¿Ocho millones? Cambio chico.

 

No se llega a este resultado mediante una exhaustiva investigación judicial, sino por un hecho fortuito como lo es la advertencia de un vecino (El buen argentino que siempre anhelamos) a las autoridades policiales. Desde el año 2008 la denuncia de Moner Sanz venía reposando placidamente en el escritorio de algún esforzado juez. Por ello, es que la sorpresa -gran sorpresa- invadió al gobierno de Cambiemos. No al pueblo. Al gobierno.

Es bueno destacar el altruismo de Aníbal Fernández, quien dijo que no importa a qué partido político pertenece el delincuente José Francisco López, sino el delito cometido. Esto sentará una orientación de opinión en el futuro. Es decir, cuando las investigaciones sean serias y el gran Juez

Federal que todos esperamos aparezca en escena -con mucha impaciencia y necesidad- será histórico presenciar quién quedará en pie en un país que posee tanta riqueza natural, receptor de grandes inversiones de divisas y que ha llegado a este punto de crisis y corrupción. Curiosamente, algo que la Policía rechazó en el incidente del convento.

 

Fabian Kussman

PrisioneroEnArgentina.com