Octubre 28, 2015

Frases conocidas

O que simple es ser "servidor público" en Argentina

 

"Hay una profunda necesidad de cambio" disparó quien será la máxima autoridad en la provincia de Buenos Aires. Como llevar a cabo esto y porqué. Un treinta y tres por ciento de los votantes eligieron a Daniel Scioli -quien para muchos de nosotros es El infierno Tan temido- dejando en claro que las cosas están bien de la forma que funcionan hasta el momento. Acépteme esta hipótesis: Yo vivo gracias a planes del gobierno y permanezco en mi casa disfrutando de las dadivas de los contribuyentes (Usted, su vecino, aquel que trabaja y paga sus impuestos) Estoy sentado ocho o diez horas mirando televisión, fumando los cigarrillos que usted me compró y disfrutando de un sabroso café que usted tan generosamente me obsequió. Por qué no siento una profunda necesidad de cambiar?

César Milani, libre (con sus derechos respetados, como corresponde) pero sospechado de crímenes contra la humanidad más graves que otro de sus camaradas quien ya fue sentenciado mucho antes de su detención y pasea sus huesos en una cárcel esperando una parodia de juicio. Milani, siente esa necesidad tan profunda de cambio, cuando este gobierno -por ahora- lo mece entre sus brazos?

 Aquella doctora del hospital de Ezeiza que recetó un medicamento tan solo observando una fotografía de las partes afectadas de un bebé -que luego falleció- y se retiró a su hogar a ocuparse de su vida y sus problemas... siente esa necesidad de cambio? 

Para la madre de ese bebé, reclamando y agotando su voz en un acto cuyo disertante principal era Daniel Scioli -un hombre de gran cintura política, que prefirió continuar con su discurso, indiferente, en lugar de escuchar a una co-provinciana desgarrada-  seguramente esa esperanza de cambio le llegará un poco tarde. Para Scioli, esa necesidad no tendrá la profundidad del bache de una de sus rutas.

Esta profunda necesidad de cambio se refleja y es experimentada solo en quienes tienen las herramientas para que esto se lleve a cabo. Generalmente esta necesidad de cambio, profunda necesidad de cambio, esta manejada por la ambición. Señores feudales o personajes curiosos como Milagro Sala, cuyos patrimonios cambian de manera ascendente.

Es muy joven la politóloga María Eugenia Vidal, tal vez por ello no haya escuchado antes "hay una profunda necesidad de cambio". Suena a expresión de deseos (Frase hecha?) de alguien que va a tener que ser más original para convencer a alguien que no trabaja, y lo que es peor, no le importa que está perjudicando a su esforzado compatriota, o aquel (O aquella) que no pone pasión en sus tareas, sin llegar a ser el Rey Manasseh (claro está, dependiendo si se trata de nuestro niño o del primogénito de terceros)

Es cierto, con Vidal sorteamos de caer en el abismo que Aníbal Fernández nos preparaba sin red pero con carteles. Ahora bien, basta siempre en Argentina con ser el menos peor? Las necesidades de cambio, profundas necesidades de cambio, llegan a un final cuando esta regla comienza a perjudicarnos. Cómo convencer que el buen sendero es una estrategia a futuro, un paradero que no vamos a visitar y que tal vez tampoco nuestros herederos ni sus descendientes vayan a ser testigos del mismo?

Pese a María Estela Martínez Cartas de Perón, pese a Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, pese a Aileen Carol Wuornos, sigo sosteniendo que la Mujer tiene más agallas, sensibilidad y sentido de justicia que el Hombre. Es este el momento de probarlo y que Vidal encuentre su camino y sus propias frases.

 

Fabian Kussman

PrisioneroEnArgentina.com