Los tiempos de aquellos que toman decisiones no son los mismos de aquellos que aguardan por las mismas tras las rejas.

TIENE RAZÓN. PERO MARCHE PRESO

Los largos días se sucedieron, regresé a mi hogar y  así veo nuevas prórrogas que impúdicamente se llevan a cabo. Qué fácil es solicitar prórrogas y que fácil es otorgarlas cuando es otro el que está en prisión, ¿no?  ¿No se tiene en cuenta lo que significan 24 horas en esa condición? ¿Y si la persona es inocente, eso no importa? Para muchos Argentina no deja de ser un país muy generoso, ¿no? Lamentablemente no se tiene en cuenta que para otros, realmente es muy cruel.

 

 

Claudio A. Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

EL TIEMPO

 

Cuando el fin se acerque....
           Cuenta tu edad por los amigos que has acumulado, no por los años que has vivido. 

Cuenta tu vida por las sonrisas que has tenido, no por las lágrimas que has llorado.
John Lennon

FALLO FAVORABLE A LUCIO NAST?

 

Hoy 12 de mayo de 2016, Fabian me hizo llegar el reportaje a LUCIO NAST que publicaremos en esta página. Ante todo repetiré que compartí con este, espacio en el pabellón 19 de la Unidad Penitenciaria 31 de Ezeiza durante 16 meses. Su cama seguía a la mía y competíamos diariamente, quien estaba más horas escribiendo en reclamo de justicia de verdad. Otros nos miraban como si estuviéramos locos, lo cual no nos preocupaba en lo más mínimo, ya que quizás estuviéramos algo locos ante tanta iniquidad. Nos consultábamos sobre códigos, leyes y  también debatíamos sobre lo que nos estaba ocurriendo y lo que se daba a nivel político en el país. Recuerdo perfectamente cuando en diciembre de 2015 recibió la repuesta favorable a una de sus denuncias formuladas ante la COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS y así compartí la alegría de él.

 

MORIR MIL VECES

 Luego pensamos: muy bien pero a ese momento habían transcurridos tres años y medio y la comisión aún le daba tres meses más al estado Argentino, para que respondiera. En prisión es tiempo más que suficiente, para morir mil veces. Este inexorablemente siguió pasando y luego inicié mi “reclamo pasivo” (huelga de hambre y medicación) y con ello vino mi traslado al Hospital Penitenciario Central (de baja complejidad) y por supuesto la despedida.