Huelga de Hambre

Día tres

24 de marzo del año 2016

 

Peso: 91,800

Presión arterial: 157/92

Oxígeno en sangre: 96

Ritmo cardíaco: 72

Temperatura corporal: 34.3

Frecuencia respiratoria: 16

 

Siempre de pie, quiero expresar mi agradecimiento a seis enfermeras y enfermeros que asisten por turnos de uno, a quienes nos encontramos en prisión.

En horarios de trabajo intensivo, ya que somos más de cien prisioneros mayores, para uno solo -que se moviliza silenciosamente, asistiéndonos sin pausa alguna-.

Lamento que se haya dispuesto un control cada dos horas durante el día y cada cuatro horas por la noche sobre mis signos vitales, lo cual disminuye el poco descanso que ya tenían. También deploro la precariedad del lugar que hace las veces de descanso para ellos. Son solo tabiques en un galpón con techo de chapa sin aislamiento térmico estando así expuestos a las temperaturas extremas.

Ofrecí donar los materiales para construir un cielorraso, pero las autoridades penitenciarias no accedieron por disposiciones reglamentarias.

Cada uno de ellos es una Marea Rosa, la enfermera -hoy jubilada- que repartía asistencia y alegría a impedidos y casi moribundos en el mentiroso Hospital Penitenciario Central.  La vocación humanitaria hacia terceros de cada uno de ellos, hace que valga la pena vivir la vida.

A todos, gracias.

 

Claudio Kussman

PrisioneroEnArgentina.com