Febrero 15, 2016

 

Así se muere en prisión

 

Escribo estas líneas maldiciendo una y mil veces a cuanto funcionario burócrata maneja este país sudamericano llamado Argentina, todos cómplices en la muerte de quienes estamos imputados -responsables o no- del los mal llamados delitos de lesa humanidad.

Como ya está registrado en esta misma página, al momento de ser detenido (Noviembre del año 2014) tendría que haber tenido un control sobre un hemangioma hepático mediante una TAC. Ya instalado en esta prisión, comencé los trámites correspondientes. Transcurridos más de siete meses de lucha, logré que esa tomografía se llevara a cabo recién el día 4 de diciembre del año 2015. Antes, había sido trasladado -durante 19 horas- equivalentes a un viaje ida y vuelta Buenos Aires-Miami en una ilegal perrera en dos intentos fallidos debido a errores administrativos. A partir de ellos, por ser una real tortura, me negué a los traslados tan prolongados, salvajes e indignos de seres humanos,

o cualquier ser vivo. En esos instantes llevaba más de cincuenta

días sin defensor oficial a quien recurrir. Como transcurría el tiempo

y nada sucedía, por Derecho Propio el 19 de noviembre del año 2015

presenté un Habeas Corpus en los tribunales de Lomas de Zamora, lo

cual hizo que se me practicara la TAC. Luego proseguí esperando un

turno para que una hepatóloga dictaminara sobre el resultado y los

pasos a seguir. Así, luego de dos meses y once días más llegamos a

obtener un turno para el día de hoy. Esta consulta no se concretó.

Anoche tomé conocimiento que el Juzgado Federal número 1 de Bahía Blanca a cuya disposición me encuentro, no libró la correspondiente autorización para mi traslado. Mientras tanto, sigo aguardando la visita del Defensor Oficial designado en el mes de diciembre del 2015. Es por ello que digo una vez más que ASI SE MUERE EN PRISION. Más de 335 prisioneros antes que yo

recorrieron este mismo camino, a la vista de todos y todas, mientras:

Desde la Presidencia escucho que estamos Cambiando. Desde la Iglesia

oigo que "Hay que abrir los ojos frente a las injusticias" Eso sí, con los

brazos cruzados, es decir no haciendo nada. Desde el Poder Legislativo,

muchos de sus miembros se "Borocotizan" raudamente. La gobernadora

de la Provincia de Buenos Aires y la fuerza a la que pertenecí, miran para

otro lado. Los periodistas discuten si siete mil o treinta mil muertos es

solo una interpretación o un símbolo. La "justicia" ocupada por los mismos

jueces de la "década ganada" solo miran su conveniencia personal mientras comen libando fino champagne. La Secretaría de Derechos Humanos debate si los demonios del pasado fueron uno o dos y así sucesivamente hasta el infinito. Debo reconocer que todos si tienen algo en común NADIE CONTESTO NINGUNA DE LAS MAS DE MIL DOSCIENTAS SETENTA CARTAS QUE LES FUERAN ENVIADAS CON MI FAMILIA PARA QUE TOMARAN CONOCIMIENTO DE ESTA Y OTRAS SALVAJADAS QUE OCURREN HOY EN ARGENTINA, LA DEL SIGLO XXI.

 

 

Claudio Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

Carta a la doctora Vales, jefa del cuerpo médico de la Unidad Carcelaria de Ezeiza