Ataque en Orlando

Sembrar Terror

No importa como

La premisa de que van a ser recompensados en el más allá, el hecho de que no se precisa mucho dinero para cometer un acto terrorista y  solo la simpatía por la causa de los extremistas de ISIS, son los ingredientes de un coctel peligroso para la civilización occidental.

Un terrorista no necesita ser parte de un complejo organigrama. Ni recibir directivas o consejos para planear un atentado. Así sea atacar a tres personas con un cuchillo de cocina, o ejecutar 50 personas con un rifle sofisticado, el objetivo de sembrar terror será alcanzado. La ira contra América o desaprobar el estilo o elección de vida de homosexuales es poco importante. Lo importante es llevar a cabo la agresión y expandir el campo de batalla con bajas cuyo número es inferior a dos.

Por Fabian Kussman

Omar Saddiqui Mateen murió, pero antes y durante su emprendimiento había incorporado que la recompensa era convertirse en un mártir y 72 vírgenes le esperaban en el reino de los cielos. Las opiniones pueden estar divididas. Esto no se trata de religión, o Mateen actuó motivado por su odio hacia la comunidad homosexual. El fundamento es muy cercano si se piensa en el Corán como la revelación de Alá.

 

El pueblo de Lot contradijo a los enviados. Cuando su hermano Lot les dijo: "¿Es que no vais a temer a Alá? Tenéis en mí a un enviado digno de confianza. ¡Temed, pues, a Alá y obedecedme! No os pido por ello ninguna recompensa. Mi recompensa no incumbe sino al Señor del universo. ¿Os llegáis a los varones, de entre los creados, y descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha creado para vosotros? Sí, sois gente que viola la ley". Dijeron: "Si no paras, Lot, serás, ciertamente, expulsado". Dijo: "Detesto vuestra conducta. ¡Señor! ¡Sálvanos, a mí y a mi familia, de lo que hacen!" Y les salvamos, a él y a su familia, a todos, salvo a una vieja entre los que se rezagaron. Luego, aniquilamos a los demás. E hicimos llover sobre ellos una lluvia. ¡Lluvia fatal para los que habían sido advertidos! Ciertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen. ¡En verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso!

— Corán 26:160–175

 

Si bien muchas religiones tienen sus manos ensangrentadas, esta confrontación entre dos civilizaciones y entre varias teologías hace que el mundo gire en busca de una paz que no termina de establecerse. Una guerra de creencias que no tiene fin.

No todos los terroristas ejecutan las mismas acciones dentro de una célula principal. Un individuo puede estar en el centro de la organización, donde se encuentran los mandatarios y sus colaboradores. Pueden situarse en un grupo intermedio, compuesto por miembros estables que desarrollan actividades especializadas que les encomiendan los situados en la organización central; finalmente, en la periferia de la célula, donde pueden coincidir colaboradores específicos y simpatizantes próximos con las más recientes incorporaciones al pequeño grupo o simplemente sujetos que -a la distancia- comulgan con la idea. Cualquiera sea la situación, causa o estilo, la organización se mostrará satisfecha así el resultado de la operación sea pequeño. ISIS se llevará el crédito siempre que alguien muestre una mínima adhesión a la doctrina. ¿Puede Omar Mateen haber actuado dominado por sus demonios personales? Una vida tediosa, un matrimonio fallido y una América que -en su pensar- le era indiferente pueden crear una implosión en una mente poco estable que lo llevara a explotar con los horribles desenlaces que tristemente conocimos en Orlando el 12 de junio. Pero -otra vez- esos demonios son liderados por creencias de las cuales no hay otra evidencia que la fe.

Es, la guerra contra el terror, una escalera interminable. Casi como un tratamiento de adicción al alcohol. Un sorbo, un descuido. Medio vaso es la gran posibilidad de una borrachera. Una borrachera es un accidente en pleno desarrollo. Combates en el campo o una nueva Hiroshima como solución no acabaría con los terroristas que ya se encuentran en otros países ni tampoco, con células dormidas.

 

PrisioneroEnArgentina.com

Junio 13, 2016