PORQUE MI LUGAR EN EL MUNDO YA NO ES NI SERÁ LA ARGENTINA

 

PREMIOS INFAMES

Porque fui encarcelado por el delito de haber sido Policía 24 horas al día, durante 31 años, más allá de las dudas que pueda producir esta afirmación, en quienes generalizan y preconciben.                                                  

Porque algunos premios y reconocimientos recibidos a lo largo de 31 años de servicio hoy son tomados como prueba de mí accionar delictivo, pese a que ninguno fue por combatir al terrorismo.                                                 

Porque la mayoría de esos premios monetariamente valían menos que un atado de cigarrillos y su vigencia duraba como el mismo. Hoy, en manos de “la justicia” del relato calenturiento, reviven, cobran vida propia y son infames muestras de mi “delictuoso comportamiento”.

Porque tanto esfuerzo, sacrificio y trabajo,  para día a día ser mejor policía no valió la pena, por el contrario hoy me perjudicó y así perjudiqué a mi familia.

 

YO TRAICIONÉ A MIS CAMARADAS Y ENTREGUÉ BANDERAS BARATAS A SUS VIUDAS

Porque la muerte de varios policías que sirvieron a mis órdenes y que impulsé para que  lucharan contra el delito no valió la pena. El hoy me hace sentir que  yo estaba equivocado y en cierta forma los traicioné. Las banderas baratas que entregué a sus viudas no representaban nada y tampoco servían para nada.

 Porque hoy  la línea policial azul que separa la  sociedad honesta y trabajadora del accionar de los delincuentes y depredadores se quebró.

 

justicia SE ESCRIBE CON MINÚSCULAS

Porque estando encarcelado a disposición de “la justicia” (siempre con minúscula) dada mi edad, estoy sometido a diferentes “ablandamientos”. No me harán callar.

Porque estando a disposición de “la justicia” quisieron quebrantarme moralmente exhibiéndome esposado y con fuerte custodia, fuera de recorrido, en el Aeroparque Metropolitano como si fuera un animal de circo (de los cuales demás está decir que estoy a favor del fin de los circos y abogo por  la libertad  en santuarios de los animales).

Porque al momento de la detención, me retiraron mi documento de identidad y mi Carnet de la Obra Social (IOMA) en una actitud digna de un país fundamentalista.

Porque a “la justicia” no escuchó ni le interesó mi palabra ni mi verdad.

Porque “la justicia” para mi persona, no respeta la Constitución, ni el Código de Procedimiento Penal y tampoco el Código Penal.

Porqué “la justicia” no respeta los existentes Tratados de Roma en los cuales quisiera  no ampararme, por ser inocente.

 

CELEBRO HABER SACADO PARTE DE MI FAMILIA DE ESTE PAÍS

Porque esa parte de mi familia luego de mi detención el 28 de noviembre de 2014, vivió, vive y vivirá días de zozobra, preocupación, pero será muy lejos de acá.

Porque Argentina marcha hacia el abismo y parece no importarle o no darse cuenta.

Porque sin quererlo ni interesarme estoy en medio de un enfrentamiento ideológico que dividió al país.

Porque “los servicios” a través de los teléfonos carcelarios graban y escuchan mis conversaciones. Así tamizan mis ideas, pensamientos, bienes, amigos, y también  las lágrimas de impotencia que vuelta a vuelta le escapan a mi esposa.                             

Porque ningún juez, político o funcionario de “la década ganada” hasta hoy, vale ni una sola de esas lágrimas.

Porque podrían evitar gastos al erario público con solo leer WWW.prisioneroenargentina.com o habiendo sido atendido en tiempo y forma por la justicia como yo pedía.

 

POLÍTICOS Y LEGISLADORES MUY CAROS, QUE NO SIRVEN PARA NADA

Porque los políticos y legisladores casi sin excepción, enterados de  esta violación de los derechos humanos de hoy, son ciegos, sordos y mudos.

Porque Argentina se convirtió en la cuna y el coto de caza de todo tipo de delincuentes nacionales e internacionales. Ciudadanos indefensos.

Porque se llegó a esto por el voto popular, que sin escrúpulo alguno eligió y dio poder sin límite a muchos que poseían las “capacidades especiales” de haber colocado bombas y asesinado en el pasado.

Porque ahora muchos se quejan y lamentan, pero como bien dice el último verso del profético poema atribuido a Bertolt Brecht, “Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde”

 

LOS PORQUE PODRIAN SER MUCHOS MAS, PERO NO VALE LA PENA SEGUIR ENNUMERANDOLOS REITERO, SIENTO QUE NO PERTENEZCO A ESTE SUELO, YA  NO ES NI MI PÁTRIA NI MI LUGAR EN EL MUNDO, SOLO ES EL LUGAR DE MI PRISIÓN.

PIDO PERDÓN A QUIENES MENTÍ DURANTE 20 AÑOS.

