NUNCA FUI POLICIA

 

Nunca más dije que había sido policía, a nadie.  Así comencé a mentir sobre mi pasado, a toda nueva persona que conocía y me relacionaba. Inclusive en algún encuentro casual con gente que había tratado de oficial muy joven, les negaba ser la misma persona. Solo me quedó 1 amigo de la policía. El resto me esquivaba y yo también los esquivaba. Entre ellos, algunos verdaderos  policías profesionales, a cuyo comportamiento no encontré justificativo alguno. Tenían miedo de que los vieran conmigo.  Eran funcionarios eficientes que no necesitaban ser obsecuentes, temerosos o estar en medio del rebaño. Tenían capacidad y fuerza propia, en ese momento no la emplearon. De mi búsqueda de justicia por mi hermano en Tribunales ni hablar, fue un anticipo de lo que hoy me toca vivir frente a ese poder.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVÍ PARA AYUDAR A ALGUNOS EX POLICIAS PRESOS Y DESPRECIAR A LOS TEMEROSOS.

 

Pasaron casi veinte años y cuando en 2011 tomé conocimiento del armado de las imputaciones que recientemente me trajeron a la cárcel, volví a tratarme con algunos de los ex policías que ya estaban presos, visitándolos y  tratando de ayudarlos y asistirlos. Se hizo “justicia al barrer en un solo sentido”. Así hay justos y pecadores, presos. Frente a ello convirtieron en  “jóvenes maravillosos” a verdaderos asesinos del pasado.  Sé que no me doblegaran por conveniencias o por miedo. Los que ayudan son muy  pocos y merecen el mayor de los respetos, a la mayoría, grandes temerosos acomodaticios, los desprecio. De cualquier forma, nada volvió a ser igual, siento que hoy guardo cierta distancia con todos. El dolor por la muerte de mi hermano, aunque atenuando por el tiempo, todavía está y estará dentro de mí y por ello salvo en estas líneas trato de no recordar. A través de estas, pido perdón a todos a quienes mentí, ocultando mi pasado como policía. No hubo mala intención, solo intentaba mitigar el dolor y la rabia. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SIRVAN ESTAS LINEAS DE TRIBUTO A MI INOLVIDABLE HERMANO MARCELO RAFAEL Y A TODOS MIS “NUEVOS” Y VERDADEROS  AMIGOS COMO ASÍ TAMBIEN A SUS RESPECTIVAS FAMILIAS. ELLOS COMO ASÍ TAMBIEN MIS VECINOS,  PESE A LA IMPUTACIÓN QUE TENGO SOBRE MIS ESPALDAS Y AL OCULTAMIENTO DE MI PASADO, ME SORPRENDIERON Y  SIGUEN SIÉNDO MIS AMIGOS AL DÍA DE HOY. ES PARA MÍ UN GRAN HONOR QUE ME PERMITAN SER SU AMIGO.

TRIBUTO A MIS INOLVIDABLES AMIGOS DEL TRICICLO

 

MI EX LUGAR EN EL MUNDO

Oscurece en la cárcel 31 del Servicio Penitenciario Federal. Desde el patio, rodeado por altas paredes y alambrados  de púas, trato de adivinar hacia donde queda mi ex lugar en el mundo.  Ese lugar era hasta hace pocos meses la calle Salta al 2279 de Olivos, y como está en la Argentina, país al que ya no quiero pertenecer, me refiero al mismo como “ex”.  Allí conocí a mis 2 primeros amigos en la vida. Son mis amigos “del triciclo”, como nos calificó la esposa de uno de ellos, ya que teníamos entre 3 y 5 años cuando comenzó nuestra relación, que como premio de la vida  perdura hasta hoy. En esa época justamente nos movilizábamos en triciclos.  Siendo vecinos, nuestras respectivas casas,  tenían otra de por medio.

 

MIS AMIGOS NO PUEDEN TENER  NOMBRE EN ESTE ESPACIO

No puedo nombrarlos, el viceministro de defensa de la nación Alfredo Forti prometió que “vendrán por nuestras familias, hijos, nietos y amigos”. Eso y tantos años de amistad profundiza aún más  mi afecto por ellos. Son muchos años que nada ni nadie nunca podrá borrar. Transitamos la vida siempre en contacto, ellos como empresarios, yo como policía, mientras se agregaban esposas, hijos y nietos. Nuestras madres también eran amigas entre sí. Ellas y todos nuestros mayores  fueron desapareciendo debido al tiempo biológico que transcurrió inexorablemente. Hoy  quedamos nosotros tres.

