Policía responsable... de  arruinar a una familia

 

Septiembre 26, 2015

La Otra Cara de la Moneda

Lo que nunca debió haber pasado

 

Luego de saber de las trágicas muertes de la señora Leticia Barrachin y su pequeña hija Julia, no pude dejar de pensar en ellas cada uno de los días que pasaron y lo indigno de este mal llamado policía(Gastón Alcaráz) perteneciente a la misma institución a la que yo por tantos años, formé parte. A la familia de las víctimas, todas mis condolencias. Sé que no existen las palabras que puedan atemperar su dolor. Lo sé, porque muchos años atrás -después de retirarme- dos pseudo policías (También de la misma fuerza a la que yo pertenecí) irresponsablemente, también a contramano, guiando un patrullero a alta velocidad sin concurrir a emergencia alguna dieron muerte a mi hermano Marcelo Rafael y a un amigo suyo. Como ya lo contara en este mismo sitio, la corporación policial y la complicidad de la "justicia" hizo que casi quedaran impunes pese a la lucha legal que yo llevara adelante por largo tiempo. Fracasé y abandoné la misma cuando comencé a pensar en tomar determinaciones extremas ante quienes se me oponían en ese momento. Nunca supliré esa muerte y ese comportamiento de mis "camaradas"

 

Por casi veinte años oculte haber sido policía y en ese lapso tampoco frecuenté a ex compañeros. Si bien hoy volví a relacionarme, con algunos, siempre quedó en mi esa herida abierta que -imagino- me acompañará hasta el final de mi vida.

 

Al asesino Gastón Alcaráz, todo mi repudio y desprecio. Sobre sus hombros, espero que caiga todo el peso del destino y de la Ley, que lamentablemente ante estos hechos es benigna en relación al gran e irreparable daño que causara. También deseo que en este luctuoso hecho no exista ni corporación ni complicidad alguna. Ello no sería justo.

 

Claudio Kussman

Los Hechos

 

Gastón Alcaráz, teniente del Comando de Prevención Comunal se negó a declarar y fué sometido a un control de alcoholemia (Se aguardaban los resultados de este test)

Lo que es un hecho, es que por evitar el pago de un peaje y transitando a contramano, el ahora ex policía, colisionó contra otro vehículo conducido por Julio Lanatta quien junto a su hijo de siete años lograron salvar sus vidas. No corrió la misma suerte su esposa Leticia ni su hija Julia, de cuatro años.