 

MI HERMANO MUERE TRAGICAMENTE

El día 24 de noviembre de 1993  mi único hermano MARCELO RAFAEL en las primeras horas de la noche circulaba en auto por la zona sur del gran Buenos Aires. Había ido a llevar a un amigo hasta su casa. Repentinamente en una cruel jugada del destino, un patrullero Toyota Hilux de la policía de la Provincia de Buenos Aires, circulando en contramano a exceso de velocidad, sin motivo justificable alguno, embistió el rodado conducido por RAFAEL de frente, pasándole por arriba. Como consecuencia, él y su amigo fallecieron momentos después, mientras que los 2 policías del móvil policial, resultaron con heridas leves. Fue un golpe mortal para nuestra familia, que también trajo  diferencias y divisiones irreparables.

 

UN RETIRO IDEAL

Un año  antes, en diciembre de l992  luego de ser jefe de la UR de Quilmes con 2500 efectivos a cargo, había pedido mi retiro voluntario en vez de continuar mi carrera policial en la Jefatura de Policía de la ciudad de La Plata. Ya había cumplido 31 años como policía, y masificarme dentro de un laberinto de oficinas rodeado de secretarias, choferes, asistentes y algunos miles de burócratas, para abrirme paso, a veces con los codos, hacia un nuevo ascenso, no era para mí un futuro ideal. Perdía toda la independencia de criterio en la conducción, de la que había gozado en todos mis destinos hasta ese momento. Por otra parte el entusiasmo y la llama por ser policía, se había apagado en mí.  Así concurrí, ese caluroso 13 de diciembre a la celebración del Día de la Policía  la Plata, ciudad Capital de la Provincia de Buenos Aires. Finalizados los actos oficiales conmemorativos, me abracé y despedí de toda la plana mayor, entre los que se encontraban algunos de mis compañeros de la Escuela de Policía. Fue el retiro ideal, tenía 47 años de edad, yo lo había planificado y tenía todo el tiempo necesario para recuperar lo que por ausencia no le había dado a mi familia.  Normalmente quienes se van, lo hacen por disposición superior y se sienten contrariados.  Yo creía que dejaba atrás, gran cantidad de amigos y el afecto del Jefe y Sub. Jefe de Policía, Pedro  Klodzyck y Norberto Padilla

 

LA MENTIRA POLICIAL

Volviendo al dramático y doloroso hecho en el que había perdido la vida de mi hermano, de 39 años de edad, casado y con 2 hijos, diré que vi algunas irregularidades y ocultamientos en la instrucción del sumario al momento “del accidente”. Por ello volví a subir las escalinatas de la Jefatura, en busca de “los amigos” que creía tener en el lugar, para que enderezaran toda anormalidad y quedara bien documentada la irregularidad policial. Gran equivocación, las respuestas fueron evasivas y falsas. Yo ya no pertenecía al “staff” policial. Mi tiempo había pasado y era casi un civil. No me había equivocado cuando pedí el retiro para no  proseguir mi carrera en la Jefatura.  Terminé recurriendo a los Tribunales de Lomas de Zamora  que entendía en las 2 muertes. En donde con gran dolor y sin buenos resultados luché contra “el sistema”. Este no  es privativo solo de la policía, sino que es parte de nuestro ser nacional.

 

LAS MENTIRAS DEL EX GOBERNADOR DUHALDE

Mientras tanto,  se aproximaba  la mutación de “la mejor Policía del mundo” según el entonces Gobernador Eduardo Duhalde, -el de “estamos condenados al éxito”- a la “Maldita Policía” de los medios de difusión. Yo, 2 años después, de viajar reiteradamente desde el exterior donde me encontraba, para  asistir a audiencias judiciales diversas, pagar abogados, luchar y ya casi loco, ya que pensé inclusive  en hacer justicia con mis propias manos, dejé de hacerlo y me abandoné, impotente de golpearme una y otra vez contra una pared,  indestructible, llamada “justicia” (con minúsculas)

 

LA MUERTE, LA PRISIÓN Y EL IMPRESENTABLE JUEZ EMILIO RAFAEL VILLAMAYOR

Hoy me doy cuenta que en la misma forma en que Marcelo Rafael  condujo el auto al encuentro de la muerte, ya que llego en el instante justo a un lugar donde esta le salió al paso, yo al detenerme en la lucha por la verdad, esquivé mi destino. Como dije ya casi loco por la impotencia y la falta de justicia, llegué a pensar en  llevarme puesto al impresentable Juez de Lomas de Zamora, interviniente en la causa, Dr. Emilio Rafael Villamayor  y a algunos policías, con lo cual hubiera terminado en prisión. Imperó la razón yo no podía transformarme en delincuente, como quizás lo fueran algunos de ellos. Pasaron los años, 20 para ser más exactos  e increíble e inexorablemente  mi destino por fin se cumplió, solo lo había retrasado y así hoy paso mis días en prisión. Como policía había podido ayudar a terceros a quien no conocía. Como retirado le había fallado a mi familia, auto consolándome pobremente  con que lo había intentado y que había hecho más que los demás. En mi trabajo siempre que asistía a alguna autopsia y frente al cuerpo sin vida de la víctima, me pregunté lo que se han preguntado otros muchos: quien rige la vida y la muerte? lo hace alguien?, el destino?, el azar?, un ser superior? Algún día habrá un sabio que tenga la respuesta cierta y comprobable?

Mi Mundo            Marzo 28, 2015