Octubre 27, 2015

General Alvear y la Asesoría de Derechos Humanos

Por un puñado de minutos de fama

 

Aquellos que no estamos de acuerdo con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y sostenemos que graves infracciones y sinnúmero de ilegalidades quedan olvidadas ya que un nuevo escándalo sepulta al anterior, no intentamos -al menos en mi caso- hacer un llamado a las armas, tan débil y trillado argumento utilizado por poco brillantes aplaudidores. Cristina Fernández de Kirchner fue elegida por el pueblo y si bien la democracia no es perfecta, es el sistema más cercano a lo justo que poseemos. No es solo en la Argentina. La mayoría en Estados Unidos de América se decidió por Richard Nixon, quien enfrentó a sus compatriotas y mintió. Hitler fue electo en una de las más cristalinas votaciones que se conocen. Errores se cometen, pero debemos vivir y aprender de ellos.

Una vez más, una allegada a organismos de Derechos Humanos (Si, Derechos Humanos) trata de imponer una regla no escrita solo aceptable para quienes sentencian el divertido precepto "Yo a vos si, vos a mi no".

El Honorable Concejo Deliberante de General Alvear concedió  una de sus salas para la proyección de un documento audiovisual llamado "La Escuelita de Manchalá" del talentoso Sandro Rojas Filártiga. Se puede estar o no de acuerdo con el tratamiento de la cámara, las tomas o los lentes apropiados para cada escena, la luz utilizada para cada paneo, eso es algo que no pienso discutir con la señora Karina Andrea Páez, de la asesoría de Derechos Humanos. Mi desconocimiento en cuanto al arte cinematográfico me hace descender a una categoría menor a la etiqueta de amateur. No creo que la señora Páez intente desvirtuar el valor testimonial de la producción. Si esto es así, varios problemas con su exposición de "...este tipo de acciones no aporta para la construcción de una democracia real..."  

El ataque a Manchalá, existió.

El ataque se produjo en 1975, en pleno gobierno democrático de María Estela Martínez Cartas de Perón -nos consternare tanto como el gobierno democrático de Cristina Fernández de Kirchner o no-.

Los soldados se encontraban trabajando en las remodelaciones de la escuela y no de otra forma, no quisiera escuchar en el futuro que miembros de esa 'juventud maravillosa' fueron sorprendidos en su caravana de autos por unos pocos soldaditos armados hasta los dientes con pinceles, brochas y escaleras produciendo una terrible cacería humana.

Libertad de expresión es uno de los puntos de los Derechos del Hombre. De manera que la señora Páez tiene independencia para manifestarse. Patético es alterar la historia y sus resultados. Sería más digno que combatiera desde su ignorancia, pero esa es la versión de los que no quieren ver. Noches atrás me encontraba cenando con un grupo de amigos. Uno de ellos, a manera de anécdota, comenzó a relatar una reseña que me tenía como protagonista. Su interpretación era diferente a mis recuerdos. El caso de esta exacción verbal podría ser la única excusa que vindicara a la asesora de Derechos Humanos.

La señora Páez es tan poco conocida como yo, pero mi enorme ego me lleva a inferir que esta es solo la búsqueda de sus quince minutos de fama. El problema es ser catalogado como persona tristemente célebre.

 

Fabian Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

 

 

Cuando no hay más lugar para el saber...