 

LA MAGIA

Cada vez que nos juntamos se enciende la magia y estemos donde estemos, caminando, cenando  o tomando un café,  volvemos a la infancia y la adolescencia. Entre nosotros no ha habido cambio físico alguno, ya que no lo vemos. Estamos iguales, aunque la gente tampoco lo vea y crea que somos 3 personas mayores. Somos los mismos que armábamos una tarima sobre la calle Salta y vendíamos nuestros “Comic”(Revistas de caricaturas) para agasajar a nuestras madres con Coca Cola (en botellas de vidrio pequeñas) y panchos. Somos los mismos que raudamente bajábamos por la, para nosotros, muy empinada barranca de la calle Salta entre Corrientes y Marconi, en patines,  carritos de rulemanes, o bicicleta. Somos los mismos que escalábamos muy alto a los postes telefónicos, desde donde escupíamos a más y mejor.

 

LA GUERRA

 Somos los mismos que cuando llegaba la temporada en que los árboles de naranjas amargas existentes en las veredas, daban sus frutos, al grito de -guerra de naranjas- nos trepábamos a ellos, arrancábamos varias y entre risas imparables, entonces sí -sálvese quien pueda. La guerra era  contra el resto de chicos y chicas del barrio cuando estaban a mano. Somos los mismos que teníamos un silbido clave para llamarnos y juntarnos.

 

PALANCHO Y BONZO LOS AMIGOS DE 4 PATAS

Somos los mismos que salíamos juntos a hacer algún  mandado de varias cuadras,  hasta la avenida Maipú.  Entonces previo espiar en la casa de Salta y Marconi, donde vivía la familia Poch abríamos la puerta de reja del jardín, dejando escapar a nuestro fiel amigo “Palancho”. Un perro negro, peludo y muy grande quien alegremente nos acompañaba en nuestro correr, luego de tocar algún timbre o fumar algún cigarrillo robado, por uno de mis amigos a su padre, y que algún transeúnte mayor nos hacia tirar, previo reto. Pero lo máximo para  Palancho era las porciones- de piza que comprábamos en la vieja Pizzería Mitre y compartíamos con él. Ya conocidos en la misma uno de mis amigos –el más locuaz hasta hoy- negoció para que la porción de Palancho fuera gratis. Este muy agradecido por supuesto. Luego de las compras volvíamos todos contentos y repetíamos lo de la puerta de la casa de la familia Poch, pero a la inversa,  así nuestro inolvidable amigo de 4 patas volvía a su hogar, hasta una próxima aventura con piza incluida. Hoy a través de la distancia de tantos años, me pregunto, si sus dueños habrán notado las desapariciones y apariciones misteriosas de su mascota y en ese caso que habrán pensado? La de Bonzo, un hermoso ovejero alemán, quien vivía en una casa frente a la de la familia Poch, ya es otra historia y quedará para otro día.  En esos años por ser vecinos, también concurríamos al cine de la Quinta Presidencial (que solo tenía alambrado artístico y ligustrina) a ver antes que en el cine películas de Bob Hope o Jerry Lewis. Con baja inseguridad, realmente éramos libres.

 

MISA Y  2 HOSTIAS

Somos los mismos que los domingos religiosamente concurríamos a la Iglesia del Huerto de los Olivos donde nos confesábamos y comulgábamos siendo la gran proeza, cambiarse de lugar y recibir una segunda hostia, ya que el querido padre bastos era ciego. Adrenalina era simular que depositábamos dinero en la bolsita con mango de quien recogía el óbolo durante la misa. Y otras tantas “proezas” que nos impulsaban semanalmente a querer cumplir  con Dios.  Nuestro Cinema Paradiso, de 3 películas, estaba a 3 cuadras de la iglesia, era el Cine York, todavía en funcionamiento y está frente a la estación ferroviaria y plaza Borges. Lo habíamos conocido de la mano de nuestras abuelas.

 

TV BLANCO Y NEGRO

Somos los mismos que tarde a tarde en el único canal de TV existente, nos juntábamos a ver a Lloyd Bridges en Caza  Submarina o a Broderick Crawford en “Patrulla de Caminos”, quien repetía por la radio de su auto policial, una y otra vez – 2050 llamando a Jefatura- Años después cuando yo también repetía  una y otra vez un llamado similar por la radio de mi móvil, vuelta a vuelta se me representaban esas recordadas imágenes que nosotros 3 compartíamos sentados en el suelo, frente al moderno TV en blanco y negro.

