la defensoría. Me arrepiento de haber dicho lo que le dije y en la forma en que lo hice teniendo en cuenta su condición de mujer (Aquí no hubo palabras soeces, sino una voz elevada ya que la frustración de hablar con quien no escucha ni quiere escuchar no es fácil de controlar) Es por ello que estoy redactando una nota ratificando mis dichos y en breve la enviaré al juzgado con los nombres de quienes considero verdaderos delincuentes y asesinos para que sea agregada a las actuaciones judiciales.

Un policía honorable

Luego, continúa el día con su rutina sin fin. Esta se rompe cuando a las 10 horas en la noche, Abel Bracken -ex sub jefe de mi policía- quien ocupa una cama a dos distantes de la mía, se descompensó cayendo pesadamente al suelo.

 

 

 

 

             Verlos sufrir y declinar -como en el caso de Bracken- hablando de jueces y fiscales jóvenes e inmorales imbuidos de ideologías radicales, muchos de los cuales en los años setenta no habían nacido o transitaban sus primeros años de vida, realmente me impacta y consigue que -como afirmé- los maldiga una y otra vez

 

 

 

 

 

Entre varios lo levantamos y de inmediato fue trasladado a la enfermería donde fue asistido. Allí estaban la doctora, enfermera y personal de guardia. Volvió casi estabilizado más allá de las 11 PM. Deporte germano, Tengo que destacar que se lo respetaba por su seriedad, severidad y honestidad sin límite. Nunca se le conoció "desliz" alguno en su conducta funcional o privada. Por ello, hoy verlo en las condiciones que está y con la tristeza que lo invade a toda hora, me hace maldecir aún más a esta "justicia' minada y a todos aquellos poderes que la encubren con su silencio cómplice.

 

Imberbes irresponsables

La mente me juega falsas percepciones quizás porque al carecer en prisión de espejos (O solo muy pequeños) uno no se ve, y así no defino mi edad, solo la de quienes me rodean que son todos ancianos. Verlos sufrir y declinar -como en el caso de Bracken- hablando de jueces y fiscales jóvenes e inmorales imbuidos de ideologías radicales, muchos de los cuales en los años setenta no habían nacido o transitaban sus primeros años de vida, realmente me impacta y consigue que -como afirmé- los maldiga una y otra vez. Siento que esto tal vez sería diferente si la acción viniera  de parte de jueces -a más de probos- de mayor edad, con la mesura que trae la misma y el conocimiento "In situ" de lo que se vivió en la Argentina en su pasado reciente. En pocas palabras, que realmente fueran ajenos a El Relato y a la militancia que se impuso en los últimos años donde dominó y gobernó la mentira, y la oscuridad en muchos ámbitos.

11:59 PM

Lo acontecido con Bracken forzó a que quebrara mi rutina, esta que logra que a las 10:30PM ya esté acostado. Cuando faltaban segundos para la medianoche, a excepción de tres o cuatro prisioneros del Pabellón 19 que permanecían durmiendo, yo escribía esta nota. De momento, en la penumbra pude observar que todos salían al pasillo central. Es entonces cuando me enteré que en horas de la tarde se había acordado cantar el Himno Nacional Argentino, en el mismo instante que Cristina Fernández de Kirchner dejara de ser presidente. Esto, avizorando el comienzo de un nuevo ciclo para el país y la esperanza que este en verdad se convierta en República. Como ya relatara tiempo atrás, decidí nunca más cantarlo, pese a esto gané el pasillo central, tal vez por mera curiosidad. El acto fue impactante, por la fuerza emotiva y expresividad en el mismo. No faltó nada, inclusive una bandera argentina se alzaba abrazada a un simple palo de escoba. Al retornar a mi pabellón, un prisionero que sabe de mi decisión me dijo con afectiva desaprobación Te vi, ¨vos no cantaste. A esto contesté que este no era mi himno, y nunca más lo sería.

 

Antes y después

Hoy al amanecer y repasando el final del día anterior, no me gusta lo que veo y siento. Me doy cuenta de lo mucho que he cambiado en estos 378 días de gritos no escuchados, escarnio y prisión. El odio y la radicalización me ha invadido. Imperdonable es el daño que me han causado y a su vez  e indirectamente el daño que he causado a mi familia.

 

 

 

 

                  Por nosotros, y por toda la gente de bien, espero y deseo que muy pronto las sombras queden atrás y vuelva la luz y la verdad. Lograrlo no será fácil y no estoy ni inspirado ni en condiciones de sobrellevar esa lucha que viene.

 

 

 

 

 

En un abrir y cerrar de ojos, quienes nunca hicieron nada por nadie me transformaron de servidor público en reposo a victimario, autor de aberrantes hechos.

En los buenos momentos, mi esposa y yo soñamos con abandonar el país, acarreando solo nuestras mascotas para no volver nunca más.

Por nosotros, y por toda la gente de bien, espero y deseo que muy pronto las sombras queden atrás y vuelva la luz y la verdad. Lograrlo no será fácil y no estoy ni inspirado ni en condiciones de sobrellevar esa lucha que viene. Solo deseo olvidar y que todo pase a ser una inquietante e incomprensible pesadilla.

 

 

Claudio A. Kussman

PrisioneroEnArgentina.com