En los años 70 aseguraban que venían construir un mundo mejor. A sangre y fuego querían imponer su visión de mundo mejor en el que todos seríamos iguales, todos tendríamos los mismos derechos y obligaciones. Todos.

Amén de los medios inaceptables con el correr de los años vimos que la única Revolución que pelearon era la del progreso económico personal. De igualdad nada. Revolver el statu quo para quedar en el lugar de los burgueses que querían destituir.
Nos hartaron las indemnizaciones fraudulentas a familiares de terroristas con  lágrimas de cocodrilo: “la sangre derramada no será negociada” dijeron alguna vez

Por Andrea Palomas Alarcón