 

GANDINI DE OLIVOS

Relatar otras miles de experiencias y anécdotas de cumpleaños, reyes, carnavales, kermeses y banda municipal, en la plaza frente al viejo almacén y bar Gandini, también sobreviviente al tiempo, donde seguíamos concurriendo hasta mi detención, sumarian muchas líneas a este escrito. Líneas que escritas o no, no pueden ser borradas por amenaza alguna del presente amargo que me toca vivir, junto con mi familia y el apoyo de mis amigos. Hasta mi detención periódicamente, al pasar cerca de Olivos,  me desviaba en mis recorridos y volvía al lugar. Innumerables  veces la llevé a mi esposa, o estando solo y finalizando el día,  dejé el vehículo y caminaba algunas cuadras, procurando ver y escuchar a través del tiempo, a mis dos amigos, corriendo y saltando.  Hoy no puedo dar este paseo para verlos y escucharlos nuevamente, pero igual desde la distancia se que en estos precisos momentos ellos están allí, como siempre con risas imparables y al grito de –guerra de naranjas.

            POLICIA por Claudio Kussman                  Marzo 09, 2015

MES CUATRO...

4 MESES = 120 DÍAS = 2880 HORAS EN LAS SOMBRAS.

 

Hoy domingo 29 de marzo de 2015, cumplo 120 días (4 meses) como PRISIONERO EN ARGENTINA.  En estas 2880 horas de mi vida, hubo numerosos pequeños y grandes cambios. Buenos y malos y por supuesto, todos de gran importancia, en uno y en otro sentido, para mí y para mi familia.

 

En los BUENOS puedo enumerar:

 

1-     MIS CONVICCIONES Y LOS DE MI FAMILIA QUE HORA A HORA PRUEBA SU LEALTAD Y FIRMEZA FRENTE A LA ADVERSIDAD. Siguen firmes como el primer día. Quizás mas firmes aún, debido al apoyo de amigos, conocidos y buena gente del llano que sin conocerme, creen en mí a través de un medio como es Internet, que permite divulgar masivamente una realidad de la vida. 

 

2- MOMENTOS DE SOLIDARIDAD, CAMAREDERÍA Y EMOTIVIDAD MUY INTENSOS.

La prisión hizo que viviera varios de ellos:

Cuando fallecieron prisioneros, pese a que los conocí enfermos y por muy poco tiempo en esta prisión.

Cuando algún otro prisionero estuvo enfermo y lo ayudamos. Inclusive cuando yo estuve enfermo hace 4 días y debieron llevarme con una dolencia hepática al Hospital Municipal de Ezeiza. 

Cuando escucho la conversación telefónica de algún prisionero con sus nietos de muy corta edad.

Cuando familiares de prisioneros que residen en Buenos Aires, sin conocernos, ofrecen su casa sin limitación alguna a mi esposa. Ella todavía está en nuestra casa de Pinamar y debe viajar, para visitarme.

Cuando algún prisionero manifiesta su preocupación porque tiene a su esposa o familiar cercano enfermo.

Cuando a algún prisionero se le muere su mascota y expresa su dolor.

Cuando algún empleado penitenciario tiene un gesto humanitario con algún prisionero de edad muy avanzada y debe asistirlo o alzarlo.

La lista podría seguir, son hechos pequeños que no saldrán nunca en los medios periodísticos, pero sí que hablan de la parte positiva del género humano. Es una esperanza  y un aliento para el yo intimo de cada uno.

 

3 -    LOGRÉ LO QUE ME COSTABA MUCHO O NO LOGRABA EN LIBERTAD. Bajé 15 kilos en mi peso corporal, con lo cual tengo algunos kilos para recuperar y esto hace que me sienta bien físicamente (dada mi edad por supuesto). Desde ya no recomiendo la prisión como lugar para bajar de peso, pero aseguro que es muy efectiva.

 

4 -    ME ACOSTUMBRÉ A LA CONVIVENCIA.  Si bien no como mas en las mesas generales ya que lo hago solo y en el sector de 2 por 2 ( poner también medidas en pies )que tengo para dormir, noto que converso mas (evitando las charlas ideológicas o del pasado laboral)   y de a poco alterno mas con el resto de prisioneros. Inclusive  comparto los momentos de  ejercicio con alguno de ellos.  

