“…LA IMPUNIDAD…”

 

La impunidad vuelve valientes a los cobardes y osados a los pusilánimes, y el día en que cobardes y pusilánimes alcanzan el poder sus sucias babas lo aniquilan todo.

 

OPINIÓN

 A nivel nacional la denuncia del fiscal Alberto Nisman se encuentra semi-archivada por dar un nombre que se entienda fuera de todo tecnicismo jurídico.  La sospecha de lavado de dinero en Hotesur quedó disimulada detrás de una tapadera de marañas y laberintos procesales. La polémica sobre la constitucionalidad del pacto con Irán para acordar la causa del crimen de la AMIA está en suspenso.  Amado Boudou  todavía disfruta de una tregua inconcebible, y un sin número de investigaciones quedaron en saco roto a pesar de que existe una luz de esperanza con las detenciones y llamados a indagatorias de altos funcionarios y de la mismísima presidente. Que hablar en nuestra provincia – Tucumán –, con crímenes que ocuparon las tapas de diarios a nivel internacional nunca resueltos. Con denuncias del Colegio de abogado y querellas contra los fiscales Albaca y Herrera en temas  y  causas de enorme repercusión, sumadas a la lentitud de la justicia en juicios que  deben tener una eficaz inmediatez. Lo que  revela y advierte a la sociedad de una impunidad sin límites y de una justicia de alarmante lentitud, sobre todo en juicios que pese al sistema  oral en su elevación todas tienen una demora de más de tres años. . Existe una enorme falta de confianza en los tres poderes del estado. El tiempo pasa. Las causas se prescriben o quedan archivadas y florece la indemnidad. Nuevamente el silencio de muchos. Es que cuando las inmoralidades o presuntos delitos se denuncian, se  verifican y el Estado – los tres poderes -  da  vuelta la cara como o "nada tengo que ver con esto" es, en la práctica, lo mismo que patrocinar, promover, apadrinar la inmoralidad, que queda expuesta ante la ciudadanía sin que nada la evite, la corrija ni, menos aún, la castigue. Pero para luchar contra la delincuencia se precisa de una base moral. Entonces hay que comenzar por combatir la corrupción, acreditarla, esclarecerla, y recién estaremos en condiciones de hacerle frente a la delincuencia. Si ante las irregularidades el poder administrador va a esquivar el bulto, pretendiendo que sólo se han de corregir delitos verificados por el Poder Judicial, no las simples corrupciones, entonces, por supuesto, la inmoralidad ha de proliferar al amparo de esta protección oficial, lo que conlleva a la inseguridad que se hace carne como uno de los flagelos que debe combatirse.

 

 

DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN

D.N.I. 12.209.529

Avda. Camino del Perú 1575

Ex-Secretario de la Corte, Ex-Juez, Ex-Fiscal

Ex- Secretario de Seguridad

jorgeloboaragon@gmail.com

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