Santiago Ulpiano Martínez en su Propio Laberinto

Por María Ferreyra y Fabian Kussman

Ya no es noticia comunicar que el juez subrogante Santiago Ulpiano Martínez ha dejado su oficina en medio de un descontrol tal que la tarea del nuevo juez interino Alejo Ramos Padilla será aun más dificultosa y con la inversión de tiempo que esto conlleva. Pero el nuevo magistrado no tiene la tarea más pesada. Esa tarea está a cargo de los actores en los casos que estaban bajo la mirada del extravagante Martínez y soportan la privación de la libertad bajo cargos insólitos.

Este último juez subrogante o Secretario judicial -aún no es cristalino-  firmó la prisión preventiva  de Claudio Kussman sobre bases dignas de una mala película de terror. Con expresiones como "Se infiere" o "Se atribuye" -interpretando el papel de un burdo estafador con poderes paranormales- Martínez ha encerrado ilegalmente a un inocente.

En esta causa, Martínez se apodera de declaraciones como nombres, ciudades y fechas diferentes, conocidas de la boca de un mismo testigo. Es de interés mencionar una misteriosa carta que este mentalista "atribuye" a dos mujeres, quienes en treinta años jamás mencionaron las mismas o el testimonio de un hombre, detenido por dos policías -según sus propias expresiones: A quien no identifica, ni describe pero se infiere que uno de ellos es Kussman.

Si Martínez es un revisionista, también nosotros lo puedemos ser y realizar una lectura de sus acciones; Martínez interpretó que ancianos imputados bajo tales acusaciones están quebrados física y mentalmente por lo cual no se toman la molestia de leer las sinuosidades que albergan sus expedientes.

El juez Ramos Padilla habrá quedado perplejo ante el caos pero no ha descubierto nada nuevo. Claudio Kussman viene denunciando irregularidades y lo hizo frente a este juez (Martínez) a quien enfrentó por primera -y única vez- luego de más de cuatro meses del día de su detención. El artículo 18 de la Constitución dice que todo ciudadano detenido tiene derecho a ver a un juez dentro de las 24 horas posteriores a su arresto.

Las anormalidades van más allá del juzgado de Martínez teniendo en cuenta que ciertos camaristas  de apelaciones actuaron de manera indiscutiblemente parcial.

Es una pena que esta "primicia' no haya alcanzado los medios varios meses atrás cuando Kussman  publicó solicitadas en periódicos como La Nación, La Nueva o el Miami Herald.

Sin entrar en debates sobre si la designación de fiscales es legal o no. Gils Carbó establece que la Constitución Nacional no prevé expresamente que los fiscales -a diferencia de los jueces- deban ser designados por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado mientras que las denuncias de varios letrados afirman que el Procurador General de la Nación o el Defensor General de la Nación debe presentar una terna de candidatos al Poder Ejecutivo de la cual éste elegirá uno, cuyo nominación requerirá el acuerdo de la mayoría simple de los miembros presentes del Senado, las consecuencias son sufridas por ciudadanos a quienes no se les respeta la presunción de inocencia.

A más de siete meses de su detención Claudio Kussman sigue reclamando, en más de 11 notas de pedidos, los elementos de prueba con lo que le imputan, es decir evidencia con la que un tribuno ecuánime no lo podría inculpar.

La Cédula de Prisión Preventiva, de la pluma del señor Martínez no viene acompañada por ningún dispositivo de demostración digno de ser considerado. Aún así Kussman sigue ilegalmente detenido.

Si los mayores problemas de orden jurisdiccional y administrativo se observan en Mario Fernández Moreno, de la Secretaria de Derechos Humanos y ya acusado por camaristas en el año 2013 por indebido escrutinio e individualización de personas y quien  no compartía información fundamental con las demás personas que lo acompañaban en su oficina de trabajo, mucho menos lo haría con un imputado quien solo tiene un acceso extremadamente limitado a escritos y nulo a las copias de videoconferencias estableciéndose así un rompimiento a su derecho a una defensa justa. Si Kussman expone sin secretos al público todo su caso en su sitio de internet PrisioneroEnArgentina.com , que almacena más de 100 páginas y reúne más de 600 carillas de documentos oficiales, es inquietante que un servidor público oculte notas y registros a sus colaboradores.

En este ambiente, en la Casa de la Ley conviven oficinas con armas de fuego, marihuana acopiada con orden nunca cumplida de ser incinerada, funcionarios escondiendo documentación, cadenas de subrogantes, integrantes de la Policía Federal con llaves de acceso a instalaciones y a documentación, disputas internas entre funcionarios y empleados, denuncias cruzadas, sumarios, expedientes penales confusos, declaraciones de testigos que nada tienen que ver con el caso, demoras para responder a solicitudes de la defensoría, solicitudes de videoconferencias no respondidas; en definitiva, una deficiente y tenebrosa prestación de la misión de la justicia. Pese a esto ninguno de estos jueces, secretarios y fiscales sufre apercibimientos. Solo los imputados, algunos de los cuales se encuentran presos con Prisiones Preventivas con plazos vencidos desde hace casi un año, otros con libertad otorgada pero continúan como huéspedes del penal, otros sin pruebas o con fabricaciones de pruebas, habitan ilegalmente las cárceles argentinas.