En los MALOS puedo enumerar:

 

1 - A LOS POLÍTICOS QUE NO CONTESTAN HASTA EL DÍA DE HOY. Con mi familia les escribimos a muchos de ellos por diferentes medios (incluyendo carta certificada) como consta en este sitio.  Estos parecen ser ciegos sordos y mudos. Con algunos nos conocimos en mis años policiales activos, cuando concurrían a la dependencia en la que yo estaba a cargo en ocasión de celebrar hechos exitosos o para la inauguración de obras en la cual ellos no tenían nada que ver. Ante todos los hechos que no le dejen rédito personal en su carrera seguirán actuando igual?  

 

2 - A LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA QUE NO CONTESTAN HASTA HOY. Con mi familia les escribimos a las principales autoridades eclesiásticas por diferentes medios (incluyendo carta certificada) como consta. Estos también parecen ser ciegos sordos y mudos y actúan como políticos. En el pasado entre otros hechos, actitudes similares hicieron que me apartara de la fe católica. Ellos me considerarán el Anticristo?

 

3 - A LOS MIEMBROS DEL PERIODISMO QUE NO CONTESTAN HASTA EL DÍA DE HOY    Con mi familia les escribimos a muchos de ellos por diferentes medios (incluyendo carta certificada) como consta en la página PrisioneroEnArgentina.com . Estos parecen ser ciegos sordos y mudos. No podrán tan siquiera contestar no nos interesa su problema?

 

4 - A LOS LEGISLADORES QUE NO CONTESTAN HASTA EL DÍA DE HOY  Con mi familia les escribimos a muchos de ellos por diferentes medios (incluyendo carta certificada) como consta en la página PrisioneroEnArgentina.com . Estos parecen ser ciegos sordos y mudos. Ante temas difíciles o de compromiso, actuaran igual a futuro. Ese es el ejemplo que dan a sus hijos?

 

5 - A LAS CUCARACHAS. Casi me acostumbré a convivir con ellas y ya casi me resultan indiferentes. Comprobé que no deben trasmitir tantas enfermedades como se dice, ya que en ese caso , a esta altura estaríamos con muy  serios problemas de salud. 

 

 

 

 

 

 

 

6 - AL DETERIORO FÍSICO ACELERADO DE ALGUNOS PRISIONEROS. En estos 4 meses el cambio físico de algunos, es asombroso. Quizás sea  producto de alguna enfermedad o el estrés de la prisión que está haciendo su labor sin pausa. Espero no tener estos efectos sobre mi persona  todavía. Necesito como mínimo tiempo hasta fines del año 2016 para documentar y  difundir lo que difundo.

 

7 - A LOS TEMEROSOS. Estos siguen ocultos, silenciosos y anónimos, estén libres o detenidos. No importa a que fuerza a que pertenecieron. No vale la pena su mención.

 

8 - A QUIEN AYUDAMOS CON DINERO EN LOS 70, PARA QUE SE FUERA DE BAHÍA BLANCA, YA QUE EJÉRCITO LO DETENDRÍA. Nada supe de su persona. Igual no daré su nombre. (Su referencia está en el renglón 22 de la página 24 de la declaración indagatoria que yo prestara el 22 de Diciembre de 2014 ante la empleada contratada Susana Arrechea)

 

 

EN ESTAS 2880 HORAS ME HE PREGUNTADO MAS DE UNA VEZ SI NO SENTIA  ARREPENTIMIENTO DE HABER  SIDO POLICÍA, LO CUAL ESTÁ CAUSANDO MOMENTOS TAN DUROS A MI FAMILIA Y A MÍ MISMO. DEBO CONFESAR QUE AL DÍA DE HOY TENGO UN SENTIMIENTO AMBIVALENTE. SIENTO MUCHO DOLOR   SI PIENSO EN MI FAMILIA. PERO RECORDANDO A LO LARGO DE MIS 31 AÑOS DE SERVICIO, A TANTOS  POLICIAS MUERTOS O LISIADOS EN CUMPLIMIENTO DE SU DEBER , SÉ  QUE NO  SERÍA DIGNO DE ELLOS, EL QUE YO NO HUBIERA FORMADO PARTE DE LAS MISMAS  FILAS POLICIALES. TAMBIEN SIENTO QUE LAMENTABLEMENTE AÚN ME QUEDA UNA MISIÓN MAS POR DELANTE.  ESTA NO ES MAS NI MENOS QUE ENFRENTAR LA MENTIRA Y SER PARTE DE LA DIVULGACIÓN DE LA  TAN ESQUIVA VERDAD COMPLETA DE LO QUE OCURRIÓ Y OCURRE HOY EN NUESTRO MEDIO. IGNORO SI TENDRÉ ÉXITO, YA QUE MI DESVENTAJA ES MUY GRANDE.   PERO LO INTENTARÉ  CON TODA MI FUERZA Y MIS POSIBILIDADES, MIENTRAS LAS CIRCUNSTANCIAS ASÍ ME LO PERMITAN.  

