La Entrepierna

Por Claudio Kussman

LA ENTREPIERNA

 

A la página llegan numerosos comentarios en donde diferentes lectores se preguntan cómo no se produce una reacción masiva de los prisioneros cuando somos sometidos a tanta iniquidades. Reiteradamente lo atribuí y contesté, que si bien compartíamos un mismo problema, se debía a que somos  gente de avanzada edad, de diferentes fuerzas con diferentes experiencias de vida. A esto debo agregar lo más fundamental: LA SOLEDAD, producto del comportamiento institucional en donde privó el abandono hacia sus miembros acusados de este tipo de delitos. En cada una de las fuerzas privó el miedo. Siendo educado y medido en mis calificativos,  podría decir que casi el terror, de allí que yo siempre me refiriera a “los temerosos”. Los hubo de todos los colores y de todas las épocas, tanto del pasado como del presente, con muchos o pocos entorchados y laureles de oro en sus uniformes.

EL PÁNICO

 

Todos tuvieron pánico  a ser elegido para engrosar la estadística “muy trucha”  de detenidos. Así quienes fueron jefes se borraron, sean culpables o no, y simples suboficiales recién ingresados en los años de plomo, desde hace años purgan con la cárcel, (Delgado, Fusco. Etc.). Otros se “acomodaron” para quedar afuera, y así surgieron dos emblemáticos como: MARTÍN ANTONIO BALZA o CÉSAR SANTOS GERARDO DEL CORAZÓN DE JESÚS MILANI. Desde ya que hay muchos otros no tan conocidos y por supuesto de todas las fuerzas. Otro ejemplo de la indignidad se dio dentro del ejército cuando prohibieron a sus miembros en prisión, hacer uso del Hospital Militar, pese a que se les descontaba la correspondiente cuota  mensual.

 

AGUSTÍN ROSSI, INSIGNE SEMIDIOS

 

Si bien el autor de tal medida arbitraria fue el insigne semidiós, con cargo de ministro AGUSTÍN ROSSI, hubo una plana mayor que por falta de “entrepierna” aceptó la arbitrariedad en una prueba más de su absoluta obsecuencia. Hoy gracias al “Cambiemos” esa iniquidad ha sido superada. De cualquier forma diferentes asociaciones militares siempre dijeron presente, haciendo llegar vituallas para las celebraciones patrias y de fin de año, o poniendo medios de transporte a los familiares de los prisioneros militares, que visitaban a estos.  Luego estuvieron los buenos amigos individuales que fuera del contexto institucional, durante más de 10 años  semana a semana dijeron presente en cada una de las unidades penitenciarias. Fueron los verdaderos samaritanos en esta realidad tan indigna. Destacables fueron los Abogados por la Justicia y la Concordia y los particulares que sin tener familiares prisioneros cumplieron a más y mejor.

LA BONAERENSE

 

A nivel de mi fuerza, la más numerosas, o sea  la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que puedo decir? Más allá del puñado de valientes de todas las épocas que cumplieron en forma absoluta e individual, la institución no existió. Por el contrario, mostró su peor cara, como muchas veces la podemos ver en las noticias cotidianas. Tal es así que mi esposa en sus largos viajes para regresar a casa luego de visitarme,  fue “coimeada” en 2 oportunidades, en el puesto caminero de LEZAMA. Solo nuestras mujeres saben lo que se siente luego de una visita carcelaria, y una despedida “hasta la próxima vez”. Por eso  no se realizó denuncia alguna. A quien íbamos a recurrir? A la “justicia”? a SCIOLI?  a la señora VIDAL? Ya lo habíamos hecho reiteradamente, como está documentado en esta página y fue lo mismo que dirigirse a un ciego, sordo mudo. Ellos trabajan para vivir y sobrevivir en el mundo de la política.  En este territorio llamado ARGENTINA, cuando se tropieza, se puede palpar fehacientemente que más allá de los idealistas y de los afectos que nos unan a otros, realmente estamos solos.   

    “La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo”.                      

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

 

Claudio Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

Julio 25, 2016