 

CONOCÍ A ENRIQUE BARRE A MIS 18 AÑOS DE EDAD

 

Pasaron 5 días desde mi comparendo a indagatoria por video en el Hospital Penitenciario de Ezeiza. Ese día tan triste ya lo comenté,  pero hubo un hecho que dejé de mencionar para hacerlo por separado y volver así a sentir nuevamente ese momento.

En el hall de entrada antes de la conexión con Bahía Blanca, me encontré con Enrique Barré ex director de Seguridad en los años 1984 u 1985. Por distancia jerárquica y funcional, nunca había podido hablar con él. Fue detenido días pasados con imputaciones similares a la mía, y se encuentra alojado en el citado hospital. Hoy se ayuda para caminar con un bastón y se lo ve lúcido y en mi imaginación y parecer, joven.  Digo esto, porque lo conocí en febrero de 1964, o sea hace 51 años, o sea más de medio siglo.  Yo tenía nada más que 18 años, había completado 2 años en la Escuela Juan Vucetich, me faltaba un mes para el nombramiento como oficial y así con estado policial,  portar legalmente un arma.  Luego me trasladaría a la ciudad de Bahía Blanca a donde había pedido destino, ya que allí vivía mi abuela con quien  tenia una deuda de gratitud.  Era casi policía, era casi adolescente, inexperto, con ilusiones y también con inocencia. Todavía no había visto dramas ni crueldades humanas de los que luego vi o viví a través de los años.    Él  era un oficial Sub Inspector muy joven, si bien lo veía como un hombre mayor de gran experiencia.  Estábamos en lo que en ese entonces era la Subcomisaria de Villa Lynch, partido de San Martín,  Argentina. En ese lugar el jefe era el Sub. Comisario Daniel Sañudo, el Segundo Gaspar Gaspar, autor de varios libros de instrucción sumarial con los que más de una generación aprendimos a instruirnos. D´Adamo, Barré y otros. Todos llegaron a ser policías reconocidos y de predicamento en la Institución. El jefe acostumbraba reunirnos 2 o 3 veces a la semana,  a las 18 horas en su despacho, en donde nos invitaba con pizza  y Coca Cola,  (pagas no de favor, como él decía), y se comentaban los problemas y las tareas realizadas y a realizar. Así en la primera reunión a la que asistí, muy inhibido, por supuesto,  salió el comentario de un enfrentamiento armado que días antes había tenido Barré, con un delincuente, al que había logrado abatir mediante disparos con su pistola calibre 11.25. Para ello había debido arrojarse al suelo, lo que le ocasionó lesiones en el antebrazo derecho al golpear  y friccionar contra el asfalto de la calle. Desde esa posición había efectuado los disparos mortales que salvaron su vida.   Hoy recuerdo la expectativa y emoción que sentí en  ese momento. Era mi primer contacto casi en directo con la acción policial, la cual conocía solo a través del cine y la Tv. Espero volver a estar con Barré, para pedirle que recuerde los pormenores de ese tiroteo y  los vuelva a contar. En el hospital se lo mencioné, y solo sonrió casi con modestia. Eso me gustó, es común que quien tuvo este tipo de acciones  extremas, en seguida las cuente casi como haciendo gala de la misma. Había mucho movimiento a nuestro alrededor y yo estaba tensionado ante el acto judicial que se aproximaba. Quiero repetir la experiencia de escucharlo y aunque sea por algunos segundos, volver  a tener 18 años de edad. Sé, que lo lograré.   

QUE SOY PARA LA “JUSTICIA”?

 

COSA: TODO ENTE. LO QUE TIENE ALGÚN TIPO DE EXISTENCIA,.OBJETO INANIMADO. POR OPOSICIÓN A SUJETO. (del diccionario Grijalbo)

 

Como ya dije, el día 7 de abril próximo pasado tuve oportunidad de conocer a la autoridades judiciales federales de Bahía Blanca, responsables de mi detención ilegal. En esa fecha  se cumplieron nada mas y nada menos que 130 días de la misma. En una primera evaluación mía pensé que al no saludarme ni contestar los míos eran simplemente UNOS MALEDUCADOS. Luego pensé que tienen la convicción de manejarse con la verdad y la justicia y por consiguiente me desprecian por tener que tratar  nada mas y nada menos  que con un “integrante de una asociación ilícita que llevaba a cabo un plan criminal clandestino e ilegal implementado para secuestrar, torturar, asesinar y producir la desaparición de personas, utilizando para ello la estructura orgánica de las Fuerzas Armadas y las de Seguridad, a ellas subordinadas, federales y provinciales” como carátula la causa. Hoy 5 días después  me doy cuenta que solo se debe a que me consideran nada mas que “UNA COSA”.

 

Por ello:

1) Para mí el tiempo no existe y de cualquier forma puedo estar detenido por un tiempo sin límite. El Código de Procedimiento Penal  no rige para mí.

2) Mi voz no se escucha, puedo solicitar, demostrar, decir lo que quiera, solo me contesta el silencio absoluto.

3) Mi buen comportamiento a través de la vida no cuenta absolutamente para nada. Dicho comportamiento, no existió.

4) Mi apellido tampoco importa, ya que fonéticamente siempre será  parecido con el de cualquiera que a ellos les venga bien.

5) Como cosa me “ponen” en cualquier lado, como por ejemplo en el Comando Radioeléctrico de Bahía Blanca.

6) También en la actualidad, me trasladan  como quieren, en la condición que quieren, cuantas veces quieren, por el tiempo que quieren.

7) Lo increíble para mí, que por mi imputación, soy UNA COSA, y es que así también me considera, el poder político, el legislativo, el judicial en pleno, el poder eclesiástico, el periodístico. A todos les hice saber lo que me hacían, por diferentes medios (inclusive carta certificada) y su respuesta hasta el momento también es el silencio. Vuelven a repetir el mismo comportamiento que tuvieron en la década del 70.

 

A LO LARGO DE LOS AÑOS COMETÍ INFRACCIONES DE TRÁNSITO POR LAS QUE ME MULTARON.  TAMBIEN EN ALGUNA OPORTUNIDAD PAGUÉ MULTAS SIN HABER COMETIDO INFRACCIÓN ALGUNA. LO HICE YA QUE ERA MAS FACIL PAGAR QUE RECLAMAR. EN ESTA OPORTUNIDAD, SE TRATA CON LA MISMA DISPLICENCIA  DE UNA INFRACCIÓN DE TRÁNSITO NO COMETIDA,  LA POSIBILIDAD DE APLICARME UNA CONDENA DE POR VIDA. ME QUIEREN PRISIONERO HASTA EL DÍA DE MI MUERTE.  ASÍ ME HUBIERAN QUITADO ILEGALMENTE  UN SOLO DÍA DE MI LIBERTAD, PENSARÁN QUE LO ACEPTARÉ EN SILENCIO Y SUMISAMENTE? PENSARÁN QUE ESO SE PUEDE HACER IMPUNEMENTE?  EL TIEMPO Y LA VERDAD TIENE LA PALABRA.-

 

Vicisitudes de un Día como Cualquier Otro

 

MI PRIMER ENCUENTRO CON “LA JUSTICIA”

 

El 7 de abril, luego de permanecer prisionero 130 días tuve mi primer encuentro con la justicia en la persona                         Continúe 

EL FACTOR HUMANO HOY

 

Trataré de hacer referencia a nosotros los humanos en prisión y a quienes nos  rodean,  lo más honestamente posible, alejado de toda pasión o interés personal.      Continúe

UN DÍA EN PRISIÓN, CIEN DÍAS EN PRISIÓN

 

MI NUEVO “HOGAR”

Conocía esta prisión, por haber concurrido como visitante. Hoy la estoy conociendo profundamente como ocupante    Continúe

Notas desde las Sombras

 

DEJA VÚ

Esta rutinaria e incierta vida carcelaria ha producido varios cambios en mi persona.

                                                           Continúe